Semana del 5/2/12

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Querido DiálogoEcológico: Me horrorizó leer recientemente que nuestros océanos se están realmente acidificando, y que la quema continua de hidrocarburos está cambiando la química de nuestros mares. ¿Qué está pasando?

— Kim Richardson, San Diego, CA

Es un hecho conocido que nuestros océanos se están poniendo más acídicos a consecuencia de la carga cada vez más grande de bióxido de carbono engendrada por los seres humanos (CO2) que entra en nuestra atmósfera. Cerca del 25 por ciento de todo el CO2 que enviamos hacia el cielo de nuestros tubos de escape y chimeneas acaba en los océanos del mundo, donde provoca reacciones químicas en la columna de agua que lleva a mayor acidificación. Los investigadores estiman que la acidez de nuestros mares ha aumentado un 29 por ciento desde el inicio de la Revolución Industrial. Si no frenamos el ritmo de emisiones de gas invernadero, nuestros océanos podrían ser dos a tres veces tan ácidos en 2100 como ya lo son hoy, que podría resultar desastroso a los ecosistemas marinos y la cadena alimenticia del mundo.

“Cuando el bióxido de carbono es absorbido por agua de mar, se producen reacciones químicas que reducen el pH del agua de mar, la concentración de iones de carbonato y estados de saturación de minerales biológicamente importantes para el carbonato de calcio,” informa la Administración Nacional, Oceánica y Atmosférica (NOAA). Estos minerales de carbonato de calcio, típicamente ricos en áreas donde se congrega la mayoría de la vida marina, son los pilares de los esqueletos y conchas de muchos organismos marinos, de las ostras al coral. “Sin embargo, la acidificación continuada de los océanos está haciendo que muchas partes del océano queden subsaturadas con estos minerales, lo que probablemente afecte la capacidad de algunos organismos para producir y mantener sus esqueletos,” agrega NOAA. El proceso no sólo creará caos con los mariscos que comemos, pero también con los organismos marinos más pequeños que son componentes clave pero menores de la cadena alimenticia marina.

Según el Consejo de Defensa de Recursos Naturales (NRDC), un grupo verde prominente, los arrecifes de coral alrededor del mundo pueden encarar un riesgo aun más grande que los mariscos porque requieren niveles muy altos de carbonato para construir sus esqueletos. “La acidez obstaculiza el crecimiento de los arrecifes, lo que podría reducir la elasticidad de corales y llevar a su erosión y extinción eventual,” indica el Consejo. Esto sería un verdadero desastre ambiental, dado que probablemente un millón de especies marinas dependen de los arrecifes de coral sanos para su supervivencia.

“Tales pérdidas reverberarían a través del ambiente marino y tendrían también impactos sociales profundos—especialmente en las industrias de pesca y turismo,” informa el NRDC. “La pérdida de arrecifes de coral también reduciría la protección que ofrecen las comunidades costeras contra mareas tormentosas y huracanes—que quizás lleguen a ser más severos con las temperaturas más tibias del aire y de la superficie del mar debido al calentamiento climático”.

Los investigadores están trabajando para desarrollar estrategias y proteger las granjas de acuacultura de pérdidas adicionales debido al agua ácida, pero cualquier esfuerzo a gran escala para controlar la acidificación de los océanos requerirá la disminución seria o eliminación progresiva de los hidrocarburos. Operar nuestros coches, calentar nuestros hogares y hacer funcionar nuestras máquinas y aparatos requiere quemar combustibles fósiles que engendran emisiones de gas invernadero y causan a su vez acidificación. La reducción de nuestro consumo de petróleo, gas y carbón y cambiarnos a fuentes renovables de energía—solar, viento, biomasa y otros—será una parte necesaria de la estrategia de contrarrestar la acidificación del océano.

