Semana del 23/04/2006

Querido DiãlogoEcolñgico: Hoy se oye mucho acerca de los "viajes ecoturésticos" y del "turismo verde" en lugares exñticos remotos, pero, ées que no existen lugares "ecoturésticos" aqué mismo en los Estados Unidos y Canadã?

—Paul Howe, San Francisco, CA

A pesar de que es verdad que las agencias de turismo en otros paéses resaltan sus itinerarios "ecolñgicos", no faltan las opciones para vacaciones y viajes de este tipo aqué mismo en casa. Es un hecho que el "ecoturismo" estã bien asentado y en expansiñn en norteamérica, también.

A no ser confundido con “los viajes de aventura”, los cuales lo pueden llevar a uno a lugares salvajes y remotos pero que pueden también hacer daño al medio ambiente, el verdadero “ecoturismo”—segün las Naciones Unidas—debe satisfacer una serie de criterios tanto de recreaciñn del viajero como de bienestar de la comunidad anfitriona. Para el viajero, la primera razñn del turismo verde seréa la observaciñn y aprecio tanto de la ecologéa y cultura locales, asé como de aspectos “educacionales e interpretativos”. Ademãs, para beneficiar realmente a la comunidad anfitriona, estos itinerarios deberéan ser organizados para grupos pequeños por empresas locales, tratando todo el tiempo de minimizar el impacto tanto en los ambientes naturales como culturales. Asimismo, este tipo de turismo deberéa generar ingresos razonables para la comunidad involucrada, y aumentar la concientizaciñn del püblico acerca de la necesidad de preservar sus patrimonios culturales y naturales.

De acuerdo a la revista Natural Home & Garden, las mejores destinaciones ecoturésticas de los Estados Unidos que cumplen con los requisitos ya señalados incluyen el balneario El Monte Sagrado Living Resort & Spa, en Taos, Nuevo México; la hosteréa Serendipity Bed & Breakfast en Browntown, Wisconsin; la hospederéa Papoose Creek Lodge en Cameron, Montana; y el refugio Sadie Cove Wilderness Lodge en Homer, Alaska; y cualquiera de las opciones disponibles dentro del Parque Nacional de Yosemite en las montañas de la Sierra Nevada en California. En Canadã, la revista nombrñ entre sus destinaciones favoritas al mesñn ecoturéstico Cree Village Eco-Lodge en Moose Factory Island, Ontario; la hosteréa Forest House Eco-Lodge en Air Ronge, Saskatchewan; y el refugio Wilderness Outpost del Bedwell River en la Sonda de Clayoquot, en la Columbia Britãnica.

Para aquellos de espéritu mãs audaz, los Campamentos de Maho Bay y sus afiliadas “Ecotiendas de Campaña” Concordia en St. John, en las Islas Vérgenes de los Estados Unidos, son reconocidos también como lugares predilectos de muchos ecoturistas. Estos refugios primitivos ofrecen a sus huéspedes tiendas al estilo “casas de ãrbol” con plataformas empotradas en las copas de una selva hümeda que mira al Caribe. Este tipo de alojamientos con impacto ménimo al ambiente y otras hospederéas similares estãn enlazados por paseos entablados, algunos de los cuales depositan a los turistas en senderos que dan al Parque de las Islas Vérgenes mientras que otros desembocan directamente donde abundan las olas y la arena.

Por otro lado, una opciñn aün mãs seductora podréa ser cualquiera de los giros turésticos y hospederéas disponibles a través de la Asociaciñn de Turismo de Hawaii, la cual provee un centro de informaciñn gratuito con datos verificados acerca de itinerarios ecolñgicos y alojamientos.

Para mãs informaciñn acerca de como juzgar la “sensibilidad ecolñgica” de cualquier hospederéa o destinaciñn turéstica uno solamente necesita hacer indagaciones en lénea. La pãgina web de la International Ecotourism Society (Sociedad Internacional del Ecoturismo) enumera los criterios que usa para juzgar la sostenibilidad de una operaciñn, y la Sustainable Travel International (STI), que se preocupa de lo mismo, llega incluso a certificar las hospederéas y agentes de viajes que organizan excursiones de ecoturismo responsable. La STI también recuerda a los visitantes la importancia de minimizar su impacto lo mãs posible. Otra entidad, la Conservation International, hace lo mismo, ofreciendo consejos para viajar en forma ecolñgicamente consciente en una pãgina web dedicada al ecoturismo.

