Semana del 27/07/2008

Querido DiãlogoEcolñgico: éCreen que podemos esperar ver coches hébridos "enchufables" en cualquier momento en el futuro cercano? He oédo que estãn en el horizonte pero me pregunto si eso significa un año o 10.

—Bill A., Stratford, CT

Los hébridos gasoeléctricos en la actualidad, como el popular Prius de Toyota, no necesitan enchufarse—sencillamente se llena sus tanques con gasolina y la bateréa se carga mediante el motor de combustiñn interna y la energéa generada al frenar las ruedas (una caracteréstica conocida como "frenado regenerador”). La bateréa entonces acciona el motor eléctrico cuando se requiera durante peréodos desocupados, en marcha atrãs, en embotellamientos de trãfico, manteniendo la velocidad de crucero, y para energéa adicional en los tramos cuesta arriba. Como tal, el motor eléctrico es esencialmente un motor de reserva ya que el hébrido depende principalmente del motor de gasolina.

Los hébridos enchufables toman el concepto aun mãs allã al enchufar el vehéculo a una toma ordinaria de electricidad para permitir al vehéculo funcionar solamente a base de su motor eléctrico para radios de acciñn de 40-50 millas o mãs con una sola carga. Esto tiene implicaciones profundas para los que necesitan solamente conducir distancias cortas a y desde el trabajo diario, y que pueden lograr este tipo de viaje solamente con la energéa eléctrica. De este modo, el motor de gasolina es el que entonces se convierte en planta suplemental para cuando el coche necesite viajar mãs allã del alcance del motor eléctrico.Segün investigadores de la Universidad de California, Davis, el coste en electricidad para operar un hébrido enchufable es solamente cerca de un cuarto del coste de operar un vehéculo similar a gasolina. Otras ventajas incluyen menos viajes a la estaciñn de servicio, y la conveniencia de recargar en casa.

captEl costo en electricidad de operar un híbrido enchufable es aproximadamente un cuarto del costo de operación de un vehículo a gasolina comparable. En la imagen: Un Prius Toyota ordinario convertido a un "enchufable" de 100 millas por galón (prom.) por la California Cars Initiative, un grupo no comercial dedicado a acelerar la disponibilidad de la tecnlogía.
© jurvetson, courtesy Flickr

Toyota, actualmente el productor mãs grande del mundo de hébridos en gran medida gracias al éxito de su Prius, ha anunciado que espera tener un hébrido enchufable comercialmente viable y disponible para los consumidores a partir de 2010 y se encuentra ahora probando versiones de sus prototipos hébridos enchufables en dos universidades de California.

Felix Kramer de la California Cars Initiative (CCI)), un grupo no lucrativo dedicado a promover los coches enchufables, catalogñ el anuncio de Toyota como una noticia "sorprendente y extremadamente grata", y dice que estos vehéculos serãn los coches prãcticos mãs limpios en la carretera en un mundo donde las gasolineras se ven en casi cada intersecciñn. La promesa de tales coches, dice el CCI en su sitio Web, es que los conductores tendrãn "un coche mãs limpio, mãs barato, y menos ruidoso para el recorrido local, y el tanque de gasolina estã siempre allé si se necesita conducir distancias mãs largas."

Los fabricantes de coches estadounidenses también estãn saltando a la arena de los enchufables. General Motors señala que tendrã hébridos en el mercado —esencialmente modificaciones de su Saturn Vue y Chevrolet Volt—en la carretera para 2010. Ford también ha desarrollado una pequeña flota de enchufables, pero no estã todavéa listo para ofrecerlos al püblico. Fisker, una firma joven norteamericana que se aboca a la creaciñn de vehéculos de alto rendimiento y eficiencia, planea vender un coche sport enchufable de $80.000 a fines de 2009. La furgoneta Sprinter de Chrysler fue el primer enchufable de un fabricante importante de los E.E.U.U., pero actualmente estã solamente disponible para un nümero limitado de instituciones como vehéculo de la flota.

Los enchufables también han alcanzado gran popularidad en otras partes. El fabricante de automñviles chino BYD planea vender un sedãn hébrido enchufable en los E.E.U.U. dentro de cinco años. Y Volkswagen espera tener un Golf hébrido enchufable listo para rodar antes de 2010.

CONTACTOS: California Cars Initiative; BYD; General Motors; Fisker


Querido DiãlogoEcolñgico: Me ha intrigado oér que habéan muchas maneras de modificar o construir el techo en una casa o edificio de oficina para proporcionar grandes ventajas ambientales. éPodréan ofrecer mãs datos al respecto?

