Semana del 6/07/2008

Querido DiãlogoEcolñgico: éCuãles son los pros y contras ambientales del plãstico a base de maéz como alternativa al plãstico convencional a base de petrñleo?

—Laura McInnes, Glasgow, Escocia

El ãcido polilãctico (PLA), un substituto plãstico hecho de almidñn fermentado de plantas (generalmente maéz) se estã convirtiendo rãpidamente en una alternativa popular a los plãsticos tradicionales a base de petrñleo. A medida que mãs y mãs paéses y estados siguen el ejemplo de China, Irlanda, Surãfrica, Uganda y de San Francisco en la prohibiciñn de bolsos plãsticos usados en las tiendas de comestibles responsables por la asé llamada "contaminaciñn blanca" en todo el mundo, el PLA se posiciona para desempeñar un papel importante como reemplazo viable biodegradable.

Los proponentes también celebran el uso de PLA—el cual es técnicamente "carbñn neutral"—en que proviene de plantas renovables que absorben carbñn—como otra manera mãs de reducir nuestras emisiones de gases invernadero en un mundo que se estã calentando rãpidamente. El PLA también no emite humos tñxicos cuando se incinera.

Pero los créticos dicen que el PLA estã lejos de ser una panacea para solucionar el problema de las basuras de plãstico en el mundo. Para empezar, aunque se biodegrada, lo hace muy lentamente. Segün Elizabeth Royte, escribiendo en Smithsonian, el PLA bien puede deshacerse en sus componentes (diñxido y agua de carbono) en el plazo de tres meses en un "ambiente de abonamiento controlado," es decir, una instalaciñn de abonamiento industrial calentada a 140 grados Fahrenheit y alimentada una dieta constante de microbios digestivos. Pero tomarã mucho mãs tiempo en un compartimiento de estiércol vegetal o en un basural tan repleto que no haya luz y con poco oxégeno disponible para asistir al proceso. De hecho, los analistas estiman que una botella de PLA podréa tardar de 100 a 1.000 años para descomponerse en un basural.

Un vaso hecho de PLA, un plástico hecho a base de maíz.
© Bec, courtesy Flickr

El otro problema con el PLA es que, porque difiere en origen del plãstico regular, debe mantenerse separado cuando es reciclado, a fin de evitar contaminar la corriente de reciclaje. Siendo basado en material vegetal, el PLA necesita dirigirse a una facilidad de abonamiento, no una instalaciñn de reciclaje, per se, cuando ha agotado su utilidad. Y eso lleva a otro problema: Hay actualmente solamente 113 instalaciones para el abono industrializado a través de los E.E.U.U.

Otra desventaja del PLA es que estã hecho tépicamente de maéz genético modificado, por lo menos en los E.E.U.U. El productor mãs grande de PLA en el mundo es NatureWorks, una subsidiaria de Cargill, que es el abastecedor mãs grande del mundo de semillas genéticas modificadas de maéz. Con el aumento de la demanda para hacer del maéz combustible etanol, si no PLA, no es ninguna sorpresa que Cargill y otros han estado tratando de forzar a los genes para producir cantidades mãs altas. Sin embargo, los costes futuros al ambiente y a la salud humana a causa de la modificaciñn genética siguen siendo en gran parte desconocidos y podréan ser muy altos.

Aunque el PLA tiene promesa como alternativa al plãstico convencional una vez que se resuelva el problema con sus métodos de disposiciñn, los clientes de tiendas de comestibles y supermercados podréan ayudar simplemente cambiãndose a bolsas de compras reutilizables, de paño, cestas y morrales (la mayoréa de las cadenas ahora venden bolsas de lona por menos de un dñlar cada una) a botellas reutilizables (no de plãstico) para las bebidas. En lo que respecta a otros tipos de artéculos de PLA—tales como esas "bandejitas plãsticas" para fruta cortada (y ahora hay un montñn de productos industriales y médicos hechos de PLA) —no hay ninguna razñn de ignorarles. Pero hasta que sus problemas de disposiciñn y procesamiento se clarifiquen satisfactoriamente, el PLA puede que no sea mucho mejor que el viejo plãstico que pretende reemplazar.

CONTACTOS: Smithsonian's "Corn Plastic to the Rescue"; NatureWorks


Querido DiãlogoEcolñgico: éCñmo es asé que el hidrñgeno pueda reemplazar al petrñleo como combustible para nuestros coches? Parece haber mucha controversia acerca de si el hidrñgeno se puede generar y almacenar realmente de tal manera de resultar prãctico.

