Semana de 14/10/07

Querido DiãlogoEcolñgico: éEs verdad que algunos ingredientes en ambientadores comunes pueden causar problemas de salud?

—Mike Jaworski, Seattle, WA

Los ambientadores son una industria de $1.720 millones de dñlares en los Estados Unidos. Se estimñ recientemente que un 75 por ciento de los hogares los utiliza regularmente. Segün un informe de septiembre 2007 publicado por el Consejo de Defensa de Recursos Naturales (NRDC por sus siglas en inglés), la mayoréa de los ambientadores comunes de la casa contienen sustancias quémicas potencialmente nocivas que degradan la calidad del aire interior e incluso pueden afectar las hormonas y el desarrollo del sistema reproductivo, especialmente en bebés.

Como parte de su estudio "Limpiando el aire", investigadores de NRDC probaron 14 marcas de ambientadores comunes de casa y encontraron que 12 de ellos contenéan unas sustancias quémicas conocidas como talatos. Sñlo dos, Febreze Air Effects y Renuzit Subtle Effects, no mostraron niveles perceptibles de talatos. Entre los productos que salieron positivos se vio algunos que eran vendidos como totalmente "naturales" o “sin aromas”. Ninguna de las marcas probadas listeaba talatos en sus etiquetas.

Los talatos son sustancias quémicas que afectan seriamente a las hormonas y que pueden resultar especialmente peligrosas para niños jñvenes y bebés no nacidos aün. Como algunas otras sustancias quémicas artificiales, los talatos pueden afectar los procesos hormonales normales—los que controlan el desarrollo del cerebro y del sistema nervioso e inmunolñgico, la reproducciñn, el proceso mental y el metabolismo—bloqueãndolos enteramente, interrumpiendo el ritmo, o “imitando” hormonas naturales y reaccionando con las células mismas, con consecuencias muy poco sanas. El Estado de California nota que cinco tipos de talatos—inclusive uno comünmente utilizado en productos de ambientador— “son conocidos por causar defectos de nacimiento o daño al sistema reproductivo”.

A pesar de estos problemas, la Agencia de Alimentos y Drogas de los EUA (FDA) no regula el uso de talatos ni requiere marcar el contenido de talatos en productos. Otros gobiernos toman la amenaza de los talatos mãs seriamente. La Uniñn Europea prohibe los talatos mãs peligrosos en cosméticos o juguetes, y se espera que el Gobernador de California Arnold Schwarzenegger firme pronto legislaciñn semejante para su estado.

La NRDC lamenta el hecho que el gobierno de EUA no pruebe los ambientadores en materia de seguridad ni que requiera que los fabricantes satisfagan estãndares especéficos de salud. “Mãs que nada, nuestra investigaciñn nos alerta acerca de las grietas en nuestro sistema de seguridad,” dice la Dra. Gina Solomon, un cientéfico de alto rango con la NRCD. “Los consumidores tienen derecho a saber lo que se pone en los ambientadores y otros productos diarios que traen a sus hogares,” dice ella, agregando que el gobierno debe mantener ojo atento con productos potencialmente peligrosos.

En conjunciñn con el estudio, la NRDC—junto con el Sierra Club, la Alianza para Hogares Sanos y el Centro Nacional Para Habitaciones Sanas—ha peticionado las agencias federales para que pruebenm y clasifiquen todos los ambientadores actualmente en el mercado segün el grado de riesgo que presentan a los consumidores. Y la NRDC ya ha empezado a trabajar directamente con algunos fabricantes para encontrar maneras de eliminar talatos de estos productos.

La NRDC recomienda que los consumidores sean selectivos y que compren sñlo ambientadores con la menor cantidad de talatos. Mejor todavéa, el grupo sugiere que los consumidores traten primero de reducir los olores de la casa atendiendo a sus causas reales o mejoren la ventilaciñn antes de enmascararlos. “La mejor manera de evitar el problema es abrir simplemente una ventana en vez de recurrir a uno de estos artefactos,” concluye Solomon.

