Semana del 06/05/2007

Querido DiãlogoEcolñgico: éEstamos progresando con la limpiezxa de los réos de los Estados Unidos?

—Maria B., via correo electrñnico

Cuando el Réo Cuyahoga cogiñ fuego en el centro de Cleveland en junio de 1969, una naciñn que ya estaba empezando a enterarse acerca de los problemas ambientales tomñ nota. A través del paés, muchos estaban hartos con las prohibiciones de nataciñn y la pesca debido a los niveles cada vez mayores de contaminaciñn. Y la deforestaciñn desenfrenada por los taladores estaba obstruyendo muchos sistemas fluviales remotos con tierra y debris, haciéndolos inhabitables por peces que habéan evolucionado ahé por milenios.

En 1972, en respuesta a tales preocupaciones, el congreso pasñ la histñrica Ley de Aguas Limpias, que regula la descarga de la contaminaciñn en los véas acuãticas de América. Esta importante ley ha funcionado bien para reducir la contaminaciñn y mantener el desarrollo urbano a raya, pero hace poco para restaurar ecosistemas fluviales ya dañados.

Afortunadamente, una lista larga de gobiernos locales, de organizaciones no lucrativas y de grupos cévicos ad hoc han aceptado el desaféo, haciendo a los Estados Unidos el nexo mundial para la restauraciñn de los sistemas fluviales. El Proyecto Nacional de Séntesis de Ciencia Para la Restauraciñn de Réos, un examen del año 2005 conducido por expertos en materia fluvial, identificñ 37.000 proyectos diferentes de restauraciñn acuãtica tanto en véas de completamiento o en curso a través de los E.U.A. Segün este estudio, los contribuyentes y las fundaciones norteamericanas han invertido casi $15 mil millones de dñlares en proyectos de restauraciñn de réos en E.U.A.—o cerca de $1 mil millones anuales—desde 1990.

Los proyectos incluyen: reforestar bancos de réos para contener la erosiñn; reconstrucciñn de canales naturales de los réos para reducir inundaciones en sentido descendiente; eliminaciñn de presas para permitir que los pescados emigren mãs libremente; y restauraciñn de los pantanos para mejorar sus funciones de filtraciñn natural de contaminaciñn.

Algunos ejemplos especéficos notables incluyen las alianzas de indégenas americanos y granjeros para atraer de nuevo a los salmones salvajes al réo Umatilla de Oregñn, y la creaciñn del habitat natural y de zonas protegidas a lo largo del réo San Antonio de Tejas. Y General Electric finalmente cumpliñ con los mandatos federales y estatales para comenzar a remover los PCBs que habéa descargado en el réo Hudson de Nueva York por años.

"No es ningün misterio porqué estã creciendo la moda de restaurar réos,” dice Andrew Fahlund, asociado con un grupo importante sin fines de lucro dedicado a la defensa de réos norteamericanos. "Los réos en buenas condiciones satisfacen mãs fãcilmente las necesidades de la comunidad circundante que los réos contaminados y degradados.”

Y una nueva resoluciñn del Congreso pide ampliar el presupuesto asignado a los programas que podréan reducir la cantidad de aguas servidas que se vierten en las véas acuãticas de la naciñn, y manejar mejor los 168 réos designados como “salvajes y escénicos”. La resoluciñn también requiere asignar fondos para remover presas obsoletas en peligro de ruptura y que amenazan a comunidades prñximas con inundaciones instãntaneas potencialmente catastrñficas.

A pesar de estas tendencias positivas, no le ha estado yendo bien a muchos réos. La lista anual de los "Réos Norteamericanos Mãs Vulnerables" destaca ecosistemas fluviales a través de todos los E.U.A. que todavéa estãn en aprietos o en peligro. Ésos en la lista de 2007 incluyen al Santa Fe de Nuevo México, El Delaware Superior de Nueva York, el Salmñn Blanco de Washington,el Neches de Tejas, el Kinnickinnic de Wisconsin, el Neuse de Carolina del Norte, el Chuitna de Alaska, el Réo Iowa de Iowa, el riachuelo Lee Creek de Arkansas y de Oklahoma, y el Canal San Mateo de California.

