Semana del 31/5/09

Querido DiãlogoEcolñgico: éEs verdad que los ejercicios militares del SONAR matan realmente fauna marina?

—John Slocum, Newport, RI

Desafortunadamente para muchas ballenas, delfénes y otra vida de marina, el uso del sonar subacuãtico (siglas de Navegaciñn y Medici_ñn de Distancias por Sonido) puede llevar a lesiones e incluso a la muerte. Los primeros sistemas de SONAR —desarrollados por la armada estadounidense para detectar submarinos enemigos—generan ondas acüsticas de expansiñn lenta que alcanzan aproximadamente 235 decibelios; las bandas de rock mãs ruidosas del mundo logran solamente 130. Estas ondas acüsticas pueden viajar por centenares de millas debajo del agua, y pueden conservar una intensidad de 140 decibelios hasta 300 millas de su fuente.

Estos “olas” amplias de ruido son sin ninguna duda demasiado para mucha fauna marina. Aunque poco se sabe acerca de los efectos fisiolñgicos directos de las ondas de sonar sobre las especies marinas, la evidencia demuestra que las ballenas nadarãn centenares de millas, cambiarãn rãpidamente su profundidad (que lleva a veces vez a sangrar de los ojos y de los oédos), e incluso vararse para alejarse de los sonidos del sonar.

En enero de 2005, 34 ballenas de tres diversas especies se vararon y murieron a lo largo de las Riberas Externas de Carolina del Norte durante entrenamientos de sonar costa afuera de la marina norteamericana. Otros ejemplos deplorables a lo largo del litoral de los E.E.U.U. y otros lugares abundan, especialmente estos ültimos años con muchas mãs pruebas de sonar que antes. Segün el Natural Resources Defense Council (NRDC) [Consejo de defensa de recursos naturales], que ha hecho campañas vigorosas para prohibir el uso de la tecnologéa en aguas ricas en fauna marina, los casos recientes de varamiento de ballenas representan probablemente una pequeña fracciñn del costo del sonar, dado que los animales seriamente afectados raramente alcanzan la costa.

Un aparato de sonar siendo bajado al océano por un helicóptero antisubmarino. Tales aparatos generan ondas de sonido de expansión lenta que alcanzan 235 decibelios; las bandas de rock más ruidosas del planeta producen solamente un máximo de 130. La evidencia muestra que las ballenas nadarán cientos de millas, cambiarán abruptamente de profundidad, e inclusive se vararán para huir de los sonidos del sonar.
© U.S. Navy

En 2003, NRDC encabezñ un pleito exitoso contra la marina de guerra de EE.UU. para restringir el uso del sonar de baja frecuencia en la costa de California. Dos años después una coaliciñn de grupos ambientalistas liderada por NRDC e incluyendo el International Fund for Animal Welfare [Fondo internacional para el bienestar animal-IFAW], la League for Coastal Protection, Cetacean Society International, y Ocean Futures Society, aumentaron la presiñn, pidiendo también a las cortes federales que restringieran pruebas futuras de sonar de alcance mãs intenso, mãs dañino y de frecuencia media en las cercanéas de la costa de California meridional.

Al entablar su pleito, los grupos citaron documentos de la Marina de Guerra que estimaban que tales pruebas mataréan unos 170.000 maméferos marinos y causaréan lesiones permanentes a mãs de 500 ballenas, sin mencionar la sordera temporal por lo menos a 8.000 otras. Los abogados de la coaliciñn sostuvieron que la prueba de la marina de guerra estaba en violaciñn de la Ley Nacional de Polética Ambiental, la Ley de Protecciñn a Maméferos Marinos y la Ley Sobre Especies en Peligro.

Dos tribunales de baja instancia confirmaron la posiciñn de NRDC, pero la Corte Suprema encontrñ que la Marina de Guerra podréa continuar el uso de algunas pruebas de sonar de frecuencia media por razones de seguridad nacional. "La decisiñn coloca a los maméferos marinos en mayor riesgo de daños serios e innecesarios," dice Joel Reynolds de NRDC.

Los grupos ambientalistas todavéa estãn metidos en la batalla contra el sonar, peticionando al gobierno para que reduzcan las pruebas, por lo menos durante tiempo de paz, o por lo menos aumentar la intensidad de las pruebas gradualmente para dar a la fauna marina mejor oportunidad de huir de las ãreas afectadas. "La marina norteamericana podréa utilizar una serie de métodos probados para evitar dañar ballenas cuando se prueba el sonar de frecuencia media," señala Fred O’Regan de IFAW. "La protecciñn de las ballenas y la seguridad nacional no son mutuamente exclusivas”.

