Semana del 14/01/2007

Querido DiãlogoEcolñgico: La mayoréa de las organizaciones ambientalistas parecen estar lideradas por hombres. Pero écuãles son las mujeres que estãn al frente en este campo? Me encantaréa saber algo de ellas.

—Leeona Klippstein, Carthage, NC

Las filas del movimiento ambientalista estãn repletas de mujeres extremadamente activas, tanto al nivel local como nacional, aunque uno no se daréa cuenta de esto al mirar las redes de tele tradicional que tienden a dejar que los hombres encaren las cãmaras.

Para empezar, fue una mujer, Rachel Carson, la que inflamñ el movimiento ambientalista moderno con su libro La Primera Silenciosa en 1962, el que atrajo mucha atenciñn a los problemas derivados de los pesticidas. El libro llevñ a una prohibiciñn del pesticida DDT por los E.U.A., auspiciñ la fundaciñn de varios grupos importantes ambientalistas y ayudñ a abrir paso a la adopciñn de las leyes bãsicas de protecciñn federal al ambiente a principios de la década de los 1970.

Y fue Lois Gibbs quien en 1978 presionñ a las autoridades de Nueva York para que evacuaran y limpiaran el Love Canal, un basural de sustancias quémicas convertido en colonia residencial que sufréa de alta incidencia de defectos de nacimiento y cãncer. Gibbs también presionñ al Congreso para que adoptasen las leyes del "Superfund" (Superfondo), que ordenaban la limpieza de lugares similares. Hoy, ella estã a la cabeza del Centro Para la Salud, Ambiente y Justicia (CHEJ, siglas en inglés), el que ayuda a las comunidades con problemas de este tipo.

Por su lado, Wangari Maathai ha liderado miles de mujeres en Kenia para restaurar tierras despojadas mediante la plantaciñn masiva de ãrboles, lo que le valiñ un Premio Nobel de la Paz en 2004 por tales esfuerzos. Otra heroina ambientalista era Dorothy Stang, que fue asesinada en 2005 por especuladores de tierras irritados por sus esfuerzos de protecciñn a las Selvas hümedas del Amazonas.

No todas las léderes femeninas del movimiento ambientalista alcanzan tal visibilidad, pero su gestiñn siguie siendo importantésima. Deb Callahan convirtiñ a la Liga de Votantes Ambientalistas en una fuerza polética mayor durante su década como Directora Ejecutiva. Y Frances Beinecke pasñ a ser la primera mujer presidente del Consejo de Defensa de Recursos Naturales (NRDC, por sus siglas en inglés) en 2006. Por su parte, Betsy Taylor fundñ el Centro Para el Nuevo Sueño Norteamericano (CNAD, siglas en inglés), el que provee recursos a gente que quieran "verdear" su manera de vivir y consumir.

Asimismo, Mary Evelyn Tucker co-dirige el Foro Sobre Religiñn y Ecologéa, y ha organizado importantes conferencias ambientalistas con la concurrencia de altas figuras religiosas de todas las creencias. También, una mujer, Mary Pearl, encabeza el Wildlife Trust, una red internacional de cientéficos comprometidos a trabajar para salvar especies en peligro. Y Rebecca Wodder ha sido presidenta de American Rivers (Réos Norteamericanos), el grupo principal de defensa de réos desde 1995.

A la vez, Theo Colburn, un cientéfico de alto rango con el World Wildlife Fund, co-escribiñ el libro de 1996, Nuestro Futuro Robado, que dirigiñ la atenciñn mundial al hecho que contaminantes ordinarios pueden interferir con el desarrollo humano fetal. Y Laurie David, esposa del écono de la televisiñn Larry David, produjo el filme de Al Gore Una Verdad Inoportuna [Inconvenient Truth], y fundñ Paren el Recalentamiento Global, una organizaciñn que trata de elevar la concientizaciñn del püblico con respecto a este problema.

Miles de otras mujeres—en las salas de reuniones de las corporaciones, en las oficinas, y "en las trincheras" alrededor del mundo—trabajan sin descanso en cuestiones ambientales, las que nos afectan a todos, sin que importe nuestro sexo, raza u origen.