CONTACTOS: The National River Restoration Science Synthesis Project; American Rivers


Querido DiãlogoEcolñgico: éEs verdad que Exxon/Mobil realmente pagñ a varios cientéficos y economistas para que escribiesen artéculos que pusiesen en duda el calentamiento global?

—Rosemary R., véa correo electrñnico

Un informe de febrero 2007 en el periñdico Britãnico The Guardian descalabrñ en forma dramãtica los esfuerzos de la ExxonMobil, la compañéa petrolera mãs grande y mãs gananciosa del mundo, de reparar su reputaciñn ambiental dañada. Segün el informe, el Instituto Norteamericano Sobre Empresas (AEI), financiado por Exxon—que es un “comité de peritos privado" de estirpe conservadora en Washington, DC—habréa ofrecido $10.000 dñlares (mãs costos), a cualquier perito o economista para escribir artéculos que contradijesen los resultados calamitosos del Panel Intergubernamental de los Naciones Unidas Sobre Cambios Climãticos (IPCC), que detalla el nivel de daño e impactos del calentamiento global derivado de las actividades humanas.

Los lazos entre la ExxonMobil, el AEI y los mãs altos niveles del gobierno norteamericano se remontan a muchas décadas. El AEI ha recibido mãs de $1,6 millones de ExxonMobil a través de los años, y mãs de 20 de sus funcionarios han trabajado como consultores con el gobierno de Bush. Y el antiguo director ejecutivo de Exxon, Lee Raymond, sigue siendo miembro del Consejo Directivo de AEI.

Un mes antes del informe del Guardian, la Uniñn de Expertos Cientéficos Preocupados basada en Boston (UCS) lanzñ su propio informe que documentaba $16 millones donaciones de ExxonMobil tan sñlo desde 1998 a 43 organizaciones que trabajaban para desacreditar la ciencia del cambio climãtico inducido por actividades humanas. El UCS se une asé a un coro cada vez mayor de voces que demandan que la compañéa abandone su oposiciñn obstinada a las revelaciones sobre el calentamiento global, y que abrace una transiciñn hacia otros tipos de combustibles que no sean fñsiles.

“La ExxonMobil ha creado artificialmente incertidumbre acerca de las causas humanas del calentamiento global, tal como lo hacéan las compañéas de tabaco cuando negaban que su producto causaba cãncer de pulmñn,” dice Alden Meyer, Director de Estrategia y Polética de la UCS. “Una inversiñn modesta pero eficaz ha permitido al gigante del petrñleo sembrar dudas sobre el calentamiento global con fin de retrasar la acciñn gubernamental. tal como lo hicieron las grandes tabacaleras por mãs de 40 años.”

En septiembre de 2006, la academia mãs prestigiosa de Gran Bret

aña, la Sociedad Real, pidiñ a la compañéa que se abstuviese de apoyar a grupos que "mentéan con respecto a la ciencia de cambios climãticos". En respuesta, ExxonMobil declarñ que la firma financiaba a grupos que hacéan investigaciones serias en materias "importantes de polética y que promovéan discusiñn sobre temas de interés directo a la compañéa" pero que tales grupos no podéan hablar por la entidad.

Sin duda, sintiendo la presiñn de la opiniñn püblica, ExxonMobil entregñ recientemente una declaraciñn oficial en respuesta a una actualizaciñn de la IPCC: "Existe evidencia creciente que el clima de la Tierra se ha recalentado un promedio de aproximadamente 0,6 C durante el ütimo siglo. Muchos ecosistemas globales, especialmente en las zonas polares, estãn mostrando señas de calentamiento. Las emisiones de C02 han crecido también durante este peréodo—y la emisiñn de combustibles fñsiles y cambios en el uso de la tierra son una causa de estas emisiones". La declaraciñn también reconociñ que "los riesgos para la sociedad y los ecosistemas podréan ser severos
es prudente, por lo tanto, poner en efecto estrategias que encaren estos riesgos
"

Nadie sabe todavéa si la compañéa estã contemplando en serio desarrollar fuentes de energéa alternativas—como sus competidores Shell y BP. Pero léderes del movimiento ambientalista comparten un optimismo cauteloso que la marea se estã tornando en favor de sus posiciones, y que la ExxonMobil eventualmente se unirã al rebaño.

CONTACTOS: The Guardian; Union of Concerned Scientists Report; ExxonMobil-GlobalWarming-tobacco