Semana del 1/5/11

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Querido DiálogoEcológico: ¿Cuál es la diferencia nutricional entre la zanahoria que comía en 1970 y la que como hoy? He oído que queda muy poca nutrición. ¿Es verdad?

— Esther G., Newark, NJ

Sería una exageración decir que la zanahoria que usted come hoy tiene muy poca nutrición en ella—comparada especialmente con los otros alimentos menos sanos que probablemente Ud. también ingiere—pero es verdad que las frutas y verduras cultivadas décadas atrás eran mucho más ricas en vitaminas y minerales que las variedades que la mayoría de nosotros consumimos hoy. El principal factor culpable en esta tendencia nutricional preocupante es el agotamiento de la tierra: Los métodos agrícolas intensivos y modernos han removido cantidades crecientes de elementos nutritivos del suelo en que crecen los alimentos que comemos. Lamentablemente, cada generación sucesiva de zanahoria de crecimiento rápido y resistente a las plagas es verdaderamente menos buena para usted que la anterior.

Un estudio famoso del tema por Donald Davis y su equipo de investigadores de la Universidad de Tejas (UT) en el Departamento de Química y Bioquímica en Austin fue publicado en diciembre 2004 en el Diario del Colegio Estadounidense de Nutrición. Estudiaron datos nutricionales del Departamento de Agricultura de EEUU de tanto 1950 y 1999 para 43 verduras y frutas diferentes, encontrando “descensos certificables’ en la cantidad de proteína, calcio, fósforo, hierro, riboflavina (vitamina B2) y la vitamina C durante el medio siglo pasado. Davis y sus colegas trazan este contenido nutricional declinante a la preponderancia de prácticas agrícolas diseñadas para mejorar características (tamaño, tasa de crecimiento, resistencia a las pestes) que no tienen que ver con la nutrición.

“Los esfuerzos para cultivar nuevas variedades de cosechas que proporcionan rendimientos más grandes, resistencia a las plagas y adaptabilidad al clima han permitido que las cosechas sean más abundantes y que crezcan más rápidamente,” indicó Davis, “pero su capacidad de fabricar o capturar elementos nutritivos no ha mantenido el mismo ritmo de su rápido crecimiento”. Es probable que también hayan habido declinaciones en otros alimentos nutritivos, dijo él, como magnesio, zinc y vitaminas B-6 y E, pero estos no fueron estudiados en 1950 y se necesita más investigación para averiguar cuánto se está perdiendo en estas vitaminas y minerales clave.

La Asociación Orgánica de Consumidores cita varios otros estudios con conclusiones semejantes: Un análisis de datos de elementos nutritivos del Instituto Kushi de 1975 a 1997 encontró que los niveles medios de calcio en 12 verduras frescas cayeron 27 por ciento; niveles de hierro un 37 por ciento; niveles de vitamina A un 21 por ciento, y niveles de vitamina C un 30 por ciento. Un estudio semejante de datos ingleses de materias nutritivas de 1930 a 1980, publicado en el British Food Journal, encontró que en 20 verduras el contenido medio de calcio había disminuido el 19 por ciento; hierro un 22 por ciento; y potasio un 14 por ciento. Aún otro estudio concluyó que uno tendría que comer ocho naranjas para derivar hoy la misma cantidad de Vitamina A que nuestros abuelos habrían conseguido de una.

¿Qué se puede hacer? La clave a los productos agrícolas más sanos es tierra más sana. Alternar campos entre épocas de cultivo para dar a la tierra tiempo de restaurarse sería un paso importante. También, abandonar pesticidas y abonos en favor de cultivar por medios orgánicos es bueno para la tierra, los productos y sus consumidores. Los que quieran conseguir frutas y verduras más nutritivas deben comprar regularmente de granjeros orgánicos locales.

Davis de la UT advierte que simplemente porque las frutas y verduras no son tan sanas hoy como lo eran en el pasado no significa que las debemos evitar. “Las verduras son extraordinariamente ricas en elementos nutritivos y sustancias fitoquímicas beneficiosas,” recalcó. “Los nutrientes todavía están allí, y las verduras y frutas son nuestras mejores fuentes para éstos.”

