Semana del 4/11/12

© NASA/Goddard Scientific Visualization Studio

Querido DiálogoEcológico: He oído que el hielo ártico del verano está a su nivel más bajo desde que empezamos a registrarlo. ¿Cuáles son las implicaciones de todo este derretimiento?

— Jo Shoemaker, Bowie, MD

Es verdad que el 16 de septiembre de 2012 marcó un nuevo desastre para el mundo: el Centro de Información Sobre Nieves y Hielo (NSIDC) reportó que la extensión de hielo oceánico a través del Artico estaba a su punto más bajo desde que los datos de satélite empezaron a recogerse en 1979. En esa fecha el hielo del mar alcanzó su mínimo estival, 1,32 millones de millas cuadradas, la mitad de la extensión promedia de hielo de verano entre 1979 y 2000, y casi 20 por ciento más bajo que el mínimo sin precedentes anterior de 1,61 millones millas cuadradas visto el 18 de septiembre de 2007. NSIDC agregó que, a pesar de condiciones especialmente tibias en 2007 favoreciendo más la pérdida de hielo oceánico que este año, el adelgazamiento del hielo de mar debido al cambio del clima ha hecho el hielo más vulnerable a la ruptura y derretimiento.

Mientras tanto, los investigadores con la Agencia Europea Espacial CryoSat-2 reportaron en agosto que más allá de la pérdida de extensión de hielo glacial, el espesor y el volumen del hielo también han estado disminuyendo apreciablemente más rápido que lo esperado. Encontraron sólo 1.679 millas cúbicas este verano pasado en comparación con 3.118 millas cúbicas en el verano de 2004. Anticipan que el Artico podría estar libre de hielo en el verano por un día o más hacia el fin de la década.

Las implicaciones de tal derretimiento son potencialmente inmensas. Para comenzar, la fauna como los osos polares, las focas y las morsas dependen del hielo marino para su supervivencia; su hábitat está siendo literalmente robado. Los osos polares fueron añadidos a la Lista Federal de Especies en Peligro de Extinción en 2008, y por esta misma razón los ecologistas consideraron esta medida como una gran victoria ya que el gobierno federal habría reconocido oficialmente la existencia del calentamiento climático y por lo tanto podría tomar acción más decisiva para contener la contaminación de carbón—por supuesto, esa parte del sueño tiene todavía que cumplirse.

Quizás aún más alarmante es el hecho que el derretimiento del hielo de mar y el aceleramiento del calentamiento Artico estimula cambios en la corriente en chorro que aumenta la frecuencia de extremos de tiempo como sequías, inundaciones, olas de calor y rachas de frío en las regiones de latitud media del hemisferio norte. El hecho que 2012 ha sido un año abrasador en general—julio fue el mes más caliente jamás registrado en la historia, con dos tercios de EEUU en sequía, incendios descontrolados y la mitad de los condados del país designados como zonas catastróficas federales—sólo hace la conexión entre la contaminación de carbón y el efecto invernadero mucho más aparente.

Los ecologistas afirman que nosotros ya tenemos la tecnología y las herramientas legales para lograr reducciones rápidas de contaminación de invernadero, “el uso pleno de todos los programas exitosos de reducción de polución de la Ley de Aire Limpio es nuestra mejor ruta a reducciones rápidas en las emisiones de gas invernadero,” dice Shaye Wolf, director de ciencia de clima con el Instituto de Ley Climática del Centro de Diversidad Biológica. “La administración de Obama ha sido, en general, escandalosamente lenta y tímida en la utilización de esta buena ley para cortar la contaminación”.

“El fundimiento del núcleo polar muestra que nos balanceamos al borde de la catástrofe del cambio climático,” agrega Wolf. “El hielo ártico glacial juega un papel crítico en la regulación del clima del planeta. No podemos esperar más para reducir la contaminación de carbón”.

CONTACTOS: Center for Biological Diversity; National Snow and Ice Data Center, European Space Agency’s CryoSat-2.


