Semana del 30/5/10

Querido DiãlogoEcolñgico: éQué se estã haciendo para limpiar las operaciones industriales de crianza de cerdos en lugares como Iowa y Carolina del Norte y en otras partes donde la industria es bastante grande? He oédo historias horribles acerca de “lagunas” artificiales de desecho animal que se derraman y contaminan los réos y el agua subterrãnea, y otras cosas por el estilo.

—John Schmid, Fremont, CA

La agricultura de cerdo siempre ha sido un negocio sucio, pero la demanda creciente por puercos ha exacerbado en los ültimos años un problema ya asqueroso: manejar la producciñn continua de desechos corporales de miles de animales. Los puercos son mantenidos en cuartos terriblemente estrechos y sus desechos se canalizan hacia fosas inmensas tipo laguna al aire. Las lagunas pueden romperse durante aguaceros recios, soltando un torrente de excrementos y orina llenos de bacterias y virus en la proximidad de aguas subterrãneas, lagos y riachuelos. Igualmente, los “campos rociados”, donde algunos granjeros botan desecho animal en tierra que de otro modo no seréa usada, puede contaminar las véas navegables circundantes y también el agua potable. Otro efecto secundario es la contaminaciñn atmosférica: Las lagunas y campos rociados emiten metano (un gas invernadero importante) y amonéaco (una sustancia irritante respiratoria) en la atmñsfera, con los olores asquerosos que destruyen la calidad del aire°y lacalidad de vida de los vecinos°para millas alrededor.

El problema ha sido especialmente malo en Carolina del Norte, donde el nümero de cerdos producidos se ha cuadruplicado en las ültimas dos décadas°los granjeros de cerdo allé ahora crian y matan unos 10 millones de cerdos al año. En 1995, el rebalsamiento de una laguna de desechos de cerdo en Ocean View Farms en la Carolina del Norte mandñ 20 millones de galones de desecho de cerdo al New River, causando matanzas masivas de peces y contaminando el agua potable en varias comunidades vecinas. Y las lluvias torrenciales e inundaciones que acompañaron en 1999 al Huracãn Floyd dañaron seriamente las lagunas de desechos de las granjas de cerdo y ecosistemas circundantes a través de toda Carolina del Norte.

Pero aunque la agricultura de cerdo tiene una reputaciñn merecidamente mala, eso puede cambiar gracias a granjeros, activistas, investigadores y los responsables de formular poléticas püblicas, que estãn trabajando en conjunto para reducir los impactos ambientales negativos del negocio e incluso capitalizar en los desechos mismos. Investigaciones pioneras realizadas en la Universidad Estatal de Carolina del Norte han mostrado que la tecnologéa ya estaréa disponible no sñlo para reducir la contaminaciñn de desechos de cerdos pero para utilizarlo en el cultivo de lenteja acuãtica que puede ser convertida en carbñn-neutral, un tipo de etanol de grado de combustible.

En las granjas de cerdos, los animales se mantienen en cuartos muy apretados y sus desechos se canalizan a enormes fosas-lagunas al aire libre como la que se muestra aquí en la Smithfield Foods del condado de Jones, Carolina del Norte, en el Río Trent. Estas lagunas pueden romperse durante fuertes lluvias, arrojando torrentes de feces y orina cargados de bacterias y virus a las aguas subterráneas, lagos, y riachuelos vecinos.
© Rick Dove www.doveimaging.com

Mientras tanto, un anãlisis econñmico del Fondo de Defensa Ambiental (EDF, en inglés) encontrñ que Carolina del Norte podréa ganar 7.000 trabajos y agregar $10 mil millones a su economéa si la industria de cerdo allé se moviera hacia sistemas mãs innovadores para tratar el desecho. En su informe, el EDF enfatiza la importancia de programas de estémulos y costo-pago para ayudar a hacer que tales nuevos sistemas resultasen asequibles para los granjeros que los necesitan.

Citando esto y otras investigaciones, junto con la protesta püblica sobre los rebalsamientos de las lagunas de desecho, legisladores de la Carolina del Norte aprobaron en 2007 la ley Swine Farm Environmental Performance Standards Act [Normas Sobre el Comportamiento Ambiental de Granjas de Cerdos]. Esta ley excepcional hace de Carolina del Norte el primer estado en que se prohibe la construcciñn o expansiñn de lagunas de desecho y campos de rociado en granjas de cerdo y ayuda a los granjeros con hasta el 90 por ciento de los costos contraédos a raéz de la actualizaciñn a sistemas mãs sostenibles de tratamiento de desechos. La ley también financia un programa piloto de captura de metano de granja de cerdo que tendrã unas 50 granjas de cerdo generando electricidad de las emisiones de sus animales para septiembre 2010. El tiempo dirã si el ejemplo de la Carolina del Norte influirã a legisladores en otras regiones.

CONTACTOS: "Tiny Super-Plant can Clean Up Hog Farms and Be Used for Ethanol Production," NC State University; EDF.