CONTACTOS: Journal of the American College of Nutrition; Kushi Institute; Organic Consumers Association.


Querido DiálogoEcológico: Leí una historia desgarradora de un oso polar que nadó 400 millas con su cachorro a la espalda en busca de un témpano de hielo para descansar. Sobrevivió, pero su cachorro no. ¿Qué se puede hacer para salvar estas magníficas criaturas? ¿Es ya demasiado tarde

— Jerry Bresnehan, De Moines, IA

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Es triste pero verdadero que la vida se está poniendo mucho más dura para los osos polares debido al calentamiento climático. Los osos polares viven dentro del Círculo Polar y se alimentan principalmente de focas anilladas. La estrategia alimentaria de los osos implica nadar del continente a y entre témpanos que flotan en el litoral, cazando furtivamente las focas que suben a respirar en hoyos en el hielo.

Pero el cambio del clima calienta la atmósfera y se están derritiendo cantidades substanciales de hielo en el litoral. El resultado es que los osos deben nadar meas y más lejos mar afuera en busca de témpanos de hielo; algunos gastan toda su energía en este esfuerzo y acaban por ahogarse. Los científicos primero notaron este fenómeno mortal en 2004 cuando advirtieron cuatro osos polares ahogados en el Mar de Beaufort en el North Slope de Alaska.

Más recientemente, los investigadores del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) dotaron a varios osos polares de Alaska con collares de rastro para averiguar la extensión de sus viajes y documentar cuán difíciles son los problemas que tienen con la caza en un Artico más tibio. Uno de los osos, una madre con un cachorro primal en la espalda, hizo lo que investigadores llaman un “viaje épico en busca de alimento” durante septiembre-octubre 2008. “Este oso nadó continuamente durante 232 horas y 687 km por aguas a 2-6 grados C,” reportea el zoólogo investigador George M. Durner USGS . “Estamos asombrados que un animal que pasa la mayor parte de su tiempo en la superficie de hielo de mar podría nadar constantemente por un tiempo tan largo en agua tan fría”. Durante el resto de los dos meses del período de rastreo, el oso nadó intermitentemente y caminó en témpanos de hielo por otras 1.200 millas.

Pero aunque el oso adulto sobrevivió esta prueba tan dura, ella perdió un 22 por ciento de su grasa durante una época del año crucial para engordar antes de la larga hibernación de invierno. Y su cachorro no fue tan afortunado. “En materia de energía, fue simplemente más costoso para el cachorrito que el adulto hacer esta nadada de larga distancia,” dijo Durner, cuyas conclusiones fueron publicadas en la edición de enero de Polar Biology. El caso de éste oso polar y el fracaso de su progenitura para sobrevivir en las nuevas condiciones ambientales del Artico hace no augura bien para el futuro de la especie, especialmente ya que el hielo ártico de mar continúa retirándose a un ritmo sin precedentes.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), que mantiene la “Lista Roja” internacional de especies amenazadas, considera el oso polar como “vulnerable” debido al encogimiento del hielo marino debido al cambio de clima. Por su parte, el gobierno de EEUU listeó los osos polares como “amenazados’ en 2008 bajo la Ley de Especies en Peligro de Extinción. El sitio web de IUCN también indica que, aunque el oso polar ha venido a simbolizar el impacto del calentamiento climático en la fauna, muchas otras especies están siendo afectadas también, inclusive la foca anillada, y especies bien conocidas como la ballena de Beluga, el zorro polar, la coala y el pingüino emperador.

Algunos alegan que, puesto que es ilegal entrar en actividades que podrían dañar o matar especies amenazadas o en peligro de extinción, los norteamericanos deberían estar obligados a reducir sus emisiones de gas invernadero para preservar el hábitat del oso polar. Aunque tal noción no ha forzado a muchos de nosotros a manejar voluntariamente menos millas ni bajar el termostato, quizás sea sólo eso lo que podrá salvar al carnívoro más grande del mundo a evitar la suerte del dodo.

CONTACTOS: IUCN.

Animal Rights National Conference 2018