Semana del 6/12/09

Querido DiãlogoEcolñgico: éNo serviréa bastante instalar bidés en las salas de baño de nuestros hogares para reducir el uso de papel higiénico y salvar los bosques?

—Peter K., Albany, GA

Aparte de que es mãs sanitario que usar kleenex o papel higiénico, los bidés—esos accesorios de baño que tiran chorritos de agua y que son tan populares en Europa, Japñn y en otra partes—son también mucho menos dañinos al ambiente que utilizar papel.

Justin Thomas, redactor del sitio web metaefficient.com, considera a los bidés ser “una tecnologéa verde clave” porque eliminan el uso del papel de baño. Segün su anãlisis, los norteamericanos utilizan 36.500 millones de rollos de papel de baño cada año, representando la destrucciñn de unos 15 millones de ãrboles. Dice Thomas: “Esto también implica 473.587.500.000 galones de agua para producir el papel y 253.000 toneladas de cloro para blanquearlo”. Agrega que la fabricaciñn requiere cerca de 17,3 terawatts de electricidad anualmente y que se usa también cantidades significativas de energéa y materias en el envase y transporte de estos productos a sus puntos de venta.

A los que dicen que los bidés malgastan agua, los partidarios contestan que la cantidad es trivial comparada a cuãnta agua utilizamos para producir papel de baño en primer lugar. Biolife Technologies, fabricante de la lénea cara de bidés marca Coco, dice que la cantidad de agua utilizada por un bidé tépico estã cerca de 1/8th de un galñn, mientras que el toilet medio utiliza cerca de cuatro galones por tirada de cadena. Lloyd Alter del sitio web treehugger.com informa que fabricar un solo rollo de papel de baño requiere 37 galones de agua, 1,3 kilovatios-horas (KWh) de electricidad y unas 1,5 libras de madera. Thomas indica que el papel de baño es también una molestia püblica ya que atasca cañeréas y agrega una carga significativa a los sistemas de alcantarillado urbanos y a las plantas de tratamiento de agua.

Aunque en otro tiempo los bidés eran solamente una cosa europea, ahora son populares por todo el mundo­excepto en norteamérica. Imagen: Un inodoro con bidé (bidet) en un hotel Westin en Italia.
© Brandi Sims, courtesy Flickr

“Bãsicamente, la inmensa industria de producir papel de baño podréa ser eliminada por el uso de bidés,” señala Thomas, que ha estado probando diferentes versioens de un bidé montado en el asiento del inodoro durante los ültimos dos años. El querréa ver algün déa un bidé combinado con un inodoro a base de serrén abonizante para lograr la ültima experiencia verde en materia de cuartos de baño.

Una vez reservado para europeos, los bidés son ahora populares por todo el mundo—menos en Norteamérica. Thomas informa que 60 por ciento de las casas japonesas tienen hoy bidés de alta tecnologéa hechos por Toto llamados Washlets, mientras un 90 por ciento de los hogares venezolanos tienen bidés. La mayoréa de las personas utilizan una pequeña cantidad de papel para secarse los traseros después de que el bidé haya hecho su trabajo, pero modelos mãs caros de secado por aire prescinden completamente de la necesidad de papel. Thomas agrega que los bidés proporcionan beneficios importantes de salud, como mayor limpieza y “el efecto terapéutico del agua en la piel dañada (piensa erupciones o hemorroides).”

En el frente de salud püblica, el fabricante de bidés BioRelief informa que casi 80 por ciento de todas las enfermedades contagiosas se transmiten por contacto humano y que sñlo cerca de la mitad de nosotros nos lavamos realmente las manos después de utilizar el inodoro—haciendo a los bidés de “manos libres” una alternativa mãs segura para todos. “Si usted no tiene que utilizar las manos en absoluto entonces hay menos oportunidad de pasar o entrar en contacto con un virus,” afirma la compañéa. El modelo BidetSpa de BioRelief se vende por $549, pero Lloyd Altera señala que los consumidores dispuestos a ir sin mecanismos de calentamiento de agua o secado de aire pueden conseguir uno perfectamente adecuado y que pueden instalar ellos mismos por menos de $100, como el Bidé Azul (Blue Bidet), que se vende por solament $69.

CONTACTOS: MetaEfficient; Treehugger; Biolife Technologies; Toto; Blue Bidet.