Querido DiãlogoEcolñgico: éPueden usarse los aviones con combustibles mãs limpios o a base de electricidad? éSe ve cambios en el negocio de las aeroléneas para encontrar combustibles mãs limpios?

—Reema Islam, Dacca, Bangladesh

Los gobiernos han estado reacios a imponer nuevas restricciones ambientales a la frágil industria de la aviación, pero algunas aerolíneas y fabricantes de aviones están tomando medidas para mejorar sus ecohuellas. El Boeing Dreamliner 787, que se muestra en la foto, y que está listo para debutar a fines de 2010, es 20 por ciento más eficiente en combustible que los modelos viejos debido a motores más eficientes, refinamientos aerodinámicos, y el uso generalizado de materiales compuestos para reducir peso.
© Dave Sizer, courtesy Flickr

Dada la contribuciñn inmensa de la aviaciñn comercial a nuestra huella colectiva de carbñn°los viajes aéreos representan cerca de tres por ciento de las emisiones de carbñn en todo el mundo, segün algunos cãlculos°y el hecho que el diseño de jets de pasajeros y carga bãsicos no ha cambiado apreciablemente en décadas, sugiere que el mundo estã ciertamente listo para ver formas mãs ecolñgicas de volar.

Pero puesto que las emisiones de los aviones no fueron reguladas bajo el Protocolo de Kyoto, el acuerdo internacional firmado en 1997 que impuso metas obligatorias para reducir emisiones de gas invernadero, los “cielos amistosos” no son hoy mucho mãs verdes que lo que eran algunas décadas atrãs. Y la mayoréa de los gobiernos nacionales han estado reacios a imponer nuevas restricciones ambientales en la industria ya delicada de la aviaciñn comercial.

Sin embargo, algunos fabricantes de aviones y léneas aéreas estãn tomando medidas para mejorar sus eco-huellas. Southwest y Continental han aplicado mejoras en la eficiencia de combustible, programas de reducciñn de desperdicios, y mayor reciclaje, y estãn invirtiendo en aviones mãs nuevos y mãs eficientes en combustible. Otra lénea aérea en la vanguardia de la cuestiñn ecolñgica es Virgin Atlantic, que hizo noticia a principios de 2008 cuando llegñ a ser la primera lénea aérea de importancia probando el uso de biocombustibles (combustibles léquidos derivados de material vegetal) en vuelos de jets de pasajeros. Ahora Air New Zealand, Continental, Léneas Aéreas de Japñn (JAL), JetBlue, y Lufthansa también estãn probando biocombustibles.

Incluso el fabricante de aviones Boeing se estã metiendo al baile al desarrollar un combustible para jets carbñn-neutral hecho de algas. El mãs nuevo jet comercial de Boeing, el muy esperado 787 Dreamliner (ahora en pruebas finales antes de su entrega a fines de 2010 a varias aeroléneas), es 20 por ciento mãs eficiente en combustible que sus antecesores gracias a motores mãs eficientes, mejoras aerodinãmicas y el uso generalizado de materias compuestas mãs ligeras para re

ducir peso. Airbus también integra materias compuestas mãs livianas en sus nuevos aviones.

En el extremo mãs dramãtico del espectro de innovaciñn estãn los aviones de cero-emisiñn que utilizan muy poco o ningün combustible. La compañéa francesa, Lisa, construye un pequeño aviñn prototipo, apodado el Hy-Bird, que utiliza energéa solar (a través de células fotovoltaicas en su envergadura alargada) y células de combustible de hidrñgeno para volar con emisiones cero°y casi ningün ruido de motor. La compañéa asevera que el Hy-Bird es el primer aviñn 100 por ciento ecolñgicamente puro, y se estã preparando para un vuelo alrededor del mundo puntualizado por 30 paradas con celebraciones especiales.

Aün mãs excepcional es el aviñn sin combustible propuesto por la Hunt Aviation, basada en Mississippi. La compañéa trabaja en un prototipo de aviñn pequeño que captura las fuerzas naturales de fuerza ascensional y flotabilidad (gracias a pontones llenos de helio) para despegues y la gravedad para aterrizajes°junto con una turbina a bordo de viento y bateréa para propulsar todo el resto°y asé lograr vuelo sin ningün combustible en absoluto.

No busque estos aviones futuristas en las pistas de aeropuerto muy pronto. Es probable que pasen décadas antes que esta tecnologéa se filtre a las ligas grandes. Hasta entonces, tome un tren o el autobüs en lugar de un aviñn. Si debe volar, compense las emisiones de su vuelo comprando una “compensaciñn de carbñn” de TerraPass o la CarbonFund.Org, que utilizarã el dinero para financiar energéa alternativa y otros proyectos de reducciñn de gases invernadero.

CONTACTOS: Lisa Airplanes; Hunt Aviation; TerraPass; CarbonFund.org.

DiãlogoEcolñgico (EarthTalk) es ahora un libro! Mãs detalles e informaciñn en: www.emagazine.com/earthtalkbook.