Querido DiálogoEcológico: ¿Qué está pasando con la propuesta de convertir parte del Gran Bosque Boreal en Maine en un gran parque nacional?

© Numbphoto, courtesy Flickr
— Peter Griswold, Jaffrey, NH

La idea de tornar una porción grande de las forestas en Maine central en un parque nacional se remonta por lo menos 150 años cuando él mismo Henry David Thoreau sugirió convertir a la región en “una reserva ecológica nacional” en ensayos acerca de sus viajes por el área a pie y en canoa en los años 1850. Hasta la fecha la mayor parte de las áreas en Maine central que Thoreau visitó son todavía principalmente subdesarrolladas excepto por la extracción intermitente de madera.

Pero cambios recientes en la propiedad de la tierra allí preocupan a los ecólogos. La organización sin fines lucrativos RESTAURA: Los Bosques Boreales [RESTORE: The North Woods] ha estado liderando la creación de un Parque Nacional y Reserva de los Bosques de Maine por 20 años y reporta que, entre 1994 y 2005, la porción de tierras forestales en el Territorio no Organizado de Maine de 9,3 de millones de acres poseído por compañías madereras bajó del 59,2 al 15,5 por ciento, mientras que la parte poseída por inversionistas creció de 3,2 al 32,6 por ciento. RESTAURA se preocupa que este cambio dramático posiciona a la región para una fiebre del oro en desarrollo urbano. Un proyecto inmenso ya planeado para las costas del Lago Moosehead en la región es sólo un ejemplo de las clases de cambios en marcha que podrían diezmar la calidad prístina de la región.

La proposición de RESTAURA, primero ventilada en 1994, urge apartar 3.2-milliones de acres que rodean el Parque Estatal Baxter (que tiene el pico más alto de Maine, el Monte Katahdin, y la punta norte de los Senderos de los Apalaches) como parque nacional. Más grande que Yellowstone y Yosemite juntos, el parque sugerido salvaguardaría miles de millas de ríos y corrientes al proporcionar un hábitat no perturbado para la fauna.

Según RESTAURA, no hay pedazos importantes prístinos en el noreste de EEUU y se necesita un parque tan grande “para proteger el hábitat de la fauna a una escala de paisaje que pueda incorporar la adaptación ante el cambio inaudito del clima”. También, el parque propuesto aseguraría permanente acceso para la recreación al aire libre y apoyaría una economía diversificada y sostenible. Aunque la campaña de RESTAURA goza del apoyo de la mayoría de los residentes de Maine, no ha podido ganar suficiente tracción para hacerlo en el Congreso. Algunos culpan la oposición local, como la Coalición de Bosque de Maine, por convencer a la delegación Congresional del estado a no empujar el plan.

Una nueva propuesta por parte de Roxanne Quimby, fundadora de Burt’s bees reavivó luego el asunto: En mayo de 2011 ella ofreció donar hasta 70.000 acres que posee adyacente al Parque Estatal Baxter para un nuevo parque nacional, junto con una donación de $40 millones para operaciones de parque. Y para apaciguar los que estuvieran opuestos a la propuesta de RESTAURA, ella también ofreció una cantidad semejante de tierra para uso múltiple, inclusive la caza. La propuesta de Quimby incluye sólo tierras que ella posee, y crearía un parque mucho más pequeño que lo que RESTAURA visualiza.

Unos meses después de que Quimby hiciera su oferta, el Secretario del Interior de EEUU Ken Salazar y el Director del Servicio Nacional de Parques Jon Jarvis dieron una audiencia pública en Millinocket, Maine. Pero a continuación en febrero de 2012, la delegación Congresional de Maine convenció al Secretario Salazar a posponer la nueva propuesta por el momento. De modo que por el momento, el destino de millones de árboles—los pulmones verdaderos del noreste de EEUU —y cientos de especies de fauna podría estar sólo pendiente de un hilo.

CONTACTOS: RESTORE’s Maine Woods National Park: A Vision of What Could Be; Maine Woods Coalition.

Animal Rights National Conference 2018