Semana del 03/09/2006

Querido DiãlogoEcolñgico: éSi se removieran las presas en el Pacéfico Noroeste volveréa el salmñn que abundaba en esa zona a su abundancia original?

—Jake Garmey, Boston, MA

Antes de la colonizaciñn blanca en el Pacéfico Noroeste (antes de 1850), cada año veéa unos 10 millones de salmñn del Pacéfico —la asé llamada "marea de plata"—nadando aguas arriba en los réos Columbia y Snake para desovar en los riachuelos y tributarios de su nacimiento. Los indégenas norteamericanos se daban un banquete y derivaban mucho de sus tradiciones culturales de la presencia y ciclos de estos peces. Hoy solamente unos 10.000 salmones retornan al Réo Snake cada estaciñn.

La sobrepesca y la poluciñn—como asimismo el cruce de los pescados autñctonos con las léneas genéticas mãs débiles de peces nacidos en viveros—han decimado la poblaciñn del salmñn silvestre, pero la mayoréa de los expertos apuntan a la construcciñn de ocho grandes represas hidroeléctricas a través del sistema fluvial del Columbia y el Snake a mediados del siglo 20 como el factor clave. Segünb el distinguido naturalista y escritor del Pacéfico Noroeste William Dietrich, 106 colonias de salmñn han desaparecido de California del Norte a la frontera con Canadã desde que se construyeron las presas.

En la opiniñn de Save Our Wild Salmon (Salven Nuestro Salmñn Silvestre) una coaliciñn de grupos ambientalistas y de asociaciones comerciales y pescadores aficionados, las presas tan sñlo han sido responsables por la pérdida de 92 por ciento del salmñn rumbo al mar y de hasta 25 por ciento de los que retornan aguas arriba. "El pescado ha desaparecido completamente de casi 40 ppor ciento de sus réos histñricos", señala Dietrich, quien añade que la mayoréa de los peces restantes estãn a la vez en peligro, mereciendo ser plenamente catalogados en la Ley de Especies en Peligro. Sencillamente los peces no pueden nadar a través de las presas.

La idea de remover las represas para restaurar el salmñn no es nueva. Los ambientalistas se regocijaron cuando en 1999 Maine removiñ la Presa Edwards, construida 162 años atrãs, en el Réo Kennebec, para permitir el paso de las existencias decimadas de salmñn del Atlãntico. Esa presa era una selecciñn obvia, ya que proveéa solamente 1/10 de uno por ciento de la electricidad requerida por Maine, pero sin embargo colaba 20 por ciento de las aguas interfluviales del estado. En total, se han removido mãs de 145 presas por todos los E.U.A. desde que se eliminñ la Presa Edwards en 1999.

Tanto los ambientalistas como los biñlogos estãn clamando por la remociñn de las presas a lo largo de los réos Columbia y Snake, pero se duda que la Direcciñn Nacional Oceãnica y Atmñsferica (National Oceanic and Atmospheric Administration [NOAA]), la agencia a cargo de desarrollar un plan sobre el salmñn, ponga mucha energéa en promover esta iniciativa. Las presas en el Pacéfico Noroeste producen casi siete por ciento de la electricidad de la naciñn sin generar gases de invernadero, y el gobierno de Bush estã ansioso de promover la hidroelectricidad como una de las maneras de reducir la dependencia en el petrñleo extranjero.

Mientras tanto, el gobierno federal estã trabajando para completar la remociñn de la presa Elwha Dam en la Olympic Peninsula del estado de Washington, para 2008. Construida un siglo atrãs para generar electricidad, la Presa Elwha cortñ 70 millas de habitat para mãs de medio millñn de peces que habéan desovado ahé anualmente. Hoy, solamente 5.000 salmones silvestres nadan aguas arriba en el réo Elwha para congregarse en la base de la presa cada año, buscando una manera de proceder adelante que ya no existe. El éxito o fracaso de la remociñn de la Presa Elwha ciertamente afectarã el debate acerca de la posibilidad de remover otras represas hidroeléctricas en el Pacéfico Noroeste y otros lugares.

