Semana del 15/11/09

Querido DiãlogoEcolñgico: No comprendo por qué tanta gente se opone a la energéa eñlica simplemente porque tienen que mirar turbinas. Si usted me pregunta, las turbinas de viento son mucho mãs agradables que las plantas a carbñn o nucleares.

—Michael Hart, a través de email

Ya sea una granja de viento, una central eléctrica que quema carbñn, un reactor nuclear o incluso una supertienda de descuentos, siempre habrã gente local opuesta al proyecto, declarando “no en mi vecindario”! (NEMVE).

En cuanto a la atracciñn de las granjas de viento, el püblico parece favorecer un lado o el otro del debate mãs bien vehementemente. Los que estãn a favor del desarrollo de viento han a menudo ensalzado las virtudes visuales de un horizonte lleno de molinos de viento no sñlo por las léneas de escultura elegantes de las turbinas, sino también por el hecho que su presencia misma anuncia el arribo de una edad moderna casi futuréstica de energéa limpia y renovable.

Escribiendo en la revista Contemporary Aesthetics, Yuriko Saito se muestra elocuente acerca de la atracciñn visual de las granjas de viento cuando se diseñan con esmero. "Es posible crear un efecto estéticamente agradable escogiendo el color, la forma y la altura de las turbinas apropiadas
al paisaje particular, haciéndolas uniforme en apariencia y movimiento, y
arreglandolas en proporciñn al paisaje,” señala él. “Un escritor admira los molinos de viento en Suecia como ‘objetos elegantes’ porque ‘los planos aerodinãmicos esbeltos parecen tanto delicados como poderosos
a la vez que su movimiento apacible imparte un sentir de naturaleza cinética’.”

¿Son las granjas de viento feas o bonitas? Depende de a quien se le pregunte: Los que están a favor cantan las virtudes visuales de las líneas esculturales elegantes de las turbinas y las ven como símbolos de una era moderna y apasionante de energía limpia y renovable. Los detractores se quejan de la destrucción de sus vistas pastorales con "máquinas que parecen haber invadido un jardín.
© John Foxx, Getty Images

Por el reverso de la medalla, los detractores atacan las turbinas de viento por destruir sus vistas—una postura clãsica de NEMVE. Segün Saito, la oposiciñn a las granjas de viento se origina en haber sido situadas anteriormente en “tierras abiertas sin obstãculos en el horizonte” y como tal “son percibidas como mãquinas que inmiscuyen en un jardén”. Agrega él: "Son casi siempre denigradas como elementos que “estropean”, “arruinan”, o se ‘imponen” en un paisaje de otro modo relativamente natural e inmaculado, como desierto, campo abierto, falda de montaña, y
océano, y que asé crean una “monstruosidad”.”

Respondiendo a una encuesta de la revista Country Life los lectores citaron las turbinas de viento como el tipo de adefesio arquitectñnico mãs atroz a través de Inglaterra. Detestaban las turbinas de viento mãs que otras “monstruosidades” —como ãreas de servicio en las carreteras, centrales eléctricas convencionales y bloques de oficinas feos—a causa del tamaño de las turbinas, algunas de las cuales miden 100 m, y su intrusiñn en el paisaje.

Los adversarios de una granja de viento propuesta en las aguas de la Sonda de Nantucket de Massachusetts citan quejas semejantes. El constructor, Cape Wind Associates, ha hecho campaña durante siete años para aprobar la construcciñn del proyecto, a ser ubicado a 16 millas de la costa de la Isla de Nantucket. Propietarios, poléticos y algunos ecologistas evidentemente en conflicto con respecto al asunto han montado una oposiciñn firme a la instalaciñn, que de la costa pareceréa como manchas blancas lejanas en el horizonte. La decisiñn descansa con el Ministerio del Interior de EEUU que, a pesar de haber indicado repetidamente su deseo de querer expandir la energéa eñlica costa afuera, se estã moviendo con lentitud en relaciñn con este asunto tan sumamente contencioso.

Pero con el viento la fuente de energéa renovable de mãs moda en la actualidad, es mejor que los oponentes a ver molinos de viento se acostumbren a ello. En 2008 la energéa eñlica proporcionñ el 1,5 por ciento de la electricidad global—habiendo duplicado su producciñn cada año por cinco años consecutivos—y deberéa representar tanto como un ocho por ciento para 2018.

CONTACTOS: Contemporary Aesthetics; Country Life; Cape Wind Associates LLC.


Querido DiãlogoEcolñgico: Soy un agente de viajes y nuestra empresa tiene varios clientes que quieren contratar vendedores “verdes”, incluyendo para el viaje (la lénea aérea o el coche de alquiler) y alojos. Nuestra compañéa apoya esta idea y por tanto querréa saber qué léneas aéreas, hoteles, y agencias de coches de alquiler se estãn ecologizando a un costo razonable?