Todos podemos ayudar manejando menos y yendo en bicicleta más; y actualizando nuestros vehículos, bombillas de luz y aparatos electrodomésticos a versiones más eficientes en energía; eligiendo compañías que trabajan para reducir sus huellas de carbón; y empujando a nuestros gobiernos estatales y federales a que decreten reducciones obligatorias en la contaminación de CO2.

CONTACTOS: NRDC.


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Querido DiálogoEcológico: ¿Es verdad que las cajas controladoras de televisión para cable y otras que se colocan encima de los televisores (STBs) consumen cantidades masivas de electricidad, en parte porque están siempre encendidas, aún cuándo la televisión está apagada?

— Sam Winston, Metarie, LA

Se oye mucho acerca de cuánta energía consumen los modernos televisores de pantalla plana, pero las STBs inocuas que las manejan, junto con sus aparatos digitales incorporados de video, pueden resultar mucho más culpables. Un análisis reciente realizado por la firma de consultoría Ecos para el Consejo de Defensa de Recursos Naturales (NRDC) encontró que “el nuevo aparato de video digital de alta definición para cable (HD-DVR) consume más de la mitad de la energía de un nuevo refrigerador medio y más que una nueva televisión media de panel plano”. En términos generales, las STBs en EEUU consumen unos 27 mil millones de kilovatios-hora de electricidad. Esto es igual a la producción anual de seis centrales eléctricas medias (500 megavatios) a carbón y representa una emisión de 16 millones de toneladas métricas de bióxido de carbono.

Parte de la razón que estas cajas (decodificadores de televisión digital) son tan voraces en su consumo de energía es porque permanecen típicamente encendidas inclusive dos tercios del tiempo cuando no están siendo usadas para controlar las pantallas de televisión o grabaciones con los DVRs incorporados. “Como nación, gastamos $2 mil millones de dólares cada año para alimentar estas cajas cuando no están siendo utilizadas en forma efectiva,” informa NRDC.

Para empeorar la cosa los consumidores norteamericanos tienen poco control sobre las STBs que reciben de sus proveedores de cable o satélite. Ya que las cajas son de propiedad de los proveedores pero estos no tienen que pagar las cuentas de luz de los consumidores, ellos no tienen aliciente para utilizar o desarrollar modelos más eficientes. En Europa, Sky Broadcasting

ha comenzado a distribuir equipos más eficientes a sus suscriptores. NRDC insta a los proveedores de Internet más grandes de televisión de pago en EEUU (Comcast, Time Warner, DirecTV, Dish Network, Verizon y AT&T) hacer caso a la llamada de eficiencia que emana de sus propias ofertas de STBs y DVR.

Volver a diseñar los decodificadores para que se apaguen automáticamente cuando no estén en uso es quizás la oportunidad más grande de ahorros de energía. “La innovación para reducir el consumo de electricidad cuando [el dispositivo] no está en uso activo—como ocurre con los celulares, que también trabajan a base de suscriptores y requieren conexiones seguras—se necesita mucho en el caso de los set-top boxes,” indica el NRDC. También, rediseñar los sistemas de entrega de contenido para que sólo una STB principal envíe señales a todas las televisiones de la casa (o para rebajar la electricidad en los “cliente ligeros”) también podría reducir dramáticamente las cuentas de electricidad de la casa y sus huellas de carbón. El grupo agrega que “el mejor diseño de las set-top boxes para las TV de pago podría reducir el uso de energía de la base instalada de estas cajas de un 30 por ciento a un 50 por ciento para 2020.”

El año pasado el gobierno de EEUU introdujo nuevos estándares de eficiencia de energía para STBs dentro de su programa de calificación por consumo EnergyStar. Aunque esta nueva especificación es un paso adelante y en la dirección correcta, los consumidores tienen poco conocimiento acerca de tales opciones. NRDC insta a los suscriptores de televisión cable y satélite a que soliciten que sus proveedores hagan disponibles STBs y DVRs que satisfagan el más nuevo estándar EnergyStar 4.0. Entre más de nosotros que solicitemos tales mejoras, más probable que tengamos éxito. Y el proveedor de cable o satélite que pueda ahorrar dinero a sus clientes, reduciendo a la vez el impacto ambiental general, puede ganar para sí un sector cada vez más grande de norteamericanos que realmente tiene interés en respetar el medio ambiente.

