Semana del 14/11/10

Querido DiãlogoEcolñgico: éSé que algunas personas se abstienen de la carne los viernes por razones religiosas, pero écuãl es la historia con los “lunes sin carne?”

—Sasha Burger, Ronkonkoma, NY

El lunes sin carne—la versiñn moderna de ello, por lo menos—naciñ en 2003 con el objetivo de reducir el consumo de carne un 15 por ciento en EEUU y otros paéses. éEn qué se basa esta idea? La producciñn de ganado representa un quinto de todas los emisiones de gas invernadero mundiales creadas por seres humanos y es también un factor clave en la pérdida global de bosques y hãbitat, el agotamiento de agua dulce, la contaminaciñn y problemas humanos de salud. El norteamericano medio come unas ocho onzas de carne cada déa—45 por ciento mãs de lo que recomienda el Departamento de Agricultura de EEUU.

Un resultado del Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health’s Center for a Livable Future [Centro Para un Futuro Vivible de la Escuela de Salud Püblica de la Universidad de John Hopkins], el proyecto sin carne del lunes ofrece recetas vegetarianas, entrevistas con expertos, diversos recursos para escuelas, organizaciones y municipios que desean promover la iniciativa—y actualizaciones regulares en Facebook y Twitter. “Ir sin carne una vez a la semana puede reducir su riesgo de condiciones evitables crñnicas como cãncer, enfermedades cardiovasculares, diabetes y la obesidad,” indica el grupo. “También puede ayudar a lémitar su huella de carbñn y ahorrar recursos como agua dulce e hidrocarburos”.

La campaña 'Lunes Sin Carne' quiere que los consumidores sepan que la industria ganadera representa un quinto de todas las emisiones humanas de gases invernadero a través del mundo y es también un factor importante en la pérdida de bosques y hábitat, el agotamiento de agua dulce, contaminación y problemas de salud humana. El norteamericano medio come ocho onzas de carne al día­45 por ciento más que la cantidad sugerida por el Departamento de Agricultura de EEUU. FOTO: Un cartel de la campaña.© Meatless Mondays

El concepto del Lunes Sin Carne se remonta realmente a la Primera Guerra Mundial, cuando la Direcciñn de Alimentos y Drogas de EEUU (FDA) instñ a los ciudadanos a reducir su [consumo de] carne, trigo y azücar, ya que que tales alimentos consuméan mãs energéa para producirlos que otros. Los norteamericanos dispuestos a reducir tal consumo—un solo déa a la semana—estaréan apoyando a las tropas y ayudando a alimentar los europeos acosados por el hambre. Para estimular la participaciñn, la FDA creñ los términos “Lunes Sin Carne” y “Miércoles sin Trigo” y publicñ libros de cocina vegetarianos y folletos de informaciñn. La campaña fue resucitada brevemente durante la Segunda Guerra Mundial, pero después desapareciñ.

Pero como el Presidente del Lunes Sin Carne Peggy Neu reporta en un nümero reciente de E — La Revista Ambiental, hoy la iniciativa ha sobrepasado sus orégenes conectados con las poléticas en efecto durante esas guerras. “El foco del primer par de años fue la salud,” Neu dice, pero el movimiento ha comenzado a crecer en parte a causa de la mayor conciencia acerca del impacto ambiental del consumo de carne.

Algunos de los municipios e instituciones que se han enganchado al programa incluyen la Ciudad de San Francisco, el Sistema Escolar Püblico de Baltimore, y las universidades de Harvard y Columbia (junto con un par de docenas de otros planteles universitarios). Campañas semejantes han aparecido en dos docenas de otros paéses, y la ciudad de Gante en Bélgica, la Universidad de Oxford en el RU, y la Universidad de Tel Aviv en Israel también han prometido participar.

En mayo de 2010, un artéculo en el Washington Post informñ que la industria de la carne estã sintiendo la presiñn. “En el ültimo año, grupos de presiñn como el Instituto Norteamericano de la Carne, la Asociaciñn Nacional de Ganaderos, la Direcciñn Nacional de Productores de Puercos y la Oficina de Agricultura han lanzado una campaña callada para tratar de invertir el émpetu,” indicñ el artéculo. La Alianza Animal de la Agricultura y el Instituto Norteamericano de la Carne han denunciado a viva voz que se estã negando la proteéna a los escolares de Baltimore—y han instado a los ciudadanos a que no permitan la expansiñn del Lunes Sin Carne. Neu no obstante declara que el movimiento no va a desaparecer. “Deseo que este movimiento sea sobre prevenciñn sostenible,” dice ella, “no sñlo una moda pasajera sobre la salud ni una manéa ambiental”.

