Semana del 16/1/11

El Atún de Aleta Azul, está en peligro de desaparecer completamente dentro de una década. © Yusuke Kawasaki

Querido DiálogoEcológico: ¿Está el atún de aleta azul del Atlántico realmente a punto de extinción? ¿Cuáles son los factores contribuyentes y qué se está haciendo para tratar de atajar esta tragedia?

— Edward Jeffries, Norwalk, CT

Según muchos biólogos marinos, el atún de aleta azul del Atlántico, una de tres especies estrechamente relacionadas de atún de aleta azul, corre el riesgo de extinguirse dentro de una década si los gobiernos del mundo no pueden ponerse de acuerdo para prohibir la pesca y/o venta de esta especie tan lucrativa. La International Union for the Conservation of Nature (IUCN) [Unión Internacional Para la Conservación de la Naturaleza], que mantiene una “Lista Roja” internacional de especies amenazadas, considera el atún de aleta azul del Atlántico como “En Peligro Crítico” dado que su población ha disminuido más de 80 por ciento desde los años setenta. Incluso es posible que las restricciones más estrictas recientemente instituidas para niveles admisibles de pesca puedan resultar demasiado poco y demasiado tarde para este inmenso pez migratorio.

Los problemas empezaron en los años sesenta cuando barcos pesqueros que utilizan redes de cerco con jareta y líneas largas para capturar peces para el mercado de enlatados de atún cosechó números inmensos de atunes de aleta azul juveniles en el Atlántico. Este método sumamente eficiente de pesca diezmó generaciones de aletas azules del Atlántico, restringiendo dramáticamente su capacidad reproductiva.

Hoy día límites de pesca para el atún de aleta azul Atlántico—aún más solicitado en todo el mundo para hacer sushi—se aplican e imponen por la Comisión Internacional Para la Conservación de Atunes Atlánticos (ICCAT), un grupo multinacional de reguladores de pesquerías encargados de mantener los niveles sostenibles de atún a través del Atlántico y aguas vecinas. En 2007, ICCAT dictaminó el límite anual internacional de pesca de atún atlántico a 30.000 toneladas; el doble de lo que los mismos científicos de la comisión recomendaron. Más recientemente, los científicos de ICCAT recomendaron bajar el límite a 7.500 toneladas; eventualmente ICCAT hizo un compromiso con los intereses pesqueros y se decidió imponer un límite de 13.500 toneladas. Pero a pesar de estas reglas, los analistas estiman que la industria pesquera realmente todavía cosecha anualmente alrededor de 60.000 toneladas de atún de aleta azul atlántico. ICCAT ha declarado que si la población de atunes no se ha recuperado para 2022, consideraría clausurar algunas áreas a la pesca de atún.

Enfrentando la realidad que los límites de ICCAT tienen poco efecto en la diezma de este animal, los ecologistas presentaron su caso a la Convención en Comercio internacional de Especies en Peligro de Extinción (CITES) de las Naciones Unidas, con la esperanza de conseguir una prohibición internacional de la cosecha y venta de atún de aleta azul atlántico. Pero en marzo de 2010, 68 naciones rechazaron la propuesta; 20 países, inclusive EEUU, votaron por la medida, mientras 30 otros se abstuvieron. El adversario principal de la prohibición, Japón—que consume tres cuartos de todo el atún de aleta azul capturado alrededor del mundo—argumentó que ICCAT era el cuerpo reglamentario apropiado para sostener la población de atún de aleta azul atlántico.

En cuanto a lo que puede hacer el público concernido, el programa de Vigilancia Sobre Mariscos del Acuario Monterey Bay recomienda evitar enteramente el atún de aleta azul—llamado a veces maguro o toro (vientre de atún) en el supermercado y en restaurantes. Y eso no sólo sería una movida ambiental buena sino buena para su salud, también: El Fondo de Defensa Ambiental (sin fines lucrativos) (EDF), un grupo ambiental prominente, publicó recientemente un boletín de salud recomendando que el público evite comer atún del Atlántico debido a los niveles elevados de neurotoxinas, inclusive mercurio y BPCs (bifenilos policlorinados) que pueden ser encontrados en el tejido del pez. Parece que la única manera que podemos continuar viviendo con el atún de aleta azul y tantas otras especies en peligro de fauna marina es vivir sin ellos en nuestros platos de comida.