CONTACTOS: NRDC’s “Better Viewing, Lower Energy Bills, and Less Pollution,” www.nrdc.org/energy/files/settopboxes.pdf; EnergyStar, www.energystar.gov.

EarthTalk® (DiálogoEcológico) es escrito y editado por Roddy Scheer y Doug Moss y es una marca registrada de E – La Revista Ecológica. (www.emagazine.com). Traducción española de Patrice Greanville. Sírvase enviar sus preguntas a: earthtalk@emagazine.com. Suscripción: www.emagazine.com/subscribe. Pida un número gratis: www.emagazine.com/trial.

** ENGLISH **

EarthTalk®

E – The Environmental Magazine

Dear EarthTalk: Is it true that cable and other pay TV boxes that sit atop television sets consume massive amounts of energy, in part because they are always on, even when the TV is off?

— Sam Winston, Metarie, LA

We hear a lot about how much energy modern day flat screen TV sets consume, but the innocuous set-top boxes that drive them, along with their built-in digital video recorders, may be even more to blame. A recent analysis conducted by the consulting firm Ecos on behalf of the Natural Resources Defense Council (NRDC) found that “the average new cable high-definition digital video recorder (HD-DVR) consumes more than half the energy of an average new refrigerator and more than an average new flat-panel television.” Overall, set-top boxes in the U.S. consume some 27 billion kilowatt-hours of electricity. This is equal to the annual output of six average (500 megawatt) coal-fired power plants and accounts for the emission of 16 million metric tons of carbon dioxide.

Part of the reason these boxes are such energy hogs is that they typically operate at nearly full power even during the two-thirds of the time when they are not actively in use driving TV screens or recording to built-in DVRs. “As a nation, we spend $2 billion each year to power these boxes when they are not being actively used,” reports NRDC.

To make matters worse, American consumers have little if any choice about which set-top boxes they get from their cable or satellite service providers. Since the providers usually own the boxes yet don’t have to pay consumers’ electric bills, they have little incentive to utilize or develop more efficient models. In Europe, Sky Broadcasting is beginning to distribute more efficient equipment to subscribers there. NRDC is urging the largest pay-TV service providers in the U.S. (Comcast, Time Warner, DirecTV, Dish Network, Verizon and AT&T) to heed the efficiency call with their own set-top box and DVR offerings.

Redesigning set-top boxes to power down when not in use is perhaps the biggest opportunity for energy savings. “Innovation to reduce power consumption when not in active use—such as has occurred with mobile phones, which also work on a subscriber basis and require secure connections—is sorely needed in set-top boxes,” counsels NRDC. Also, re-jiggering content delivery systems so that only one main set-top box sends signals to all the televisions in the house (or to lower power “thin client” boxes) could also cut down household electric bills and carbon footprints. The group adds that “better designed pay-TV set-top boxes could reduce the energy use of the installed base of boxes by 30 percent to 50 percent by 2020.”

Last year the U.S. government released new energy efficiency standards for set-top boxes within its EnergyStar appliance efficiency rating program. While this new s** ESPANOL **

DiálogoEcológico

De los Redactores de E/La Revista Ecológica

Querido DiálogoEcológico: Me horrorizó leer recientemente que nuestros océanos se están realmente acidificando, y que la quema continua de hidrocarburos está cambiando la química de nuestros mares. ¿Qué está pasando? — Kim Richardson, San Diego, CA

