Semana del 10/06/2007

Querido DiãlogoEcolñgico: éQué es lo que estã causando el dramãtico desaparecimiento de las abejas en los EUA y en otras partes en años recientes, y qué se estã haciendo al respecto?

—James Harris, Akron, Ohio

Los niños se pueden regocijar en el hecho de que las abejas no los estãn picando en los jardines de recreo y patios tan frecuentemente como antes, pero la baja en la poblaciñn de abejas en los EUA y en otros lugares señala un desequilibrio mayor en el medio ambiente que podréa tener enormes consecuencias para la cosecha de alimentos.

Traédas acã de Europa en los años 1600, las abejas se han esparcido por toda Norteamérica y se créan comercialmente por su habilidad de polinizar las cosechas—90 diferentes variedades de alimentos cultivados en granjas, incluyendo muchas frutas y avellanas, almendras, etc., dependen de ellas—y los insectos producen miel también. Pero en años recientes las poblaciones de avejas han caédo en picado casi 70 por ciento, y los biñlogos estãn todavéa rascandose la cabeza acerca de la cause del fenñmeno, y qué hacer al respecto de un problema que han denominado "desorden de caéda estrepitosa de colonia" (CCD, por sus siglas en inglés).

Muchos creen que nuestro uso creciente de pesticidas quémicos y herbicidas, que las abejas ingieren durante sus rutinas diarias de polinizaciñn, son la causa principal de la tragedia. Las colmenas comerciales también reciben fumigaciñn quémica directa a intervalos regulares para prevenir las garrapatas nocivas. Otro sospechoso de nota son las cosechas modificadas genéticamente, que generan polen de dudoso valor nutritivo.

Podréa darse también que la acumulaciñn de tanto las sustancias sintéticas y las cosechas modificadas genéticamente hayan alcanzado el "punto de volcamiento", estresando las poblaciones de abejas al punto de colapso. Dando fe a esta hipñtesis estã el hecho que las colonias de abejas orgãnicas, donde se evitan sustancias quémicas y cosechas modificadas, no estãn experimentando el mismo derrumbamiento poblacional, segün el grupo sin fines de lucro Organic Consumers Association.

Las poblaciones de abejas podréan ser vulnerables también a otros factores, tales como el reciento crecimiento en la radiaciñn atmñsferica electromagnética resultante de la expansiñn en el nümero de telefonitos celulares y torres de comunicaciñn inalãmbricas. La radiaciñn mãs alta generada por tales aparatos puede interferir la capacidad de navegaciñn de las abejas. Un pequeño estudio en la Universidad de Landau, en Alemania, descubriñ que las abejas no volvéan a sus colmenares cuando se colocaban fonos celulares en su vecindad. Se estã realizando mãs investigaciñn de este tipo en los EUA para decidir el grado de impacto de tales fenñmenos relacionados con la radiaciñn en las abejas y otras poblaciones de insectos.

Los biñlogos también creen que existe la posibilidad de que el calentamiento global esté exagerando las tasas de crecimiento de patñgenos tales como las garrapatas, los virus y hongos, que se sabe hacen estragos en las colonias de abejas. Las fluctuaciones de tiempo poco usuales de calor a fréo en años recientes, también posiblemente ocasionadas por el calentamiento global, podréan estar causando daños enormes en poblaciones de abejas acostumbradas a pautas climãticas mãs estables.

Un cñnclave reciente de biñlogos destacados en apicultura no rindiñ un consenso, pero la mayoréa cree que una combinaciñn de factores es la causa mãs probable. "Vamos a ver un montñn de dinero invertido en este asunto", señala el entomñlogo Galen Dively, de la Universidad de Maryland, uno de los investigadores mãs destacados en este campo. El indica que el gobierno federal estã planeando una asignaciñn de $80 millones de dñlares para financiar investigaciones relacionadas con el CCD. "Estamos buscando", dice Dively, "alguna uniformidad que nos lleve a la causa misma".