CONTACTOS: NRDC; IFAW.


Querido DiãlogoEcolñgico: éCñmo va la microonda en materia de gasto de energéa cuando se compara con una cocina a gas o eléctrica para calentar una taza de té?

—Tempie, Dexter, MI

Las cocinillas a microondas son un poco más eficientes en energía que los aparatos a gas, pero 25 por ciento menos eficientes que las cocinas eléctricas. Las microondas pueden ahorrar hasta 80 por ciento de la electricidad requerida para cocinar o recalentar comida en el horno, pero los expertos señalan que la energía utilizada por todos los métodos de cocinar palidece en comparación con la alectricidad usada en la calefacción, acondicionamiento e iluminación de la casa, y en la sala de lavado.
© Getty Images

La respuesta rãpida es que depende de varias variables, incluyendo el precio de la electricidad versus el gas, y la eficiencia relativa de las cocinas implicadas. Tépicamente, sin embargo, una microonda seréa levemente mãs eficiente para calentar agua que la llama en una estufa de gas, y deberéa utilizar un poco de menos energéa. La razñn: Las olas de calor de la microonda se centran en el léquido (o el alimento) adentro, no en el calentamiento del aire o el contenedor alrededor de él, significando que la mayor parte de la energéa generada se utiliza para calentar el agua misma.

Dado esta lñgica, es difécil creer que un elemento de la hornilla en una cocina eléctrica seréa mejor, pero un anãlisis de la revista Home Energy Magazine encontrñ que era en efecto asé. Los investigadores de la revista descubrieron que una hornilla eléctrica utiliza cerca de 25 por ciento menos electricidad que una microonda al hervir una taza de agua.

A pesar de eso, la diferencia en energéa ahorrada usando un método en vez del otro es insignificante: Elegiendo el proceso mãs eficiente podréa ahorrar a un bebedor frecuente de té un dñlar al año. "Ahorraréas mãs energéa durante el año substituyendo una bombilla por una ampolleta tipo CFL [bombilla fluorescente compacta] o apagando el acondicionador de aire por una hora—no una hora diariamente, sino una hora solamente durante el año entero," dice Michael Bluejay, un defensor del consumidor.

Aunque una microonda no ahorra mucha energéa o dinero en comparaciñn con una cocina ordinaria cuando se trata de calentar agua, la misma pueda resultar mucho mãs econñmica que un horno tradicional del mismo tamaño cuando se trata de cocinar alimentos. En primer lugar, porque sus olas de calor se concentran en el alimento, las microondas cocinan y calientan los materiales mucho mãs rãpidamente que los hornos tradicionales. Segün el programa Energy Star del gobierno federal, que clasifica los electrodomésticos en base a su eficiencia en energéa, cocinar o recalentar pequeñas porciones de alimento en la microonda puede ahorrar hasta 80 por ciento de la energéa usada para cocinarlo o calentarlo en el horno.

El sitio web Treehugger.com reporta que hay otras cosas que puedes hacer para optimizar tu rendimiento de electricidad al cocinar en la cocina. Para empezar, verifica que las superficies interiores de tu horno microondas estén limpias de modo que se pueda maximizar la cantidad de energéa reflejada hacia los alimentos. En una cocina a gas,

cerciñrate que la llama esté completamente debajo de las ollas o cacerolas a calentar; asimismo, en una cocina eléctrica, cerciñrate de que la cacerola o tetera cubra totalmente el elemento calentador para reducir al ménimo el calor perdido. También, utiliza la cacerola del tamaño apropiado para la tarea, pues las cacerolas mãs pequeñas son mãs baratas y mãs econñmicas para calentar.

A pesar de estas recomendaciones para cocinar mãs "ambientalistamente," Bluejay reitera que la mayor parte de nosotros ni siquiera haremos mella en nuestro uso de energéa al elegir un tipo de cocina sobre otra. Segün su anãlisis, para alguien que hornee tres horas a la semana el método de cocinar mãs barato ahorra solamente unos $2,06, comparado con el método mãs costoso.

El "centrarse en métodos de cocinar no es la manera de ahorrar electricidad [en la casa]," dice Bluejay. "Mucho mejor prestar atenciñn a la calefacciñn, al aire acondicionado, la iluminaciñn y las tareas de lavado."

CONTACTOS: Home Energy Magazine; Treehugger; Michael Bluejay

DiãlogoEcolñgico (EarthTalk) es ahora un libro! Mãs detalles e informaciñn en: www.emagazine.com/earthtalkbook.