Es un hecho conocido que nuestros océanos se están poniendo más acídicos a consecuencia de la carga cada vez más grande de bióxido de carbono engendrada por los seres humanos (CO2) que entra en nuestra atmósfera. Cerca del 25 por ciento de todo el CO2 que enviamos hacia el cielo de nuestros tubos de escape y chimeneas acaba en los océanos del mundo, donde provoca reacciones químicas en la columna de agua que lleva a mayor acidificación. Los investigadores estiman que la acidez de nuestros mares ha aumentado un 29 por ciento desde el inicio de la Revolución Industrial. Si no frenamos el ritmo de emisiones de gas invernadero, nuestros océanos podrían ser dos a tres veces tan ácidos en 2100 como ya lo son hoy, que podría resultar desastroso a los ecosistemas marinos y la cadena alimenticia del mundo.

“Cuando el bióxido de carbono es absorbido por agua de mar, se producen reacciones químicas que reducen el pH del agua de mar, la concentración de iones de carbonato y estados de saturación de minerales biológicamente importantes para el carbonato de calcio,” informa la Administración Nacional, Oceánica y Atmosférica (NOAA). Estos minerales de carbonato de calcio, típicamente ricos en áreas donde se congrega la mayoría de la vida marina, son los pilares de los esqueletos y conchas de muchos organismos marinos, de las ostras al coral. “Sin embargo, la acidificación continuada de los océanos está haciendo que muchas partes del océano queden subsaturadas con estos minerales, lo que probablemente afecte la capacidad de algunos organismos para producir y mantener sus esqueletos,” agrega NOAA. El proceso no sólo creará caos con los mariscos que comemos, pero también con los organismos marinos más pequeños que son componentes clave pero menores de la cadena alimenticia marina.

Según el Consejo de Defensa de Recursos Naturales (NRDC), un grupo verde prominente, los arrecifes de coral alrededor del mundo pueden encarar un riesgo aun más grande que los mariscos porque requieren niveles muy altos de carbonato para construir sus esqueletos. “La acidez obstaculiza el crecimiento de los arrecifes, lo que podría reducir la elasticidad de corales y llevar a su erosión y extinción eventual,” indica el Consejo. Esto sería un verdadero desastre ambiental, dado que probablemente un millón de especies marinas dependen de los arrecifes de coral sanos para su supervivencia.

“Tales pérdidas reverberarían a través del ambiente marino y tendrían también impactos sociales profundos—especialmente en las industrias de pesca y turismo,” informa el NRDC. “La pérdida de arrecifes de coral también reduciría la protección que ofrecen las comunidades costeras contra mareas tormentosas y huracanes—que quizás lleguen a ser más severos con las temperaturas más tibias del aire y de la superficie del mar debido al calentamiento climático”.

Los investigadores están trabajando para desarrollar estrategias y proteger las granjas de acuacultura de pérdidas adicionales debido al agua ácida, pero cualquier esfuerzo a gran escala para controlar la acidificación de los océanos requerirá la disminución seria o eliminación progresiva de los hidrocarburos. Operar nuestros coches, calentar nuestros hogares y hacer funcionar nuestras máquinas y aparatos requiere quemar combustibles fósiles que engendran emisiones de gas invernadero y causan a su vez acidificación. La reducción de nuestro consumo de petróleo, gas y carbón y cambiarnos a fuentes renovables de energía—solar, viento, biomasa y otros—será una parte necesaria de la estrategia de contrarrestar la acidificación del océano.

Todos podemos ayudar manejando menos y yendo en bicicleta más; y actualizando nuestros vehículos, bombillas de luz y aparatos electrodomésticos a versiones más eficientes en energía; eligiendo compañías que trabajan para reducir sus huellas de carbón; y empujando a nuestros gobiernos estatales y federales a que decreten reducciones obligatorias en la contaminación de CO2.

CONTACTOS: NRDC, www.nrdc.org.