—Stephane Kuziora, Thunder Bay, ON

El vehículo a base de pila combustible de hidrógeno Nissan X-TRAIL FCV.
© Donbraco, courtesy Flickr

El jurado todavéa no da su veredicto sobre si el hidrñgeno serã en ültima instancia nuestro salvador ambiental, desplazando a los combustibles fñsiles responsables por el calentamiento del planeta y varias manifestaciones malignas de contaminaciñn. Existen dos obstãculos principales para la producciñn y adopciñn en masa por parte del püblico "de los vehéculos a pila de combustible" de hidrñgeno: el alto costo todavéa de producir las pilas de combustible, y la carencia de una red de reaprovisionamiento del hidrñgeno.

El contener los costes de fabricaciñn de vehéculos a pila de combustible es el primer problema importante que los fabricantes de coches estãn abordando. Aunque varios tienen vehéculos prototipo a pila de combustible en véas de desarrollo—Toyota y Honda incluso los estãn arrendando al püblico en Japñn y California—las firmas estãn gastando mãs de $1 millñn de dñlares para producir cada unidad debido a la avanzada tecnologéa involucrada y la limitada producciñn. Toyota espera reducir sus costes por vehéculo a pila de combustible a alrededor de $50.000 para 2015, lo que haréa tales coches econñmicamente viables en el mercado. En este lado del Pacéfico, General Motors planea vender los vehéculos a hidrñgeno en los E.E.U.U. antes de 2010.

Otro problema es la carencia de estaciones de reaprovisionamiento de hidrñgeno. Por su parte las compañéas petroleras importantes detestan la idea de instalar tanques de hidrñgeno en las gasolineras existentes por muchas razones que se van de seguridad a costes y la carencia de demanda. Pero las compañéas petroleras también estãn intentando obviamente mantener a los clientes interesados en su negocio bãsico y altamente provechoso, la gasolina. Un panorama mãs probable es lo que estã surgiendo en California, en donde unas 38 estaciones independientes de combustible de hidrñgeno se han situado alrededor de todo el estado como parte de una red creada por la California Fuel Cell Partnership [Sociedad no lucrativa para la pila de combustible de California], un consorcio de fabricantes de coches, agencias federales y estatales y otras partes interesadas en fomentar tecnologéas de pila de combustible de hidrñgeno.

Las ventajas de abandonar finalmente los combustibles fñsiles a cambio del hidrñgeno son muchas, desde luego. La quema de combustib

les fñsiles como el carbñn, el gas natural y el petrñleo para calentar y acondicionar nuestros edificios y para hacer funcionar nuestros vehéculos representa una carga pesada en el ambiente, contribuyendo perceptiblemente a problemas locales como elevados niveles de materiales partéculados, y globales como el calentamiento del clima. Por su lado, el ünico subproducto de funcionar con pilas de combustible a hidrñgeno es oxégeno y un poquito de agua, ninguna de las cuales causarã daño a la salud humana o al ambiente.

Pero actualmente el 95 por ciento del hidrñgeno disponible en los E.E.U.U. se extrae de combustibles fñsiles o se hace usando procesos electroléticos a base de combustibles fñsiles, negando asé cualquier ahorro verdadero con respecto a las emisiones o la reducciñn en el uso del combustible fñsil. Sin embargo, el sueño de un combustible verdaderamente limpio a base de hidrñgeno no se podrã concretar antes de que se lleguen a utilizar energéas renovables de fuentes solares, viento y otras similares a este efecto.

Investigadores de la Universidad de Stanford en 2005 determinaron los efectos ambientales de tres diversas fuentes de hidrñgeno: carbñn, gas natural, y electrñlisis producida a base de viento. Concluyeron que —por el momento—rebajaréamos netamente las emisiones de gases invernadero si conduciéramos mãs coches hébridos gasoeléctricos en vez de coches a pila de combustible hidrñgeno hecho a base de carbñn. El hidrñgeno hecho con el gas natural iréa un poco mejor en términos de contaminaciñn, pero la fabricaciñn de hidrñgeno a base de energéas eñlicas seréa verdaderamente la soluciñn ideal para el ambiente.

CONTACTOS: California Fuel Cell Partnership