CONTACTOS: IUCN; ICCAT; CITES, Monterey Bay Aquarium, Seafood Watch; EDF.


Querido DiálogoEcológico: ¿Es verdad que la producción orgánica de tabaco está explotando en EEUU? ¿Y son los cigarrillos hechos de tabaco orgánico más sanos para los fumadores?

— Nanci R., Petaluma, CA

Decir que el negocio está retumbando sería una exageración, pero es verdad que muchos granjeros norteamericanos de tabaco están comenzando a hacer la transición a métodos de cultivo orgánico. Dado los tiempos duros que los tabaqueros han encarado en décadas recientes—la mayoría de los norteamericanos ahora odian fumar y los granjeros en otros países pueden producir volúmenes mucho más altos a menos costo— la opción orgánica es una manera de seguir cobrando precios más altos. Aunque el cultivo orgánico cuesta más y rinde menos producto vendible, los granjeros pueden más que compensar por esto ya que su tabaco orgánico costará el doble de las variedades convencionalmente cultivadas y repletas de sustancias químicas puestas en el mercado por los competidores.

Compañías como Santa Fe Natural Tobacco Company y Organic Smoke, Inc., por ejemplo, están dispuestas a pagar este sobreprecio en costo por el privilegio de vender los cigarrillos “naturales’ resultantes—que también evitan rellenos químicos e incluso la nicotina extra del cigarrillo estándar—que son menos dañinos al ambiente. Por supuesto, los compradores deben tener cuidado: Ningún cigarrillo es bueno para usted, contenga tabaco orgánico o no. Si tiene que fumar, un así llamado cigarrillo “natural” le expondrá a menos toxinas en términos generales, pero el riesgo primario todavía viene del humo cancerígeno inhalado de las hojas de tabaco en llamas.

Ningún cigarrillo, inclusive aquellos cultivados orgánicamente, es bueno para Ud. © ATIS547, courtesy Flickr

Por su parte, Santa Fe, el fabricante de la marca de cigarrillos “naturales’ American Spirit, ha visto crecer sus ventas un 10 por ciento anualmente durante la última década, hasta el punto que sus ventas representan aproximadamente 0,6 por ciento del mercado total de cigarrillos de EEUU. Durante su primer año de negocio dos décadas atrás, Santa Fe compró y procesó 2.000 kilos de tabaco orgánico. En 2008, la compañía procesó un millón de kilogramos. Más de 100 granjas diferentes esparcidas a través de EEUU, Canadá y Brasil ahora proporcionan a Santa Fe las hojas orgánicas de tabaco.

Aparte de comprar tabaco sólo orgánico y evitar masillas químicas, la compañía también actúa responsablemente en otros aspectos, también, impulsando sus facilidades con energía ecológica limpia, extendiendo beneficios a parejas homosexuales, y donando fondos y tiempo de voluntarios a la limpieza del Río Santa Fe de Nuevo México.

Pero lo que aún algunos de sus propios clientes no pueden saber—usted no lo encontrará en el envase—es que las ganancias de Santa Fe van en su totalidad a las arcas de su padre corporativo, Reynolds American, un fruto del antiguo fabricante de cigarrillos R.J. Reynolds, el proveedor de tales marcas estimadas convencionales como Camel, Winston y Salem. Reynolds American, que vende hoy uno de cada tres cigarrillos vendidos en EEUU, capturó Santa Fe como parte de una reorganización mayor en 2004 y ha estado cosechando los beneficios del crecimiento en ventas de cigarrillos hechos con tabaco orgánico desde entonces.

El cultivo creciente del tabaco orgánico también beneficia en general el negocio creciente de la agricultura biológica: “La certificación orgánica permite el crecimiento de otras cosechas de alta valía estacionales, que pueden demandar un precio más alto en el mercado orgánico constatemente en expansión,” declaró Fielding Daniel, director de hojas de Santa Fe, a la publicación Tobacco Farm Quarterly, agregando que los cultivadores están alentados por este mercado nuevo y provechoso, y se preocupan menos acerca del costo de, y riesgo, de manejar mal sustancias químicas sintéticas.

CONTACTOS: Santa Fe Natural Tobacco Company; Organic Smoke, Inc.; Tobacco Farm Quarterly.

DiálogoEcológico (EarthTalk) es ahora un libro! Más detalles e información en: www.emagazine.com/earthtalkbook.

Animal Rights National Conference 2018