Samana del 12/11/06

Querido DiãlogoEcolñgico: éEs cierto que manejando con llantas no bien infladas desperdicia energéa y resulta en mãs poluciñn?

—Nanci Graham, via correo electrñnico

Cuando las gomas no estãn infladas de acuerdo a las libras por pulgada cuadrada (PSI) recomendadas por los fabricantes del vehéculo, se ponen menos "redondas" y requieren mãs energéa para comenzar a moverse y mantener la velocidad. Como tal, las llantas sub-infladas sé contribuyen a la poluciñn y aumentan los costos de combustible.

Un estudio informal por estudiantes de la Carnegie Mellon University encontrñ que la mayoréa de los autos en carreteras norteamericanas operan con llantas infladas solamente a un 80 por ciento de su capacidad. Segün la website fueleconomy.gov, inflando las llantas a su presiñn correcta puede mejorar el kilometraje hasta un 3,3 por ciento, mientras que dejandolas semi-infladas puede rebajar el kilometraje en un 0,4 por ciento por cada pérdida de PSI en todas las cuatro llantas.

Eso puede que no suene muy grave, pero significa que la persona promedio que conduce 12.000 millas al año con llantas sub-infladas usa aproximadamente 144 galones de bencina adicionales, a un costo de $300—$500 anuales. Y cada vez que se quema uno de esos galones, se añade 20 libras de diñxido de carbono a la atmñsfera ya que los carbonos en la bencina se unen con el oxégeno del aire. De tal manera, cualquier vehéculo que ande con llantas no bien infladas contribuye hasta 1,5 toneladas extras (2.880 libras) de gases de invernadero al ambiente cada año.

Aparte de ahorrar combustible y minimizar las emisiones, las gomas infladas correctamente son mãs seguras y menos probables de sufrir una falla a altas velocidades. Las llantas sub-infladas requieren distancias mãs largas para detenerse y se resbalan mucho mãs en superficies mojadas. Los expertos señalan que las llantas sub-infladas podréan haber sido la causa de muchos vuelcos de todoterrenos. Las gomas bien infladas también se gastan mãs uniformemente y duran mãs por este motivo.

Los mecãnicos aconsejan a los conductores que examinen la presiñn de sus llantas mensualmente, si no mãs frecuentemente. La presiñn correcta de las llantas que vienen con nuevos vehéculos puede encontrarse en los manuales del dueño o en la parte interior de la puerta del conductor. Tengan cuidado, sin embargo, con las llantas de reemplazo que puedan tener una clasificaciñn diferente de las originales. La mayoréa de las llantas de reemplazo muestran su clasificaciñn PSI en sus caras laterales.

También es aconsejable verificar la presiñn de las gomas cuando estãn fréas, ya que la presiñn interna aumenta cuando el carro ya ha cubierto cierta distancia en los caminos, para caer una vez mãs cuando las llantas se enfréan. Para asegurar lecturas confiables, es preferible examinar la presiñn de las gomas antes de meterse a la ruta.

Como parte de la Ley de Mejoras de Retiros de Productos de Transporte, Responsabilidad y Documentaciñn de 2000, el Congreso ha ordenado que los fabricantes de autos instalen sistemas de control de presiñn de gomas en todos los carros, furgonetas, y todoterrenos a partir de 2008. Para cumplir con este reglamento, los fabricantes de automñviles tendrãn que fijar minüsculos sensores a cada rueda que alertarãn si una llanta cae por debajo de 25 por ciento de la presiñn PSI recomendada. Los frabricantes probablemente gastarãn hasta $70 por vehéculo para instalar estos sensores, cuyo costo sin duda se pasarã a los consumidores. No obstante, segün la Direcciñn Nacional de Seguridad del Trãfico de Carreteras, se salvarãn unas 120 vidas anualmente una vez que se equipen los nuevos vehéculos con tales sistemas.

CONTACTOS: Carnegie Mellon Today, "Save Gas, Money and the Environment with Properly Inflated Tires" [Ahorre bencina, dinero y salve el ambiente con llantas bien infladas], www.cmu.edu/cmnews/extra///050921_tire.html; FuelEconomy.gov, "Keeping Your Car in Shape," ["Manteniendo su carro como se debe"] www.fueleconomy.org/feg/maintain.shtml.


