Semana del 07/12/2008

Querido DiãlogoEcolñgico: Llegué a casa hoy para encontrar otra pila de guéas telefñnicas en mi puerta. Creo que son un gran desperdicio de papel, especialmente en esta era electrñnica. éCñmo puedo parar el arribo de estos libros? Mejor todavéa: éCñmo podemos hacer que las compañéas telefñnicas no los sigan imprimiendo?

—Bill Jones, véa email

Muchos de nosotros ya no tenemos demasiado uso para las guéas telefñnicas. Aunque tales directorios son ütiles para una büsqueda ocasional de emergencia, o para localizar una pizzeréa, los consumidores y los negocios conféan cada vez mãs en el Internet para encontrar bienes y servicios. Ademãs, a pesar que actualmente los editores de estos directorios generalmente ofrecen sus listados en lénea, los libros siguen siendo productos ya que rinden grandes beneficios para ellos, puesto que los anuncios impresos son muy gananciosos apesar que su eficacia estã disminuyendo y son mucho mãs duros de rastrear.

Segün la entidad no lucrativa YellowPagesGoesGreen.org, mãs de 500 millones de directorios-casi dos libros por cada Americano—se imprimen y distribuyen cada año en los E.E.U.U., tomando con ellos unos 19 millones de ãrboles. Hasta 1.600 millones de libras de papel se generan para producir los libros de estos ãrboles derribados, mientras que 7200 millones de barriles de petrñleo se consumen para crearlos (no incluyendo la gasolina usada para las entregas locales). Producir los directorios también utiliza mãs de 3.200 millones de kilovatios-hora de electricidad y genera 268.000 yardas cübicas de basura sñlida que termina en los basurales (no incluyendo los libros mismos, muchos de los cuales terminan eventualmente en escombreras en ãreas donde el reciclaje no estã disponibles o conveniente).

Mas de 500 millones de guías telefónicas — casi dos libros por cada estadounidense — se imprimen y distribuyen cada año en los EE.UU., arrasando con ellos 19 millones de árboles.
© Funkeemunkeyland, courtesy Flickr

Desafortunadamente, no hay manera centralizada de que los consumidores rehusen recibir estos libros voluminosos como el Registro Nacional de No Llamado para la televenta. La mayoréa de los editores de las pãginas amarillas y blancas tienen listas de "no entrega" a las que pueden agregarte, pero no serãn penalizados si los libros aparecen en tu casa de todos modos. El sitio web YellowPagesGoesGreen.org localizarã tus editores locales/regionales de directorios y les pedirã no entregar libros en tu nombre. El sitio advierte, sin embargo, que no hay garantéas con este paso tampoco.

Por su parte, los editores de guéas insisten que han hecho grandes avances estos ültimos años para funcionar de una manera ambientalmente responsable. La asociaciñn de Pãginas Amarillas (YPA por sus siglas en inglés) y la asociaciñn de Editores de Directorios (ADP) han colaborado en normas formales que demandan una reducciñn fuerte de materias primas en la producciñn de directorios, prãcticas de fabricaciñn ambientalmente sensibles y mejores programas de reciclaje. Al momento, cerca de 90 por ciento de los miembros de la industria ha adoptado tales pautas. Los ejemplos incluyen en la prãctica el uso de tintas solubles en agua y gomas fãciles de reciclar, sin mencionar abandonar el uso de ãrboles vérgines en sus libros (muchos libros se hacen de guéas telefñnicas viejas recicladas, mezcladas con madera de desecho; ver una columna anterior que discutiñ esto: www.emagazine.com/view/?3651).

Debido a el uso extenso y cada vez mayor del Internet, muchas fuentes de informaciñn—de periñdicos a revistas, boletines de noticias y, sé, guéas—estãn abandonando la impresiñn por la colocaciñn en lénea. Es realmente una cuestiñn de tiempo antes de que los directorios de teléfono sigan esos ejemplos. Mientras tanto, el pedir ser quitado de la lista de entrega de tu editor de directorio local puede ayudar a acelerar esa inevitabilidad.

CONTACTOS: EarthTeam; Greenspan Environmental Club Network; U.S. EPA Student Center.