EarthTalk® (DiálogoEcológico) es escrito y editado por Roddy Scheer y Doug Moss y es una marca registrada de E – La Revista Ecológica. (www.emagazine.com). Traducción española de Patrice Greanville. Sírvase enviar sus preguntas a: earthtalk@emagazine.com. Suscripción: www.emagazine.com/subscribe. Pida un número gratis: www.emagazine.com/trial.

** ENGLISH **

EarthTalk®

E – The Environmental Magazine

Dear EarthTalk: I was horrified to read recently that our oceans are actually becoming acidic, that the continued burning of fossil fuels is changing the chemistry of our seas. What’s going on?

— Kim Richardson, San Diego, CA

It’s a known fact that our oceans are becoming more acidic as a result of the increasingly large load of human-generated carbon dioxide (CO2) entering our atmosphere. About 25 percent of all the CO2 we send skyward out of our tailpipes and smokestacks ends up in the world’s oceans, where it triggers chemical reactions in the water column that lead to increased acidification. Researchers estimate that the acidity of our seas has increased 29 percent since the dawn of the Industrial Revolution. If we do not slow down the pace of greenhouse gas emissions, our oceans could be two to three times as acidic in 2100 as they already are today, which could prove disastrous to marine ecosystems and the world’s food chain.

“When carbon dioxide is absorbed by seawater, chemical reactions occur that reduce seawater pH, carbonate ion concentration and saturation states of biologically important calcium carbonate minerals,” reports the National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA). These calcium carbonate minerals, typically abundant in areas where most marine life congregates, are the building blocks for the skeletons and shells of many marine organisms, from oysters to coral. “However, continued ocean acidification is causing many parts of the ocean to become undersaturated with these minerals, which is likely to affect the ability of some organisms to produce and maintain their shells,” adds NOAA. The process will not only wreak havoc on the shellfish we eat, but also on smaller marine organisms that are key components on the lower end of the marine food chain.

According to the Natural Resources Defense Council (NRDC), a leading green group, coral reefs around the world may face an even greater risk than shellfish because they require very high levels of carbonate to build their skeletons. “Acidity slows reef-building, which could lower the resiliency of corals and lead to their erosion and eventual extinction,” they write. This would be an unmitigated environmental disaster, given that an estimated one million marine species depend on healthy coral reefs for survival.

“Such losses would reverberate throughout the marine environment and have profound social impacts, as well—especially on the fishing and tourism industries,” NRDC reports. “The loss of coral reefs would also reduce the protection that they offer coastal communities against storms surges and hurricanes—which might become more severe with warmer air and sea surface temperatures due to global warming.”

Researchers are working on strategies to protect aquaculture farms from further losses due to acidic water, but any large-scale effort to address ocean acidification will require the slowing down or phasing out of fossil fuels. Powering our cars, heating our homes and running our machines and appliances all require burning fossil fuels which generate greenhouse gas emissions and in turn cause acidification. Cutting back on our consumption of oil, gas and coal and switching to renewable energy sources—solar, wind, biomass and others—will be a necessary part of the strategy to counteract ocean acidification.

We can all help by driving less and walking/biking more; upgrading our vehicles, light bulbs and appliances to more energy efficient versions; patronizing companies that work to reduce their carbon footprints; and pushing our state and federal governments to enact binding reductions in CO2 pollution.

CONTACTS: NOAA, www.noaa.gov; NRDC, www.nrdc.org.

EarthTalk® is written and edited by Roddy Scheer and Doug Moss and is a registered trademark of E – The Environmental Magazine (www.emagazine.com). Send questions to: earthtalk@emagazine.com. Subscribe: www.emagazine.com/subscribe. Free Trial Issue: www.emagazine.com/trial.

** ESPANOL **

DiálogoEcológico

De los Redactores de E/La Revista Ecológica

Querido DiálogoEcológico: ¿Es verdad que las cajas controladoras de televisión para cable y otras que se colocan encima de los televisores (STBs) consumen cantidades masivas de electricidad, en parte porque están siempre encendidas, aún cuándo la televisión está apagada?