Querido DiãlogoEcolñgico: éQué es lo que significa precisamente "no probado en animales" en un producto, como un champü? Y édñnde puedo encontrar productos que no estén absolutamente no probados en animales y que sean también ecolñgicos?

—James Masarech, via e-mail

Muchos productos de consumo pasan pruebas rigurosas para verificar que sean sanos para la gente y el ambiente antes que entren al mercado. El problema es que muchas de estas pruebas usan animales vivos. Segün la Sociedad Protectora de Animales de los Estados Unidos [(Humane Society of the United States (HSUS)], las pruebas de seguridad de sustancias quémicas y de productos para el consumidor representan entre 10 y 20 por ciento del uso de animales en laboratorios (o cerca de dos a ciuatro millones de animales) en los E.U.A.

La mayoréa de los animales usados en pruebas de productos son ratas y ratoncitos, pero también se utilizan perros, gatos, ovejas, hãmsteres, conejillos de indias y primates. Es importante notar que se usan muchos mãs animales en las investigaciones biomédicas y otros tipos de investigaciones, pero el uso de animales en las pruebas de productos figura prominentemente en la controversia sobre las investigaciones con animales ya que cuestiona directamente la "ética y humanidad de deliberadamente envenenar y hacer sufrir animales por motivos de mercadeo de un nuevo cosmético o producto casero", segün la HSUS.

Los gobiernos a menudo ordenan que ciertos productos, tales como drogas, léquidos de automñviles, sustancias quémicas de jardineréa, y aditivos de alimentos sean probados en animales. En otros casos, como cosméticos, artéculos de uso personal y productos de limpieza de la casa, las firmas voluntariamente hacen pruebas con animales para mejor comprender los pro y contras de usar ciertos ingredientes, y para ver qué efectos ciertos productos tendrãn sobre organismos vivientes—y para demostrar cautela fehaciente en caso que sus productos perjudiquen a alguien y se produzca un juicio.

En respuesta a estas prãcticas generalizadas, grupos de defensa de animales como HSUS y People for the Ethical Treatment of Animals (PETA) hacen vigorosas campañas para eliminar o reducir el uso de animales en los ensayos de productos, llegando a veces a recomendar boicots de compañéas que voluntariamente persisten en pruebas que segün ellos son crueles e innecesarias. Estas campañas han tenido éxito, ya que mãs de 500 fabricantes de cosméticos, artéculos personales y de limpieza casera han prometido abandonar sus pruebas en animales.

En 2003, el Parlamento Europeo aprobñ una prohibiciñn continental del uso de animales en pruebas de cosméticos.

Lista para entrar en vigencia en 2009, la prohibiciñn también ordena que ningün producto de belleza o de higiene personal probado en animales pueda ser vendido dentro de la Uniñn Europea. Se dan algunas excepciones, sin embargo, tales como productos probados por toxicidad o por sus efectos potenciales sobre la fertilidad humana. Algunos grupos de defensa animal ven estas restricciones como defectos en la ley que podréan socavar la prohibiciñn o posponer su implementaciñn.

En 1986 un grupo internacional de organizaciones de protecciñn animal que incluye a la HSUS formñ La Coaliciñn para La Informaciñn de Consumidores Sobre Cosméticos (CCIC por sus siglas en inglés). La coaliciñn urge a los fabricantes de cosméticos y artéculos de casa que se adhieran a la polética de "Norma Comercial de Compasiñn Hacia el Animal", y que accedan a no llevar a cabo o comisionar ninguna prueba con animales o usar ningün ingrediente o fñrmula que sea probada en animales. Las firmas participantes muestran en sus productos el logotipo del "conejito saltando" de la coaliciñn como prueba de su adherencia a estas normas. La CCIC publica una guéa de compras de bolsillo con "productos exentos de crueldad", la cual también puede ser descargada desde su sitio web.

CONTACTOS: CCIC Shopping Guide, www.leapingbunny.org/pdf/ccicguide_full.pdf.