Semana del 4/7/10

Querido DiãlogoEcolñgico: Me he enterado de una sustancia quémica peligrosa supuestamente llamada “triclosan” que estã en muchos artéculos de cuidado personal y otros productos al consumidor. éPueden aclarar la cosa?

—Carl Stoneman, Richland, WA

El Triclosan es un compuesto quémico sintético añadido a muchos productos de cuidado personal y de casa que inhibe enfermedades al impedir infecciones bacterianas. Trabaja al romper las véas bioquémicas que utilizan las bacterias para mantener sus paredes de célula intactas, y como tal mata microbios potencialmente perjudiciales cuando se utiliza en formulaciones suficiente fuertes. Desarrollado primero como un desinfectante quirürgico en 1972, el triclosan se usa ahora en mãs de 700 productos diferentes orientados al consumidor, muchos de los cuales la gente utiliza mãs de una vez al déa. Estos incluyen jabones de mano, desodorantes, pastas dentéfricas, juguetes de niños, esteras de yoga y, por supuesto, sanitizadores de mano.

Si o no el triclosan es realmente tan efectivo como se ha anunciado, especialmente en las pequeñas dosis encontrados en productos al consumidor, es un tema muy debatido. Los fabricantes insisten que el producto ayuda a reducir las infecciones. Pero los investigadores de la Escuela de Salud Püblica de la Universidad de Michigan encontraron, después de inspeccionar 27 estudios diferentes realizados entre 1980 y 2006 sobre la eficacia de jabones antibacterianos, que lavarse las manos con productos que contienen triclosan no era mãs efectivo para prevenir enfermedades contagiosas—y no removieron mãs bacterias—que los jabones ordinarios. El anãlisis, “Jabones de Consumo Antibacterianos: Efectivos o Solamente Arriesgados”? fue publicado en 2007 en el diario para especialistas Clinical Infectious Diseases. Segün el investigador principal Allison Aiello, triclosan—debido a la manera que reacciona en células vivas—puede hacer que algunas bacterias expuestas lleguen a ser resistentes a la amoxicilina y otras drogas antibacterianas comünmente utilizadas, pero agrega que se necesita mãs investigaciñn para verificar esta hipñtesis.

Los fabricantes que usan triclosan en sus productos insisten que el material químico sintético ayuda a reducir las infecciones. Pero numerosos estudios han demostrado que lavarse las manos con productos que contengan triclosan no resulta más efectivo en la prevención de enfermedades contagiosas que los jabones ordinarios. Otros estudios han vinculado el triclosan con una serie de problemas de salud humana y ambientales.
© Jack Black's Stunt Double, courtesy Flickr

Los jabones bactericidas y otros productos que utilizan triclosan pueden de hecho estar haciendo mãs mal que bien a las personas que lo utilizan regularmente. Segün el grupo no lucrativo Beyond Pesticides, el triclosan ha sido ligado a varios problemas humanos de la salud. “Es asociado con irritaciñn de piel, se ha demostrado que interfiere con el funcionamiento de las hormonas del cuerpo, y ha sido ligado a un riesgo crecido de enfermedades respiratorias o asma y el cãncer, asé como efectos sutiles en la capacidad de aprendizaje,” informa el grupo, agregando que 75 por ciento de norteamericanos andan por ahé con niveles pequeños de triclosan en la sangre. Pruebas que utilizan animales de laboratorio han verificado que la exposiciñn a dosis grandes de triclosan puede causar daño irreparable de salud, pero los representantes de la industria dicen que los niveles encontrados en productos al consumidor son demasiado pequeños para que eso se presente.

Mãs allã de sus efectos humanos potenciales de salud, el triclosan también puede dañar el ambiente. Segün Beyond Pesticides, un 96 por ciento del triclosan de productos al consumidor se descarga por los desaguaderos y de ahé desemboca en plantas de tratamiento de aguas servidas que estãn a menudo mal equipadas para manejar estas sustancias. Inevitablemente algo del triclosan escapa el tratamiento y se desliza a véas navegables locales, donde la exposiciñn a la luz del sol puede convertirlo en dioxinas, un grupo sumamente tñxico de sustancias quémicas responsables por la contaminaciñn de véas navegables y daños a la fauna.

Aunque la Direcciñn de Alimentos y Drogas de EEUU estã finalmente reexaminado el triclosan después de años de controversia, los consumidores pueden hacer su parte pidiendo en sus lugares de compra habituales que los comerciantes eliminen productos que contengan este aditivo quémico polémico. El sitio web de Beyond Pesticides ofrece una carta de muestra personalizada diseñada para ayudar a los consumidores a convencer los detallistas locales a renunciar artéculos con triclosan.

