Semana del 12/9/10

Querido DiãlogoEcolñgico: éHay alguna manera de aprovechar la energéa volcãnica para satisfacer nuestras necesidades de electricidad y otras necesidades energéticas?

—Antonio Lopez, Chino, CA

La respuesta corta es sé: El calor engendrado por la actividad volcãnica subterrãnea puede y ha sido utilizado para fines de electricidad por mãs de 100 años alrededor del mundo. Las empresas de electricidad pueden captar el vapor de agua subterrãnea calentado por el magma y utilizarlo para operar las turbinas en centrales eléctricas geotérmicas y producir cantidades significativas de electricidad. Sin embargo, alcanzar estas fuentes no es tan fãcil ni barato, puesto que se requiere taladrar en secciones inestables de la corteza terrestre y a continuaciñn enjaezar la energéa del calor a varias millas debajo de la superficie.

A pesar de estas dificultades, las reservas geotérmicas volcãnicas de energéa representan cerca de un cuarto del consumo de energéa de Islandia (con el resto satisfecho mediante otro recurso renovable limpio, las presas de energéa hidroeléctrica). Segün las estadésticas de la Asociaciñn Geotérmica de Energéa, las Filipinas son también un usuario grande de energéa geotérmica: Aproximadamente 18 por ciento de la electricidad de ese paés proviene de fuentes volcãnicas subterrãneas. Y en Nueva Zelanda, la energéa geotérmica representa aproximadamente 10 por ciento del consumo total de electricidad.

Pero increéble como suene, Estados Unidos es realmente el productor mãs grande del mundo de electricidad geotérmica derivada de volcanes, aunque sñlo deriva menos de uno por ciento de su energéa total de tales fuentes. Nacionalmente, California y Nevada son los léderes en esta forma naciente de energéa renovable, pero esfuerzos prometedores estãn también en camino en Oregon, Utah, Alaska y Hawãi. Algunos analistas creen que EEUU tiene suficiente capacidad geotérmica como para proporcionar 20 por ciento o mãs de la electricidad que la naciñn necesita.

La energía geotérmica de volcanes provee cantidades importantes de electricidad en Islandia, Nueva Zelanda y las Filipinas. Algunos analistas creen que EE.UU. posee suficiente capacidad geotérmica como para suministrar 20 por ciento o más de sus necesidades de electricidad. IMAGEN: La Central Geotérmica Palinpinon en las Filipinas.
© Mike Gonzalez, Wikipedia

En vista de las reservas menguantes de petrñleo, utilizar energéa volcãnica ha pasado a ser una alta prioridad para otras regiones también. Ruanda, la naciñn africana Oriental devastada por la guerra, espera proporcionar electricidad para su gente mediante la utilizaciñn de la energéa de gases volcãnicos del Lago Kivu, uno de los lagos mãs grandes del continente, cubriendo unas 1.000 millas cuadradas. El lago es uno de tres lagos que se sabe “estallan” de acuerdo a “vuelcos” violentos y a veces mortales provocados por actividad volcãnica. Metano y biñxido de carbono de un volcãn adyacente se mezclan en el lago, haciéndolo literalmente un polvorén, amenazando las vidas y hogares de unos dos millones de personas en la regiñn.

Respondiendo al riesgo—y también para producir energéa—el gobierno ruandés ha empezado a utilizar una barcaza grande para chupar agua y extraer gas de metano de ella. El metano se utiliza entonces para energizar la central eléctrica a gas de Kibuye. El sistema ya estã produciendo 3,6 megavatios de electricidad—un cuatro por ciento de la electricidad total de Ruanda. Dentro de unos años, los partidarios del proyecto esperan generar entre 50 y 100 megavatios de la operaciñn. Extraer el metano también reduce apreciablemente el riesgo de explosiones, proporcionando asé un poco de seguridad para los residentes de ãrea.

Los seres humanos apenas han comenzado a captar la cantidad de electricidad que puede derivarse de la actividad volcãnica, pero los analistas esperan ver mucho mãs de esta forma de energéa en las prñximas décadas. El Estudio Geolñgico de EEUU se refiere a este fenñmeno como el “lado positivo de los volcanes”. Los ecologistas y otros esperan que la energéa geotérmica de volcanes pueda llegar a ser un factor importante en la satisfacciñn de nuestras necesidades de energéa en nuestro mundo cada vez mãs constreñido por el carbñn.

CONTACTOS: Geothermal Energy Association; U.S. Geological Survey.


