Semana del 18/4/10

Querido DiãlogoEcolñgico: El otoño pasado podé un arbusto en mi traspatio y ahora la tierra alrededor de él estã cubierta de dientes de leñn y otras malezas. éHay alguna manera de deshacerse de estas malezas sin recurrir a RoundUp y otros herbicidas artificiales?

—Max S., Seattle, WA

Las malezas son de lo mãs oportunista. Aunque usted no haya anticipado ser invadido por una forma de monstruosidad (malezas) al deshacerse de otra (un arbusto cubierto de hierba), los dientes de leñn y otras plantas de crecimiento rãpido no tienen lémite cuando se abre algün nuevo territorio. Colonizarãn y se esparcirãn apenas se presente la menor oportunidad—después de todo, eso es lo que las define como malezas.

Por supuesto, los herbicidas convencionales como RoundUp de Monsanto decimarãn las malezas en un segundo, pero los efectos negativos en las personas, los animales y el ambiente pueden ser tanto profundos como duraderos. Los estudios independientes de RoundUp han implicado su ingrediente primario, glifosfato, asé como algunos de sus ingredientes “inertes”, en el daño al hégado, desñrdenes del sistema reproductivo y el linfoma de Non-Hodgkin, asé como en daño al sistema cardiovascular, gastrointestinal, nervioso y respiratorio.

El Departamento de California de Regulaciñn de Pesticidas informa que, año tras año, RoundUp es la causa nümero uno de enfermedades inducidas por pesticidas/herbicidas a través de ese estado. El RoundUp también es culpado de envenenar aguas subterrãneas a través de EEUU y mãs allã de sus fronteras, asé como de contribuir a una disminuciñn del 70 por ciento en la biodiversidad de anfibios y un 90 por ciento de la caida precipitosa en las poblaciones de renacuajo en las regiones donde se utiliza demasiado.

Sin duda alguna, la manera más ecológica de eliminar las malezas es sencillamente arrancándolas manualmente sin la ayuda de venenos.
© Lastonien, courtesy Flickr

éDado que usted tendrã que arrancar manualmente las malezas muertas de su patio después de aplicar RoundUp (o cualquier otro herbicida “pos-emergente”), por qué no los arranca a mano en primer lugar? Sin duda, la manera mãs ecolñgicamente pura de deshacerse de malezas es de jalarlos sin la ayuda de venenos. Desafortunadamente, muchas malezas tienen raéces profundas largas que deben ser jaladas completamente si no desea que se regeneren; si es menester, utilice un arrancador metãlico de maleza con una punta en gancho o un desmalezador mecãnico—disponible en cualquier almacén local de jardineréa o ferreteréa—si no quiere tener que jalar esas mismésimas malezas el año prñximo.

El experto en jardineréa Dean Novosat del sitio web Garden Doctor sugiere dar a las camas de maleza un buen regado la noche antes de extraerlas. “
La tierra serã ablandada y entregarã la planta entera de maleza, la raéz y todo,” dice. Otra manera de matar malezas, él añade, es vertiendo agua hirviente sobre ellas.

Por supuesto, una vez que usted ha matado o se ha arrancado todas esas malezas—y asegürese que de que ha hecho un trabajo escrupuloso es sencillamente una pérdida de tiempo—Ud. querrã asegurarse de que nuevas malezas no comienzan a aparecer en su lugar. Plantar algunas plantas apropiadas e idealmente nativas a la regiñn en lugar de las malezas quitadas seréa un buen primer paso—averigue por tanto en un vivero local cuãles seréan algunas de las selecciones ñptimas para su regiñn.

Una vez que el ãrea sea despejada (y replantada), cübrala con tres a seis pulgadas de pajote. El pajote (mantillo) forma una barrera entre la tierra y el suelo, privando a las nuevas malezas germinantes de la luz solar que necesitan para fotosintetizar. El pajote estã compuesto de materiales gruesos grandes como pastillas de madera y pepitas de corteza, y funciona bien para controlar la maleza también porque es deficiente en alimentos nutritivos y asé no fertilizarã brotes que aparezcan debajo.

CONTACTOS: California Department of Pesticide Regulation; The Garden Doctor.


Querido DiãlogoEcolñgico: éCuãn efectivas han sido las prohibiciones y restricciones de bolsas plãsticas en la reducciñn de basura plãstica y otros problemas ligados con su proliferaciñn? éY es realmente mejor utilizar bolsas de papel, lo cual inevitablemente conduce a mãs deforestaciñn?