CONTACTOS: Clinical Infectious Diseases; Beyond Pesticides; U.S. Food & Drug Administration.


Querido DiãlogoEcolñgico: Soy un barman en Sacramento y me gustaréa mucho poder utilizar algün tipo de azücar hecha localmente o sostenible. éHay algo asé en el mercado?

—Ryan Seng, a través de email

El desvío de la frágil mesa de aguas freáticas de la Florida del Sur para irrigar plantaciones azucareras sedientas, contribuyó a la diezma de las Everglades, uno de los ecosistemas más únicos y diversos de la nación. FOTO: Un vendedor de caña de azúcar y cocos de Florida prepara caña de azúcar sin refinar
© Ashe-villain, courtesy Flickr

Seguro seréa agradable si pudiéramos obtener todos nuestros artéculos de alimento y bebida de fuentes locales, pero el azücar proporciona un excelente ejemplo de por qué tal deseo puede quedarse solo en quimera en Estados Unidos por mucho tiempo. El azücar que consumimos que se produce nacionalmente proviene de la caña de azücar crecida en Hawãi y el Sudeste y de betarragas del Medio oeste Superior, el Noroeste pacéfico, California y otras partes. Sin embargo, es muy probable que sea molida y refinada centenares si no miles de millas de donde se cosecha, y a continuaciñn enviada por todo el paés—causando emisiones inauditas de gases invernadero—en paquetes calibrados para nuestro consumo en nuestro café, nuestro cereal y, para algunos de nosotros, en nuestros cñcteles.

Las subvenciones estatales masivas y regalos de tierras a la industria del azücar en el Sudeste de EE.UU. comenzando a principios del siglo XVIII, establecieron un mercado para el azücar norteamericana a pesar de que el clima de la regiñn no era suficientemente tropical para cultivar la caña eficientemente. Para añadir insulto a la injuria, el desvéo de las frãgiles aguas freãticas del sur de Florida para irrigar plantaciones de azücar sedientas ha contribuido a diezmar las Everglades, uno de los ecosistemas mãs extraordinarios y diversos de la naciñn—y en estos momentos el objetivo de un esfuerzo de restauraciñn de miles de millones de dñlares.

Aunque usted puede tener dificultad para encontrar azücar local disponible comercialmente en los EE.UU., podréa hacer su propia azücar. “Hace muchos años, cuando el azücar estaba entre los bienes caros, muchas personas mãs pobres hacéan su propio azücar de betarragas blancas,” informa el escritor Kat Yares en el sitio web eHow.com. “Cada granja y cada jardén de casa tenéa un lugar reservado para betabeles, y un déa se designaba para cocinar los betabeles en azücar”. Aunque estos déas muy pocos de nosotros cultivamos nuestros propios alimentos , cultivar remolachas blancas y hacer azücar desde cero puede ser un proyecto entretenido, educativo y delicioso para padres y niños o para gourmets interesados en usar ingredientes locales sin preservativos. Yares explica todo el proceso en su artéculo “Cñmo Hacer Azücar de Betabeles” en e

How.com.

Si eso suena como demasiado esfuerzo, entonces quizãs Ud. pueda contentarse con azücar orgãnica comprada en las tiendas que, aunque no sea local, serã producida por lo menos sin pesticidas y abonos quémicos. Florida Crystals, Hain, C&H, Domino y otras firmas ofrecen una diversidad de azücares orgãnicas en muchas tiendas de abarrotes tradicionales de costa a costa. Hay aün mãs selecciones en las tiendas de productos orgãnicos (como Whole Foods). Créalo o no, hay incluso azücares veganas en el mercado—vale decir, azücares no procesados con carbñn hueso derivado de animal, en el proceso de refinamiento.

Aunque el azücar mismo puede ser un artéculo esencial para muchos cñcteles, existen algunos edulcorantes naturales, alternativos e interesantes, algunos de los cuales pueden adquirirse localmente en su regiñn. El néctar de agave, la miel o incluso el jarabe de arce constituyen algunas opciones que pueden realzar un Tom Collins y hacerlo superior a las bebidas de otros barmans—o darle un gusto distintivo a sus cereales del desayuno.

CONTACTOS: eHow; Florida Crystals; Hain; C&H; Domino.

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