CONTACTOS: CHEJ; NRDC; New American Dream; American Rivers; Forum on Religion & Ecology; Our Stolen Future; Stop Global Warming


Querido DiãlogoEcolñgico: Estoy cansada de tener que mantener mi césped, y estoy segura que todas las sustancias quémicas que uso no son buenas para el ambiente. éQué alternativas puedo explorar que me ahorren tiempo y dinero y que ayuden a mantener linda la propiedad?

—Sarah, Bethesda, MD

Los céspedes de pasto aparecieron primero en Europa en tiempos medievales, como sémbolos de riqueza de los acaudalados ya que debéan mantenerse bien recortados mediante métodos de labor intensiva, a menudo sencillamente dejando pastar el ganado en el sitio, y ciertamente no a través de cortacéspedes polucionantes y matamalezas venenosos.

En realidad los céspedes de pasto no adquirieron popularidad en los Estados Unidos hasta mediados del siglo XX, aunque ahora son tan comunes como las casas suburbanas de la clase media que rodean.

Ademãs de monopolizar el agua disponible—mãs de 50 por ciento del agua usada residencialmente en E.U.A. se destina al regado de céspedes—un Sondeo Harris en 2002 encontrñ que las casas norteamericanas gastan $1200 anualmente en el cuidado del césped residencial. Desde luego, la pujante industria de cuidados de césped estã enormemente interesada en convencernos que nuestro césped puede "ser mãs verde"—para enseguida vendernos todos los fertilizantes sintéticos, pesticidas tñxicos y cortacéspedes que lo hagan realidad.

Segün la organizaciñn Eartheasy.com, que ofrece informaciñn detallada en lénea sobre una serie de cuestiones ambientalistas, a la vez que libros y productos "verdes", hay muchas alternativas a una alfombra de pasto monocromãtico para la propiedad. Recomiendan por ejemplo plantas cubresuelo que crecen y se desparraman horizontalmente y no requieren talado. Algunas variedads de cubresuelos son el Alyssum, la Maleza del Obispo, y el enebro. Tréboles comunes incluyen el Capullo Amarillo, el Trébol Rojo, y el "Dutch White" (Holandés Blanco), que es el mejor adaptado de los tres para uso como césped. Las plantas cubresuelos y los tréboles suprimen las malezas en forma natural, actüan como mantillo, y añaden nitrñgeno beneficioso al suelo.

Eartheasy también recomienda flores y lechos de arbustos, que pueden "colocarse estratégicamente para añadir color e interés a la vez que se expande las zonas de bajo mantenimiento de su patio", a la vez de plantar pastos ornmentales. Los pastos ornamentales, muchos de los cuales florecen, tienen muchas ventajas sobre los pastos convencionales, incluyendo mantenciñn barata, poca necesidad de fertilizantes, pocos prob

lemas de plagas y enfermedades, y resistencia a la sequéa.

Segün David Beaulieu, Guéa de About.com en materia de ajardinamiento, los musgos también deben ser considerados, especialmente si se trata de un patio a la sombra: "Debido a que crecen lentamente y pueden formar alfombras densas, el moho puede verse como una alternativa de cubresuelos para el ajardinado y plantado como "jardines a matices" en vez de céspedes tradicionales." Las plantas musgosas no poseen raéces verdaderas, apunta él, derivando sus nutrientes y humedad del aire mismo. Como tal, les gusta entornos hümedos y tierra con pH acédico.

Sin embargo, para ser justo, los céspedes tienen unos pocos puntos buenos. Hacen espacios de recreo magnéficos, previenen la erosiñn del suelo, filtran contaminantes del agua de lluvia, y absorben muchos tipos de contaminantes aéreos. De modo que Ud. podréa todavéa tener un pequeño sector dedicado al césped, uno que pudiese ser recortado con unos pocos pases. Si decide hacerlo, la Agencia de Protecciñn Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) recomienda evitar fertilizantes sintéticos tradicionales, herbicidas y pesticidas. Ahora estã disponible una serie creciente de alternativas completamente naturales en los viveros. Los partidarios del cuidado natural de los céspedes también aconsejan recortar mãs alto y mãs a menudo, de modo que el pasto pueda desplazar cualquier maleza entrante. También dejando la hierba cortada donde caiga—de modo que sirva como mantillo—ayuda a prevenir que las malezas se afiancen en el terreno.

CONTACTOS: Eartheasy.com; EPA"s Healthy Lawn, Healthy Environment