Querido DiãlogoEcolñgico: He notado mucha erosiñn de playa a lo largo de la costa del este de los E.E.U.U. Las playas son virtualmente inexistentes en ciertos lugares. éEs esto un ciclo que generalmente se corregirã automãticamente, o estas playas se han ido para siempre a causa de la subida del nivel del mar u otras causas ambientales?

—Jan Jesse, Morristown, TN

La Agencia de Protección Ambiental de los EE.UU. calcula que 80 a 90 por ciento de las playas arenosas del litoral norteamericano se han estado erosionando por décadas. Ciertas playas pierden unas pocas pulgadas cada año; otras mucho más. Lo más preocupante es el efecto que pueda tener el cambio climático en la erosión de las costa, ya que causa elevaciones en el nivel del mar y también aumenta la severidad y frecuencia de las grandes tormentas.
© Dr. David Lindbo, courtesy Flickr

Desafortunadamente para los amantes de la playa y los dueños de propiedades caras frente al mar, la erosiñn costera en cualquier forma es generalmente una situaciñn permanente. Las técnicas artificiales tales como la “alimentaciñn de playas”—en que arena dragada costa afuera y depositada a lo largo de playas en véas de extinciñn—pueda retardar el proceso, pero nada excepto un enfriamiento global o algün otro cambio geomñrfico importante pararãn este proceso del todo.

Segün Stephen Leatherman (el "Dr. Beach") con la National Healthy Beaches Campaign, la erosiñn de playa se define por el retiro real de arena de una playa a aguas mãs profundas costa afuera o a lo largo de ensenadas, bajéos de marea y bahéas. Tal erosiñn puede resultar de muchos de factores, incluyendo la inundaciñn simple de la tierra por niveles meas altos de mar como resultado del derretimiento de los casquetes glaciares polares.

Leatherman cita la Agencia de Protecciñn Ambiental de los E.E.U.U. que estima que entre 80 y el 90 por ciento de las playas arenosas a lo largo de las costas de Norte América han estado sufriendo erosiñn por décadas. En muchos de estos casos, las playas individuales pueden estar perdiendo solamente unas pulgadas por año, pero el problema en algunos casos es mucho peor. La costa externa de Luisiana, a que Leatherman se refiere como "la zona caliente` de erosiñn de los E.E.U.U.," estã perdiendo unos 50 pies de playa cada año.

El cambio de clima merece atenciñn especial con respecto a la erosiñn playera ya que el calentamiento no sñlo hace crecer los niveles del mar sino también aumenta la severidad y posiblemente la frecuencia de malas tormentas. "Aunque la subida del nivel del mar fija las condiciones para el desplazamiento de la playa tierra adentro, las tormentas costeras suministran la energéa para hacer el trabajo geolñgico de “mover la arena de la costa y a lo largo de la playa," escribe Leatherman en su sitio Web DrBeach.org. "Por lo tanto, las playas son influenciadas grandemente por la frecuencia y la magnitud de tormentas a lo largo de un litoral".

Ademãsde colectivamente reducir substancialmente nuestras emisiones de gases de efecto invernadero, hay poco que como individuos—mucho menos dueños de propiedades costeras—podamos hacer para parar la erosiñn de playa. La construcciñn de un mamparo hermético o de un malecñn a lo largo de una o varias propiedades costeras puede proteger hogares contra las oleadas perjudiciales de tormentas por algunos años, pero podr&#23

3;a terminar haciendo mãs daño que bien. Los "mamparos y los malecones pueden acelerar la erosiñn de las playas reflejando la energéa de mareas de la pared de revestimiento, afectando a propietarios adyacentes también," escribe Leatherman, agregando que tales estructuras a lo largo de playas en retirada reducen eventualmente la anchura de tales playas afectadas, e incluso su pérdida completa.

Otras técnicas de gran escala como el “alimento de playas” pueden tener mejores historiales, por lo menos en términos de reducciñn o retraso de la erosiñn del litoral, pero son bastante costosas en términos de erarios fiscales. A principios de los 80, la ciudad de Miami gastñ unos $65 millones de dñlares agregando arena a un trozo costero de 10 millas que se erosionaba rãpidamente. El esfuerzo no sñlo detuvo la erosiñn; el mismo revitalizñ el vecindario elegante de South Beach, rescatando hoteles, restaurantes y tiendas especializadas en clientela rica y famosa.

CONTACTOS: Barack Obama on the Issues; U.S. Forest Service Roadless Rule Information