— Sam Winston, Metarie, LA

Se oye mucho acerca de cuánta energía consumen los modernos televisores de pantalla plana, pero las STBs inocuas que las manejan, junto con sus aparatos digitales incorporados de video, pueden resultar mucho más culpables. Un análisis reciente realizado por la firma de consultoría Ecos para el Consejo de Defensa de Recursos Naturales (NRDC) encontró que “el nuevo aparato de video digital de alta definición para cable (HD-DVR) consume más de la mitad de la energía de un nuevo refrigerador medio y más que una nueva televisión media de panel plano”. En términos generales, las STBs en EEUU consumen unos 27 mil millones de kilovatios-hora de electricidad. Esto es igual a la producción anual de seis centrales eléctricas medias (500 megavatios) a carbón y representa una emisión de 16 millones de toneladas métricas de bióxido de carbono.

Parte de la razón que estas cajas (decodificadores de televisión digital) son tan voraces en su consumo de energía es porque permanecen típicamente encendidas inclusive dos tercios del tiempo cuando no están siendo usadas para controlar las pantallas de televisión o grabaciones con los DVRs incorporados. “Como nación, gastamos $2 mil millones de dólares cada año para alimentar estas cajas cuando no están siendo utilizadas en forma efectiva,” informa NRDC.

Para empeorar la cosa los consumidores norteamericanos tienen poco control sobre las STBs que reciben de sus proveedores de cable o satélite. Ya que las cajas son de propiedad de los proveedores pero estos no tienen que pagar las cuentas de luz de los consumidores, ellos no tienen aliciente para utilizar o desarrollar modelos más eficientes. En Europa, Sky Broadcasting

ha comenzado a distribuir equipos más eficientes a sus suscriptores. NRDC insta a los proveedores de Internet más grandes de televisión de pago en EEUU (Comcast, Time Warner, DirecTV, Dish Network, Verizon y AT&T) hacer caso a la llamada de eficiencia que emana de sus propias ofertas de STBs y DVR.

Volver a diseñar los decodificadores para que se apaguen automáticamente cuando no estén en uso es quizás la oportunidad más grande de ahorros de energía. “La innovación para reducir el consumo de electricidad cuando [el dispositivo] no está en uso activo—como ocurre con los celulares, que también trabajan a base de suscriptores y requieren conexiones seguras—se necesita mucho en el caso de los set-top boxes,” indica el NRDC. También, rediseñar los sistemas de entrega de contenido para que sólo una STB principal envíe señales a todas las televisiones de la casa (o para rebajar la electricidad en los “cliente ligeros”) también podría reducir dramáticamente las cuentas de electricidad de la casa y sus huellas de carbón. El grupo agrega que “el mejor diseño de las set-top boxes para las TV de pago podría reducir el uso de energía de la base instalada de estas cajas de un 30 por ciento a un 50 por ciento para 2020.”

El año pasado el gobierno de EEUU introdujo nuevos estándares de eficiencia de energía para STBs dentro de su programa de calificación por consumo EnergyStar. Aunque esta nueva especificación es un paso adelante y en la dirección correcta, los consumidores tienen poco conocimiento acerca de tales opciones. NRDC insta a los suscriptores de televisión cable y satélite a que soliciten que sus proveedores hagan disponibles STBs y DVRs que satisfagan el más nuevo estándar EnergyStar 4.0. Entre más de nosotros que solicitemos tales mejoras, más probable que tengamos éxito. Y el proveedor de cable o satélite que pueda ahorrar dinero a sus clientes, reduciendo a la vez el impacto ambiental general, puede ganar para sí un sector cada vez más grande de norteamericanos que realmente tiene interés en respetar el medio ambiente.

CONTACTOS: NRDC’s “Better Viewing, Lower Energy Bills, and Less Pollution” ; EnergyStar.

Animal Rights National Conference 2018