CONTACTOS: Save Our Wild Salmon, www.wildsalmon.org; NOAA Fisheries Service, www.nmfs.noaa.gov; Elwha Restoration Project, www.nps.gov/olym/elwha.


Querido DiãlogoEcolñgico: éEs verdad que nada realmente puede biodegradarse en un basural?

—Laura, via e-mail

Las sustancias orgãnicas se "biodegradan" cuando son descompuestas por otros organismos vivientes (tales como enzimas y microbios) en sus piezas constituyentes, y a su vez recicladas por la naturaleza en bloques de construcciñn de nueva vida. El proceso puede ocurrir aerñbicamente (con la ayuda del oxégeno) o anaerñbicamente (sin él). Las sustancias se descomponen mucho mãs rãpido en la presencia de oxégeno (aerñbico), ya que el oxégeno ayuda a romper las moleculas.

La mayoréa de los campos de basura y rellenado de tierras son esencialmente anaerñbicos porque estãn compactados tan apretadamente que no permiten mucho la entrada del aire. En estas condiciones, cualquier proceso de biodegradaciñn que tenga lugar se obtiene muy lentamente. "Tépicamente en basurales, no hay mucha tierra, muy poco oxégeno, y muy pocos o ningün microorganismo", señala la autora y defensora del ambiente Debra Lynn Dadd. Ella cita un estudio sobre basurales completado por investigadores de la Universidad de Arizona que descubriñ hot dogs, corontas de choclo y uvas todavéa reconocibles después de 25 años en los basurales, asé como periñdicos de 50 años atrãs que todavéa eran legibles.

Los artéculos biodegradables pueden asimismo resistir la biodegradaciñn en los basurales si los procesos industriales que los fabricaron antes de su vida ütil los convirtieron en formas irreconocibles por los microbios y enzimas que facilitan la biodegradaciñn. Un ejemplo tépico es el petrñleo que se biodegrada fãcil y rãpidamente en su forma original, petrñleo crudo. Pero cuando el petrñleo se convierte en plãstico, ya no es mãs biodegradable, y en esa forma puede atochar los basurales indefinidamente.

Algunos fabricantes sostienen que sus productos son fotodegradables, lo que significa que se biodegradarãn cuando sean expuestos a la luz solar. Un ejemplo comün es la "polybag" en que llegan muchas revistas en el correo. Pero la posibilidad de que tales artéculos se expongan a la luz del sol enterrados a varios metros de profundidad en un basural es pequeña o inexistente. Y si se biodegradan en absoluto, serã para descomponerse en trozos mãs pequeños del mismo plãstico.

Algunos basurales estãn siendo diseñados en estos momentos para promover la biodegradaciñn mediante la inyecciñn de agua, oxégeno, e inclusive microbios. Pero estos tipos de instalaciones son costosas y por consiguiente no han captado mucha popularidad. Algunos expertos estiman q

ue hasta un 65 por ciento de los desperdicios que se mandan actualmente a los basurales en norteamérica consisten en "biomasa" que se biodegrada rãpidamente y que podréa generar una nueva fuente de ingresos a los basurales, la tierra mercadeable.

Pero hacer que la gente clasifique su basura de acuerdo a las normas es otra historia. Desde luego, dando importancia a las "Tres Rs" del ambiente (Reducir, Reutilizar y Reciclar) es sin duda la mejor soluciñn a los problemas causados por nuestras siempre crecientes montañas de basura. Con los basureros comunitarios alrededor del mundo aproximando ya su capacidad, las soluciones tecnolñgicas no bastarãn para neutralizar nuestros problemas de eliminaciñn de residuos.

CONTACTOS: U.S. Environmental Protection Agency (EPA) Reduce-Reuse-Recycle page; www.epa.gov/epaoswer/non-hw/muncpl/reduce.htm.