CONTACTOS: International Ecotourism Society; Sustainable Travel International; Conservation International Ecotourism


Querido DiãlogoEcolñgico: Parece que la selva hümeda del Amazonas no figura en las noticias como lo hacéa anteriormente. éEs que por acaso se han resuelto sus problemas ecolñgicos?

—Justin Tucker, Oakland, CA

El hecho que el Amazonas no esté en los titulares hoy con la intensidad de cuando la prensa primero descubriñ su destrucciñn alarmante en los años ‘80 no significa que sus problemas ambientales hayan sido resueltos. De hecho, la Rainforest Action Network (RAN) calcula que ya ha desaparecido mãs de un 20 por ciento de la selva original y que, sin legislaciñn ambiental mãs estricta y prãcticas de desarrollo mãs sostenibles, hasta cincuenta por ciento de lo que queda podréa desaparecer en unas pocas décadas.

Investigadores como Britaldo Soares-Filho de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), estãn de acuerdo con tales resultados. Soares-Filho y su equipo de investigadores internacionales recientemente reportaron en la publicaciñn Nature que, en la ausencia de protecciñn complementaria, se perderéa mãs de 770.000 millas cuadradas adicionales de selva hümeda amazñnica, y que por lo menos 100 especies nativas resultaréan profundamente amenazadas por la pérdida de habitat.

Una de las fuerzas decisivas detrãs de esta devastaciñn es la pobreza imperante en la regiñn. Buscando maneras de subsistir, los habitantes humildes despejan secciñn tras secciñn de la selva por su valor en madera, a menudo sin permiso del gobierno, y enseguida proceden a agravar la situaciñn de la tierra mediante prãcticas destructivas de cultivo y rancheréa. Ademãs, en algunos casos firmas supranacionales como Mitsubishi, Georgia Pacific y Unocal estãn apoyando la conversiñn de la selva hümeda amazñnica a granjas y ranchos dominados por las corporaciones.

Tratando de ofrecer soluciones, Soares-Filho y sus colegas han desarrollado diferentes visualizaciones para mostrar cñmo ciertos cambios en las poléticas que afectan la regiñn podréan tener efectos dramãticos a través de toda la vasta cuenca amazñnica. “Por primera vez”, informñ Soares a los reporteros, “podemos examinar como poléticas especéficas que van desde la pavimentaciñn de carreteras a los requisitos de reserva forestal en propiedades privadas” podréan determinar el futuro de la re

giñn del Amazonas.

Con nuevas restricciones en efecto, los investigadores de UFMG creen que casi un 75 por ciento de la selva original podréa salvarse para 2050. Señalan también que, puesto que los ãrboles absorben el diñxido de carbñn atmosférico, los paéses industrializados como los Estados Unidos deberéan tener un agudo interés en la protecciñn de zonas forestales y selvãticas precisamente para combatir el recalentamiento planetario.

El detener la marea de destrucciñn en el Amazonas es una tarea compleja, pero algunos funcionarios de gobierno con conciencia, personeros internacionales y ecologistas estãn haciendo progreso. Organizaciones como RAN y la similarmente motivada Rainforest Alliiance han mobilizado miles de activistas alrededor del mundo para presionar a las corporaciones y los gobiernos de la regiñn (Colombia, Ecuador, Perü, Bolivia, Brasil y Venezuela todos tienen regiones amazñnicas) para que enderecen sus poléticas. Solo si lo hacen lograremos preservar la selva hümeda por su propio bien a la vez que por su importante contribuciñn a la medicina y otras aplicaciones.

Mientras tanto, Brasil acaba de anunciar su intenciñn de expandir su regimen de protecciñn a la zona amazñnica, informando a la prensa que declararã 84.000 millas cuadradas de la selva hümeda como ãrea protegida dentro de los prñximos tres años. Sin embargo, todavéa estã por verse si los léderes de la regiñn tendrãn suficiente müsculo polético como para poner en vigor tales prohibiciones.

CONTACTOS: Rainforest Action Network; Rainforest Alliance