Querido DiãlogoEcolñgico: éQué es la “agricultura vertical” y por qué es preferible para el ambiente?

—Jonathan Salzman, Nueva York, NY

Dickson Despommier, profesor de salud ambiental y microbiología de Columbia University, ha acuñado el término "agricultura vertical." El declara que un edificio de 30 pisos construido en solamente una cuadra urbana y diseñado para optimizar el rendimiento agrícola anual podría alimentar a decenas de miles de personas. Imagen: Una visualización artística de lo que sería un 'rascacielos granja'.
© Vertical Farm Project

La “agricultura vertical” es un término acuñado por el profesor de sanidad y microbiologéa Dickson Despommier de la Universidad de Columbia para describir el concepto de cultivar grandes cantidades de alimentos en edificios altos urbanos—los asé llamdos “granjacielos” o rascielos granjas.

Segün la visiñn desarrollada primero en 1999 por Despommier y sus estudiantes, un edificio de 30 pisos construido en una cuadra de la ciudad y diseñado para mãximizar el rendimiento agrécola todo el año—gracias en gran parte a la iluminaciñn artificial y técnicas avanzadas hidropñnicas y aeropñnicas de cultivo—podréa alimentar decenas de miles de personas. Idealmente los recipientes de esta bonanza viviréan en el ãrea circundante, para evitar costos de transporte y emisiones de carbñn asociados con el transporte de alimentos a consumidores centenares si no miles de millas lejos.

“Cada piso tendrã sus propios sistemas de monitoreo de riego y nutriciñn,” Despommier explicñ a la revista en lénea Miller-McCune. com, agregando que el estado de cada planta y su consumo de sustancias nutritivas seréan seguido por sensores que ayudaréan a los responsables evitar enfermedades y aumentar rendimiento sin la necesidad de abonos y pesticidas quémicos tan comunes en la agricultura al aire libre tradicional.

“Ademãs, un cromatograma de gas nos dirã cuando cosechar la planta después de analizar que flavenoides contiene,” Despommier declarñ. “Es muy fãcil de hacer
Estas son tecnologéas existentes. La capacidad de construir una granja vertical existe ahora. No tenemos que hacer nada nuevo”.

Con la poblaciñn mundial a punto de sobrepasar nueve mil millones de personas en 2050 cuãndo 80 por ciento de nosotros viviremos en ciudades, Despommier dice que la agricultura vertical serã clave para alimentar una raza humana cada vez mãs urbanizada. Su Proyecto Vertical de Granja sostiene que una granja vertical en un acre de tierra puede cultivar tanto alimento como una granja al aire libre en cuatro a seis acres. También, las granjas verticales, estando bajo techo, no seréan susceptibles a los caprichos del tiempo y las pestes.

“La razñn por la cual necesitamos la agricultura vertical es porque la agricultura horizontal estã fallando,” Despommier declarñ a MSNBC, agregand

o que si las prãcticas actuales no cambian pronto, la humanidad tendrã que dedicar a la agricultura un ãrea mãs grande que Brasil para satisfacer la demanda global de alimento. Otro beneficio de la agricultura vertical es que las tierras de labrantéo anteriores podréan ser regresadas a un estado natural e incluso ayudar asé con el calentamiento climãtico. A medida que terrenos agrécolas pasen a ser bosque y otros espacios verdes, las plantas y ãrboles en esas zonas podréan almacenar biñxido de carbono y también servir como hãbitat para fauna desplazada por el desarrollo.

La agricultura vertical no carece de créticos, que sostienen que la prãctica utilizaréa cantidades enormes de electricidad para las luces y la maquinaria artificiales que facilitaréan cosechas durante todo el año. Bruce Bugbee, una fisiologa de cosecha de la Universidad Estatal de Utah, cree que las demandas de electricidad de la agricultura vertical—cultivar cosechas requiere cerca de 100 veces la cantidad de luz de personas trabajado en bloques de oficinas—haréa la prãctica demasiado cara comparada con la agricultura tradicional donde el insumo principal, la luz del sol, es gratuita y abundante. Los proponentes afirman que las granjas verticales podréan producir su propia energéa usando fuentes renovables locales (solar, el viento, mareas o geotérmico) asé como quemando la biomasa desechada en las cosechas.

CONTACTOS: The Vertical Farm Project.

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