CONTACTOS: Organic Consumers Association Bees Info; Colony Collapse Disorder in Honey Bees


Querido DiãlogoEcolñgico: éQué son las semillas tipo "terminator" (suicida) que se proponen para uso en la agricultura? éY por qué son tan controversiales?

—Jill Dorion, Missoula, MT

Desde el alba de la civilizaciñn los agricultores han preservado las semillas producidas por sus cosechas para replantarlas y cultivar nuevas cosechas. Tal es la ciencia natural de la agricultura que ha nos ha dado alimentos por miles de años.

Pero una tecnologéa desarrollada en 1998 por el Departamento de Agricultura de los EUA (USDA) y la Delta & Pine Land Company, el productor mãs grande de los Estados Unidos en materia de semillas de algodñn, manipulea las semillas genéticamente para producir proles estériles después que las cosechas en cuestiñn rinden su cosecha annual. Aunque no estã disponible comercialmente, esta modalidad forzaréa a los agricultores a comprar nuevas semillas cada año, asegurando mayores ventas a las compañéas de semillas.

Denominada tecnologéa "terminator", la USDA y las firmas de biotécnica como Monsanto (que ahora es dueña de Delta & Pine) aseguran que no se trata tanto de ganancias como de prevenir que se escapen las plantas genéticamente modificadas, lo que podréa afectar la diversidad de plantas locales. La tecnologéa también protege a las compañéas de agricultores que tratan de piratear sus semillas. El biñlogo molecular de la USDA Melvin Oliver, el principal inventor de las semillas "terminator", declara: "Nuestra misiñn es proteger a la agricultura norteamericana y hacernos mãs competitivos frente a la competencia extranjera. Sin esto, no hay manera de proteger la tecnologéa de semillas patentadas".

Activistas del agro, alimentos, y del medio ambiente señalan en unésono que, bueno, eso precisamente muestra que se trata de ganancias para las corporaciones y nada mãs. Temen que la tecnologéa amenaza arruinar a pequeños agricultores alrededor del mundo, ya que no pueden comprar nuevas semillas año tras año. Esto podréa, a su vez, dar lugar al hambre generalizado entre aquellos que dependen de estos cultivadores para su sustento. La autora y activista de derechos humanos India Vandana Shiva, escribiendo en su libro de 2000, Cosecha Robada, llama a la tecnologéa de "terminaciñn" una de las muchas "maneras novedosas de robar a la naturaleza de sus cosechas, la cosecha de semillas, y la cosecha de nutriciñn".

En efecto la tecnologéa podréa permitir a las firmas semilleras, que gastan millones cada año registrando y protegiendo patentes

sobre diversas variedades de semila, penetrar nuevos mercados en paéses en desarrollo, extendiendo asé mãs su poder econñmico y limitando el nümero de los diversos cultivos en producciñn.

"Teniendo un puñado de compañéas biotécnicas a cargo de la producciñn y distribuciñn de semillas convierte a los agricultores en rehenes sometidos a la explotaciñn econñmica por esta industria", señala Gary Goldberg, con la American Corn Growers Association. Y hablando en apoyo de leyes introducidas en mayo 2007 para prohibir las pruebas y comercializaciñn de tecnologéa "terminator" en Canadã, Colleen Ross de la Uniñn de Agricultores de Canadã, declarñ, "
la esterilizaciñn genética de semillas es peligrosa y arrogantemente anti-agricultor—las semillas suicidas amenazan intensificar el control por parte de las corporaciones sobre la agricultura canadiense y no ofrece beneficios a los granjeros".

En 2000, las Naciones Unidas (NU), bajo su Convenio de Biodiversidad, se metiñ a la bronca de las semillas suicidas al declarar que se iniciaba un moratorio de la tecnologéa a razñn de preocupaciones ambientales y socioeconñmicas derivadas de su uso. En marzo de 2006, la NU certificñ el moratorio, desafiando quejas de varios paéses—incluyendo Australia, Canadã y Nueva Zelandia—que empujaban hacia la comercializaciñn.

CONTACTOS: Convention on Biodiversity; Stolen Harvest