CONTACTOS: Natural Resources Defense Council


Querido DiãlogoEcolñgico: éExiste algün programa para disminuir el impacto ambiental—que debe ser considerable—de todos los "supercamiones de 18 ruedas” y otros vehéculos grandes que son hoy tan numerosos en nuestras carreteras?

—Sadie Strauss, Madison, WI

Segün la Union of Concerned Scientists (Uniñn de Cientéficos Concernidos), aunque los camiones grandes representan apenas seis por ciento de las millas totales de carretera manejadas en los EUA, los mismos originan un montñn de amenazas ambientales. Estas incluyen mãs de la mitad del hollén y un cuarto de la contaminaciñn de smog engendrada por vehéculos de carretera, seis por ciento de la contaminaciñn nacional conducente al calentamiento global, y mãs de un décimo del consumo de petrñleo del paés.

Un camiñn de 18 ruedas propulsado a diesel puede emitir tanto ñxido de nitrñgeno y partéculas finas—los elementos claves en la formaciñn de smog conducente al asma—como alrededor de 150 autos de pasajeros. Y a pesar de que una serie de limitaciones estrictas en emisiones de varios contaminantes de coches han estado en vigencia en los EUA desde los años setenta, se ha permitido a los camiones y otros vehéculos grandes del transporte emitir hasta cinco veces tanta contaminaciñn por milla.

Pero gracias a nuevas regulaciones introducidas por la Agencia de Protecciñn Ambiental (EPA) de los EUA, los camiones de los años venideros serãn muchos mãs limpios y mucho mãs ecolñgicos. Conocidas colectivamente como los Reglamentos de la EPA para Trabajos Pesados de Diesel de Carretera, las nuevas regulaciones ponen ordenan que los camiones fabricados en 2007 o después produzcan 75-90 por ciento menos ñxido de nitrñgeno y 90 por ciento menos partéculados que los modelos antiguos. Por supuesto, con la mayor parte de los camiones en las carreteras fabricados antes de 2007 y asé exentos de las nuevas regulaciones, el mejoramiento de la calidad del aire no sucederã de la noche a la mañana.

Mientras tanto, sin embargo, el gobierno federal ha instituido también nuevas regulaciones que ordenan que los gasñleos contengan un 97 por ciento menos azufre, otro componente primario del smog que lo que se requeréa previamente. Esto significa que todos los vehéculos a propulsiñn diesel en los EUA, nuevos o viejos, contaminarãn menos. Los reguladores esperan que la combinaciñn de camiones mãs verdes y a combustible mãs limpio igualarãn finalmente las emisiones de camiones grandes por milla manejada con las camionetas y coches (SUVs, furgonetas, etc.).

Mãs allã de hacer que los motores de camiñn sean mãs eficientes, nuevas tecnologéas prometen "ecologizar" la industria transportista aün mãs. El biodiesel, una forma de gasñleo derivado de cosechas renovables vegetales, estã entrando fuerte.

Segün el Departamento de Energéa de los EUA, el uso de la mezcla mãs comün, B20 (80 por ciento diesel regular y 20 por ciento biodiesel), reduce el uso de petrñleo un 19 por ciento, las emisiones de gas invernadero un 16 por ciento y las emisiones de hidrocarburo un 20 por ciento.

También, las tecnologéas hébridas popularizadas por el Toyota Prius han empezado a aparecer en camiones. Federal Express estã estableciendo el uso general de la tecnologéa hébrida en camiones al equipar muchos de sus camiones de reparto con este sistema. Y varias ciudades de EUA operan ahora autobuses dieseleléctricos hébridos. Los léderes ambientalistas esperan que tales combustibles—y las tecnologéas reductoras de emisiones—penetrarãn poco a poco la industria privada transportista.

CONTACTOS: Union of Concerned Scientists; EPA's Heavy-Duty Highway Diesel Program