Semana del13/3/11

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Querido DiálogoEcológico: Entiendo que el Congreso aprobó legislación recientemente que protege varios millones de acres de zonas vírgenes, parques y ríos silvestres, para ayudar en parte a compensar el cambio del clima. ¿Cómo previene la conservación de tierra el calentamiento climático?

— M. Oakes, Charlottesville, NC

La legislación en cuestión se llama Ley General de Administración de Tierras Públicas. Fue aprobada por ambas ramas del Congreso y convertida en ley por el Presidente Obama en la primavera de 2009. La ley protege de partida unos dos millones de acres como zonas vírgenes en nueve estados diferentes (California, Colorado, Idaho, Michigan, Nuevo México, Oregon, Utah, Virginia y Virginia Occidental) y requiere que la Oficina de Administración de Tierras establezca prioridades de conservación en otros 26 millones de acres de tierras en su mayor parte en el Oeste. La ley también estableció tres nuevos parques nacionales, un nuevo monumento nacional, tres nuevas zonas protegidas nacionales, más de 1.600 kilómetros de ríos que atraviesan zonas virgenes nacionales escénicas, y cuatro nuevas sendas nacionales.

Con provisiones que atraen a deportistas y conservacionistas por igual, la ley disfrutó de apoyo amplio; sus redactores tuvieron en cuenta peticiones de docenas de grupos constituyentes para componer la legislación. Como tal, es una de las expansiones más importantes de protección de áreas vírgenes de EEUU en los últimos 25 años. “Esta legislación garantiza que no daremos por descontado nuestros bosques, ríos, océanos, parques nacionales, áreas de monumentos y zonas vírgenes, sino que los pondremos a salvo y protegeremos su santidad para goce de todos,” dijo el Presidente Obama al poner su firma en la ley.

Aunque la ley no menciona específicamente en sus cláusulas el calentamiento climático, los ecologistas están encantados con los beneficios de clima que acarreará proteger tanta tierra. “Nuestros bosques almacenan vastas cantidades de carbón en los troncos de los árboles, raíces, hojas, madera muerta y suelos—un servicio que está pasando a ser cada más esencial a medida que crece la amenaza del cambio de clima debido al aumento del bióxido de carbono y otros gases invernaderos engendrados por los seres humanos en la atmósfera,” reportea la Wilderness Society.

Las plantas y árboles utilizan el bióxido de carbono a nivel de suelo como componentes en la fotosíntesis. Cuanta más flora dejamos crecer naturalmente en el suelo, más gas invernadero podremos almacenar (o “secuestrar”) allí y prevenir que se desplace a la atmósfera donde puede contribuir al calentamiento climático.

“Aunque inversiones en la eficiencia de energía y la energía limpia proporcionarán las únicas soluciones permanentes al cambio del clima, el secuestro [de carbono] por bosques nos puede dar tiempo para desarrollar esas alternativas,” dice la Wilderness Society, agregando que los bosques norteamericanos captan actualmente el equivalente de aproximadamente un décim de los gases invernaderos emitidos por coches, fábricas y otras fuentes en EEUU. Además, los bosques proporcionan otros beneficios ambientales cruciales como limpiar nuestro aire y agua.

En ausencia de legislación que comande estándares más estrictos de emisiones de carbón, la Ley General de Administración de Tierras, dados los beneficios relacionados con el clima derivados de la conservación de tierras, puede ser bien la ley más importante sobre calentamiento climático que haya aprobado el Congreso hasta la fecha. Y los ecologistas quizás tengan que aceptar lo que puedan conseguir: Con los Republicanos ahora en control de la Cámara y ganando terreno en el Senado, cualquier legislación específica dedicada al problema del clima puede resultar aún más elusiva que lo que creían los analistas meramente un año atrás.

CONTACTOS: Bureau of Land Management; Wilderness Society; Omnibus Public Land Management Act.


Querido DiálogoEcológico: ¿Qué asuntos y protecciones específicas cubre la Ley de Modernización de Protección de Alimentos recientemente aprobada?

— P. Palmerino, Nueva York, NY

© FDA
Las leyes y supervisión existentes de la Dirección de Alimentos y Drogas de EEUU (FDA) han hecho un buen trabajo para mantener la inmensa mayoría de norteamericanos a salvo de enfermedades acarreadas por alimentos, pero varios casos recientes de contaminación han hecho resaltar lo mucho más que podríamos hacer para evitar consumir inadvertidamente bacterias perjudiciales, parásitos, virus y toxinas que podrían estar en acecho en nuestros mismos platos.

El Centro para el Control de Enfermedades de EEUU (CDC) reportea que, de los 48 millones de norteamericanos afligidos por algún tipo de enfermedad transmitida por alimentos cada año, 128.000 son hospitalizados y aproximadamente 3.000 mueren. En respuesta a este problema creciente, en enero 2011 el Congreso aprobó y el Presidente Obama convirtió en ley la Ley de Modernización de Protección de Alimentos (FSMA), una ley detallada con un monto de $1,4 mil millones que se propone parar los estallidos de enfermedades acarreadas por alimentos antes que empiecen.

“Esta ley hace a todo el mundo responsable por cada paso en la cadena global actual de provisiónes,” reportea el director de la FDA Margaret Hamburg. “Esta ley representa un paso dramático hacia la seguridad de los alimentos en Norteamérica, enfatizando la prevención, y espero que en años venideros tendrá un efecto decisivo y positivo en la seguridad de las provisiones”.

Los inspectores de la FDA han vigilado a los productores domésticos de mariscos, jugos, carne, huevos y aves caseras por décadas, pero la nueva ley expande sus poderes para evaluar peligros en todo tipo de alimento y para imponer estándares más estrictos en alimentos importados. Se requiere ahora que los procesadores actúen de forma proactiva para prevenir contaminación, y deben tener planes listos para implementar acción correctiva cuando falle algo. Los productores más pequeños están exentos de las partes más onerosas y costosas de la nueva ley, pero no obstante son todavía responsables de mantener estándares estrictos para la protección de la salud como se detalla en sus provisiones. La nueva ley también aumenta el número y frecuencia de inspecciones en tanto instalaciones de alto y no alto riesgo. Y la FDA ahora puede ordenar retiradas de alimentos contaminados; antes de la promulgación de la FSMA, la agencia sólo podía negociar con las firmas para ordenar retiradas voluntarias.

Puesto que un 15 por ciento de nuestra provisión alimentaria—inclusive el 60 por ciento de frutas y 80 por ciento de mariscos frescos—es importado, la nueva ley también requiere a los importadores verificar la seguridad de los alimento de sus suministradores extranjeros y autorizan la FDA para negar entrada a alimentos de instalaciones o países que se rechazan las inspecciones.

La FSMA también proporciona fondos para instrucción, equipos e instalaciones en agencias de seguridad de alimentos a través de jurisdicciones federales, estatales, locales, territoriales, tribales e incluso extranjeras para asegurar que todas las partes estén listas para implementar al máximo los métodos de prevenir y contener las enfermedades transmitidas por los alimentos.

“Realmente esto es una victoria mayor para cada norteamericano que se sentará en la mesa de comedor y tendrá más confianza que sus alimentos estarán a salvo,” dice Erik Olson del Pew Health Group, uno de los grupos más ruidosos de cientos de organizaciones sin fines lucrativos que trabajan para reforzar la red de protección de alimentos de nuestra nación.

CONTACTOS: FDA; CDC; Pew Health Group.

Animal Rights National Conference 2018