Querido DiãlogoEcolñgico: Cuando hablamos de “especies en peligro de extinciñn” pensamos generalmente en especies animales, pero alguien recientemente me dijo que habéa una crisis mundial que implica la extinciñn de plantas. éPueden aclarar?

—Max Blanchard, East Islip, NY

El grupo no comercial Plantlife del Reino Unido, encontró que 15.000 de las 50.000 especies de plantas salvajes usadas en medicinas tradicionales están siendo sobreexplotadas y están potencialmente en marcha a la extinción. IMAGEN: Sello de oro (hidrastis del Canadá) usada como remedio común y cultivada en el sudeste de Canadá y el este de los EE.UU. es una de estas plantas amenazadas.
© James Steakley, Wikipedia

Puede que no nos demos cuenta, pero la salud del reino vegetal es crucial para la salud del planeta y la vida animal (que incluye a humanos). “Por la fotoséntesis, las plantas proporcionan el oxégeno que nosotros respiramos y el alimento que comemos y son asé la base de la mayoréa de las formas de vida en la Tierra,” informa el Centro para la Diversidad Biolñgica, una organizaciñn sin fines lucrativos basada en Arizona, y dedicada a asegurar el futuro de plantas y animales puestos en peligro a través de todo el mundo.

“A diferencia de animales, las plantas no pueden moverse fãcilmente cuando su hãbitat es destruido, haciéndolas especialmente vulnerable a la extinciñn,” dice el Centro. La destrucciñn del hãbitat—sñlo una de las amenazas encaradas por las plantas—puede llevar a una “deuda de extinciñn” por lo cual aün algunas plantas que son abundantes ahora podréan desaparecer con el tiempo debido a su incapacidad de dispersarse a nuevos hãbitats. Y el calentamiento climãtico ya comienza a exacerbar tales problemas. “Con las plantas que constituyen el elemento principal de los ecosistemas y la base de la cadena alimenticia,” dice el grupo, “eso es muy mala noticia para todas las especies, las que dependen de plantas para alimento, refugio y supervivencia”.

Un informe de 2009 por el grupo no comercial Plantlife, basado en el R.U., encontrñ que 15.000 de las aproximadamente 50.000 especies de plantas salvajes conocidas por sus cualidades medicinales en remedios tradicionales estãn siendo sobreexplotadas, lo que estã conduciendo a su potencial extinciñn. El grupo dice que el hecho de que la mayoréa de la gente alrededor del mundo—inclusive un 80 por ciento de todos los africanos—depende de medicinas derivadas principalmente de hierbas salvajes sñlo subraya cuãn grave podréa ser el problema de la extinciñn masiva de plantas salvajes para la humanidad, sin mencionar el ambiente. La sobre-cosecha comercial hace el mãs daño, aunque la contaminaciñn, la competencia por parte de especies invasoras y destrucciñn de hãbitat, todo contribuye. “Los recolectores comerciales cosechan generalmente plantas medicinales sin preocuparse demasiado acerca de su sostenibilidad,” reporta Plantlife, agregando que escaseces ya existen en China, India, Kenia, Nepal, Tanzania y Uganda.

Otro grupo, la Uniñn Internacional Para la Conservaciñn de la Naturaleza (IUCN), qu

e compila y mantiene la famosa “Lista Roja” de especies en peligro de extinciñn alrededor del mundo, encontrñ que la friolera de 70 por ciento de las 12.000 o mãs especies de planta que ha evaluado a la fecha, estãn amenazadas con extinciñn—a pesar de que cada año aproximadamente 2.000 nuevas plantas entran a conocerse por la ciencia. Por supuesto, la organizaciñn sñlo evalüa plantas que son raras o han sufrido descensos dramãticos.

Mientras tanto, investigadores del R.U. calculan que hasta el 33 por ciento de todas las plantas del mundo que florean estãn amenazadas con extinciñn. “Ese porcentaje refleja el impacto global de factores como la pérdida de hãbitat,” dice Lucas Joppa, el autor principal del estudio, que agrega que el cambio del clima podréa aumentar el problema.

Esta amenaza mundial a las plantas es sñlo parte de una crisis mãs grande de la biodiversidad, y las Naciones Unidas han declarado 2010 “El Año Internacional de la Biodiversidad” para concientizar al püblico y estimular una respuesta que detenga el proceso. El sitio web del proyecto presenta listas de celebraciones que estãn aconteciendo alrededor del mundo asé como recursos para los que quieran ayudar a educar a otros y formar parte de la soluciñn.

CONTACTOS: Center for Biological Diversity; Plantlife; IUCN; International Year of Biodiversity.

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