CONTACTOS: Meatless Monday; Center for a Livable Future; E — The Environmental Magazine.


Querido DiãlogoEcolñgico: éHe oédo del calentamiento climãtico, por supuesto, pero qué demonios es el “oscurecimiento global?”

—Max S., Seattle, WA

El oscurecimiento global ocurre cuando la contaminación particulada (principalmente bióxido sulfuroso, hollín y cenizas) de la quema de hidrocarburos absorbe energía solar y refleja luz solar hacia el espacio que de otro modo debería llegar a la superficie de la Tierra. Algunos científicos culpan al fenómeno por las sequías en Etiopía en los años 70 y 80 ya que los oceános del hemisferio norte no estaban lo suficientemente tibios como para permitir la formación de lluvia. FOTO: Contaminación particulada sobre la Ciudad de México.© Stockbyte

El oscurecimiento global es un fenñmeno menos conocido pero verdadero que resulta de la contaminaciñn atmosférica. La quema de hidrocarburos por industrias y motores a combustiñn interna, ademãs soltar biñxido de carbono que recolecta y atrapa el calor del sol dentro de nuestra atmñsfera, causa la emisiñn de la asé llamada contaminaciñn particulada—compuesta principalmente de biñxido sulfuroso, hollén y cenizas. Cuando estas partéculas entran a la atmñsfera absorben energéa solar y reflejan hacia el espacio exterior la luz del sol que de otro modo caeréa sobre la superficie terrestre. La contaminaciñn particulada también cambia las propiedades de las nubes— las “nubes cafés” son mãs reflectoras y producen menos lluvia que sus contrapartes mãs préstinas. La reducciñn en el calor que alcanza la superficie terrestre a consecuencia de estos procesos es lo que los investigadores han bautizado como oscurecimiento global.

“Al principio, suena como un salvador irñnico de los problemas de cambio de clima,” reportea Anup Sha del sitio web GlobalIssues.Org. “Sin embargo, se cree que el oscurecimiento global causñ las sequéas en Etiopéa en los años setenta y 80s donde millones murieron, porque los océanos de hemisferio norte no estaban suficientemente tibios como para permitir la formaciñn de lluvia.” Agrega que el oscurecimiento global también oculta el poder verdadero del calentamiento climãtico: “Al limpiar contaminantes globales que causan oscurecimiento sin hacer mucho con respecto a las emisiones de gas invernadero, se ha observado calentamiento rãpido, y se han producido varios desastres de salud humana y ecolñgicos, como presenciamos durante la ola de calor europea en 2003, que vio morir a miles de personas”.

Pero, écuãn importante es el oscurecimiento global como problema? El climatñlogo de la Universidad de Columbia Beate Liepert nota una reducciñn de alrdededor de un cuatro por ciento en la cantidad de radiaciñn solar que alcanza la superficie terrestre entre 1961 y 1990, un tiempo durante el cual las emisiones particuladas comenzaron a dispararse alrededor del mundo. Pero un estudio de 2007 de Administraciñn Aeronãutica y Espacial Nacional (NASA) encontrñ una reversiñn general de oscurecimiento global desde 1990, probablemente debido a estãndares mãs estrictos de contaminaciñn adoptados por EEUU

y Europa alrededor de ese tiempo.

Reducir o no reducir el oscurecimiento global en un mundo que se recalienta rãpidamente es un acertijo. La mayoréa de los cientéficos del clima creen que el oscurecimiento global sirve para contrarrestar algunos de los efectos de calentamiento causados por las mayores emisiones de carbñn. “La opinion mayoritaria es que las nubes cafés han enmascarado hasta un 50 por ciento del calentamiento climãtico por gases invernaderos a través del oscurecimiento global,” reporta Veerabhadran Ramanathan, un quémico atmosférico con el Instituto de Oceanograféa Scripps de California. Agrega sin embargo que se ha sabido que las nubes cafés han en ciertos casos amplificados el calentamiento a consecuencia de varios factores ambientales, especialmente en regiones de Asia del sur y oriental.

Algunos cientéficos han llegado hasta proponer la manipulaciñn deliberada del efecto de oscurecimiento para reducir el impacto del calentamiento climãtico, en otras palabras aumentando las emisiones particuladas. Pero Gavin Schmidt, un cientéfico atmosférico y uno de las voces detrãs del blog RealClimate, asevera que tal esquema apenas proporcionaréa una soluciñn a largo plazo para nuestros excesos y crisis ambientales y es en realidad un pacto Faustiano, trayendo consigo “crecientes costos monetarios y de salud”.

CONTACTOS: Global Issues Blog; Scripps Institution of Oceanography; RealClimate Blog.

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Animal Rights National Conference 2018