—Peter Lindsey, New Canaan, CT

Los estadounidenses usan unos 92 mil millones de bolsas de plástico desechables al año.
© Kate Ter Haar, courtesy Flickr

Las bolsas plãsticas, primero introducidas en los años 50 como una manera conveniente de almacenar alimentos, se han convertido desde entonces en un azote global, ensuciando los bordes de la carretera, atascando resumideros de alcantarilla y vertederos y siendo ingeridos por animales y vida marina. Y en los ültimos años hemos descubierto que son tan proléficos que ellos ahora comprenden una porciñn significativa del plãstico y otra basura que se junta en “remolinos” inmensos en el océano distantes de la tierra.

Unos pocos paéses alrededor del mundo—Bangladesh, China, India, Australia, Grecia, Irlanda, Italia, Israel, Sudãfrica, Taiwãn y Mumbai, entre otros—han tomado medidas contra las bolsas plãsticas aplicando impuestos sobre su uso o prohibiendolas del todo. El gabinete estratégico ambiental Worldwatch Institute, que la decisiñn de China de prohibir bolsas plãsticas gratuitas en 2008 ha cortado la demanda por bolsas en unos 40 mil millones, redujo allé el uso de bolsas plãsticas en un 66 por ciento, y ahorraron unos 1,6 millones de toneladas de petrñleo.

En marzo de 2007, San Francisco llegñ a ser la primera (y sigue siendo la ünica) ciudad importante de EEUU en aplicar una prohibiciñn global a las bolsas plãsticas. Los supermercados y las farmacias grandes allé tuvieron que abandonar las bolsas de compras plãsticas a principios de 2008 en favor de bolsas de papel o aquellas de plãstico biodegradable hechas a base de almidñn de maéz. Los ecologistas estãn especialmente entusiasmados con la ültima opciñn para los que no traen sus propias bolsas de compras, ya que estas bolsas de maicena ofrecen la biodegradabilidad del papel sin la deforestaciñn asé como la conveniencia del plãstico sin el daño a los ecosistemas. Los funcionarios de San Francisco habéan tratado originalmente de trabajar con los comerciantes detallistas para reducir el uso de bolsas plãsticas voluntariamente. Pero después de unos pocos años de poca o ninguna cooperaciñn, ellos decidieron instituir sencillamente la prohibiciñn en todo excepto las bolsas biodegradables. El resultado ha sido una reducciñn del 50 por ciento en la basura de bolsa plãstica en las calles desde que la prohibiciñn entrñ en efecto.

Los Angeles siguiñ el ejemplo y su ayuntamiento votñ en 2008 prohibir las bolsas plãsticas a partir de julio de 2010—pero la prohibiciñn sñlo tendrã efecto si el estado de California no implementa un plan a través de todo el estado que impone

una multa a las personas que solicitan bolsas de plãstico. Los miembros del ayuntamiento de Los Angeles esperan que la prohibiciñn incitarã a los consumidores a llevar sus propias bolsas reutilizables y asé reducir la cantidad de plãstico que termina en los resumideros de tormenta de la ciudad y eventualmente en el Océano Pacéfico. Varias otras ciudades de EEUU, inclusive Nueva York, Filadelfia y Baltimore, han considerado prohibiciones totales como San Francisco, pero cada una claudicñ y terminñ adoptando un programa de reciclado de bolsas plãsticas, bajo presiñn de la industria de plãsticos e intereses comerciales de venta al detalle.

Aunque la demanda mayor de bolsas de papel tras las prohibiciones de bolsa plãsticas podréa llevar a mãs deforestaciñn, la mayoréa de las bolsas de papel de tiendas de comestibles en uso actualmente son hechas a base de contenido reciclado, y no madera virgen. También, un beneficio adicional del papel sobre el plãstico basado en petrñleo es su biodegradabilidad.

Los estadounidenses usan unos 92 mil millones de bolsas de pleastico desechables al año, y solamente cinco mil millones de papel. Si la naciñn prohibiese las bolsas de plãstico, es probable que las variedades de papel comprendiesen sñlo una parte pequeña de la diferencia, en vista de la proliferaciñn de bolsas reusables de lona, asé como la disponibilidad de plãstico basado en maicena.

CONTACTOS: CONTACT: Worldwatch Institute.

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