—Bill Teague, Menlo Park, CA

Las azoteas "verdes" utilizan materias vegetales vivientes y tierra encima de los edificios para absorber, recolectar, y reutilizar el agua de lluvia y controlar la escorrentía. En la imagen: Un proyecto de demostración de "azotea verde" en el Chicago Center for Green Technology.
© Andrew Ciscel, courtesy Flickr.

La mayoréa de los edificios se diseñan para verter la lluvia, y como tal se construyen con superficies de techos duras e impenetrables. Consecuentemente, el agua de lluvia se escurre y acumula, cogiendo de paso impurezas—incluyendo bacterias infecciosas de la basura animal a la vez que pesticidas y fertilizantes dañosos—en su curso a las alcantarillas municipales de tormenta, que eventualmente se vacian en cuerpos de aguas locales.

La reducciñn al ménimo de este drenaje significa que mãs impurezas permanecerãn en los suelos locales donde pueden ser descompuestas mãs fãcilmente en sus elementos constitutivos, en vez de dejarlas concentrarse rio abajo. Para alcanzar esta meta, los arquitectos paisajistas han desarrollado las asé llamadas "azoteas verdes", que utilizan la materia de las plantas y el suelo vivos encima de un edificio para absorber, recoger y reutilizar el agua de lluvia al mismo tiempo que previenen la escorrentéa. Muchos edificios que emplean techos verdes encuentran aplicaciones abundantes para el agua que recogen, del riego de plantas exteriores a nivel del suelo, a léquido para los inodoros.

Segün Steven Peck, del grupo no comercial Green Roofs for Healthy Cities de Toronto, las azoteas "verdes" pueden desempeñar un papel importante en la mantenciñn de la integridad ecolñgica dentro de zonas totalmente pavimentadas. "Las azoteas de nuestras ciudades son la ültima frontera urbana—del 15 al 35 por ciento de la superficie total de la tierra—y la industria de las azoteas verdes puede convertir estos espacios perdidos en un factor importante para lograr aire y agua mãs limpios, ahorros de energéa, enfriamiento, belleza y reconstrucciñn," dice él.

La Agencia de Protecciñn Ambiental de los E.E.U.U. (EPA) apoya la creaciñn de las azoteas verdes para atenuar "el efecto urbano de las islas de calor," por el que las temperaturas en ciudades atestadas puedan alcanzar unos 10 grados Fahrenheit mãs que en las ãreas menos desarrolladas circundantes. Otras ventajas, dice la EPA, incluyen: provision de espacios de recreaciñn para los arrendatarios (en efecto substituyendo un patio); reducciñn de costos de calefacciñn y acondicionamiento de edificios debido al efecto atenuante de la materia vegetal y tierra; filtraciñn de agentes contaminadores como el diñxido de carbono del aire y de metales pesados del agua de lluv

ia; y crecimiento de habitats para pãjaros en ãreas que de otra manera estaréan urbanizadas.

Aparte de construir "azoteas verdes vivientes", ciertos materiales inorgãnicos pueden también hacer una azotea existente mãs verde. El Cool Roof Rating Council (CRRC) por ejemplo, sugiere superficies de techo que reflejen el calor del sol para reducir el efecto urbano de islas de calor, lo que también mejora el rendimiento energético residencial. Segün el grupo, "una azotea fresca refleja y retorna el calor del sol al cielo." Los constructores pueden inspeccionar el sitio Web de CRRC y consultar una base de datos con informaciñn sobre las caracterésticas radiactivas de varias superficies de materiales para techos, ayudando asé a tomar la decisiñn mãs inteligente para los clientes y el ambiente.

Otra caracteréstica que hace ciertas azoteas "mãs verdes" que otras es cuãnto tiempo duran. Se sabe que las azoteas de metal duran mãs y no necesitan mucho mantenimiento y sobrepasan las tejas en la mayoréa de las situaciones. Las azoteas de pizarra también tienen una reputaciñn excelente en cuestiñn de duraciñn, aunque pueden ser costosas cuando se necesitan reparaciones. La Slate Roofing Contractors Association Asociaciñn de Contratistas de Azoteas de Pizarra] divulga que las pizarras verdemar pueden durar entre uno a dos siglos, dependiendo de dñnde se extrae la pizarra y de cñmo se instala eventualmente.

CONTACTOS: Green Roofs for Healthy Cities; CRRC