—Carol Biggar, a través de email

Como toda industria, abrazar la visión ecológica ha pasado a ser el mantra entre las aerolíneas, las compañías de alquiler de coches e inclusive las cadenas hoteleras. Foto: El nuevo 787 de Boeing, que es 20 por ciento más eficiente en combustible que otros aviones grandes.
© Andrew W. Sieber, courtesy Flickr

Como en toda industria, la visiñn ecolñgica ha llegado a ser un mantra entre las léneas aéreas, las compañéas de alquiler de coches e incluso las cadenas hoteleras. La crisis de combustible hace algunos años forzñ a todas las léneas aéreas a apretarse el cinturñn y los resultados—consumo mãs bajo de combustible y menos emisiones—son buenas noticias para el ambiente.

Boeing, uno de los fabricantes mãs importantes de aviones del mundo, estã cumpliendo con su deber: Su nuevo 787 es 20 por ciento mãs eficiente en combustible que otros aviones grandes de pasajeros. Pero ademãs de ahorrar combustible—que también reduce emisiones—las léneas aéreas estãn instituyendo rutinas de reciclaje en los vuelos mismos, integrando biocombustibles sin carbñn, y eliminando el papel para reducir los desechos. Continental, British Airways, Singapore Air, American Airlines, JetBlue, Southwest y Virgin estãn entre los léderes de la industria en el esfuerzo de ecologizaciñn, pero la mayoréa de las léneas aéreas han dado zancadas inmensas en los ültimos años para reducir sus huellas de carbñn en general.

Con respecto a los alojos, la moda ecolñgica no es solo para albergues juveniles y colonias de vacaciones. En una inspecciñn reciente, mãs de dos tercios de los hoteles de EEUU indicaron que tenéan luces eficientes en energéa y que habéan aplicado programas de reuso de toallas y lino—un incremento de un tercio con respecto a solo la mitad cinco años atrãs. Segün la revista Budget Travel, Accor/Motel6, Intercontinental, Marriott, Starwood, Hilton, Hyatt, Best Western y Wyndham/Super8 todos han dado grandes zancadas en la conservaciñn de energéa y agua, reciclaje y diseño ecolñgico en los ültimos pocos años. Aparte de las cadenas, muchos hoteles independientes han tomado también la batuta verde; es muy probable que usted encuentre uno o mãs en su destino a través del sitio web de la Green Hotels Association [Asociaciñn Hotelera Ecolñgica].

En cuanto a las compañéas de coche de alquiler, casi todas ofrecen estos déas selecciones grandes de carros eficientes en combustible, si por ninguna otra

razñn que satisfacer las demandas de clientes tanto de negocios como turistas que no desean gastar demasiado en gasolina. Hertz, Avis, Budget y Enterprise cada una tiene flotas grandes de carros hébridos y/o flex-fuel (etanol) para alquiler en cientos de ubicaciones de aeropuerto y en ciudades por toda norteamérica.

Advantage Rent-a-Car por su parte ha prometido convertir un 100 por ciento de su flota al protocolo ecolñgico para 2010. Por ahora, alquilar un hébrido todavéa cuesta tépicamente $5-15 mãs por déa que un carro convencional equivalente, pero cuando las compañéas de coche de alquiler pongan mãs de estos vehéculos en lénea, los precios deberãn comenzar a alcanzar paridad. Y si usted maneja un montñn de kilñmetros en el carro, es posible que acabe eliminando la diferencia a causa de los ahorros en combustible. Los viajeros al Bay Area deben tener presente que el Aeropuerto internacional de San Francisco ofrece un crédito de $15 para alquilar un hébrido de cualquiera de las compañéas de coche de alquiler que operan allé.

Viajar por cualquier medio que no sea a pie, por bicicleta o a remo siempre impone un costo al ambiente, pero los que estãn conscientes de sus huellas de carbñn—y estãn al tanto de que proveedores de servicios ofrecen los cursos de acciñn mãs “verdes”—pueden mantener sus impactos a un ménimo. Visite a menudo sitios web como Go Green Travel Green para las ültimas informaciones sobre lo que las léneas aéreas, hoteles, compañéas de alquiler de coches y otros negocios relacionados con viajes estãn haciendo para “ecologizar” sus industrias.

CONTACTOS: Budget Travel magazine; Green Hotels Association; Go Green Travel Green.

DiãlogoEcolñgico (EarthTalk) es ahora un libro! Mãs detalles e informaciñn en: www.emagazine.com/earthtalkbook.