Semana del 18/3/12

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Querido DiálogoEcológico: ¿Podrían explicarme de qué se trata esta campaña “Just Label It” (“Sencillamente Póngale Etiqueta”) y qué trata de lograr?

— Eric Altieri, Columbus, OH

“Just Label It” es un esfuerzo encabezado por productores y granjeros orgánicos de alimentos, consumidores, activistas de la salud pública, y ecologistas para persuadir al gobierno federal que requiera que los alimentos con ingredientes genéticamente manipulados (GM) sean etiquetados en forma correspondiente. Los consumidores tienen derecho, creen ellos, de poder hacer elecciones informadas acerca de qué alimentos ingieren y a quien apoyan con sus compras.

La mayoría de los norteamericanos no están enterados que un 80 por ciento de los alimentos procesados en tiendas de comestibles contienen ingredientes GM (también conocidos como “modificados genéticamente,” o MG)—sin embargo según los sondeos 93 por ciento de nosotros apoyamos la noción de marcar obligatoriamente tales alimentos. Actualmente la Agencia de Drogas y Alimentos de EEUU (FDA) no requiere etiquetas para alimentos de ingredientes genéticamente modificados (GM).

Los defensores de Just Label It están preocupados que las plantas genéticamente manipuladas (y los animales) podría dañar la salud humana y los ecosistemas naturales, dado cuán poco sabemos de ellos y su capacidad de proliferar fuera de control. Entre las preocupaciones: No ha habido ensayos de seguridad a largo plazo de ingredientes GM sobre la salud porque son tan nuevos; pueden ocurrir mutaciones inesperadas que pueden introducir toxinas desconocidas en la provisión alimentaria; el uso creciente de genes resistentes a herbicidas en las cosechas lleva al uso excesivo de herbicidas en general; y el plantar cosechas GM que son programadas para engendrar sus propios pesticidas significa que hay más pesticidas en nuestras granjas y campos que antes. Quizás más inquietante es que, a diferencia de la contaminación química o contaminación inclusive nuclear, la llamada “contaminación genética” (como algunos críticos se refieren a GM) no puede ser limpiada después del hecho una vez que el genio proverbial escapa de la botella.

“Lo que nos unifica a muchos de nosotros es la creencia que es nuestro derecho saber,” indican los organizadores de Just Label It. La idea para la campaña salió de una reunión en 2011 de interesados en la cuestión orgánica organizado por Voces Orgánicas, un proyecto que documenta la historia oral de la agricultura biológica y la agricultura sostenible.

La primera orden del día para la campaña “Sencillamente Póngale Etiqueta” fue someter una petición legal—redactada por abogados del Centro (sin fines lucrativos) para la Seguridad Alimentaria—al FDA en septiembre 2011 demandando etiquetado obligatorio de alimentos GM a la venta en Estados Unidos. En este momento, la FDA está tomando comentario público sobre la petición y publicará su resolución final a fines de 2012.

Los consumidores pueden hacer contar sus opiniones sobre el tema siendo adjudicado por los reguladores de la FDA personalizando y sometiendo un formulario estándar disponible en la página principal del sitio JustLabelIt.Org. A la fecha unas 600.000 personas han enviado comentarios a la FDA como resultado del esfuerzo de movilización de la campaña. Just Label It se propone expandir ese número a un millón para fines de la primavera de 2012, y ahora trabaja con 450 grupos diferentes afiliados para ayudar a correr la voz. Los organizadores de la campaña esperan que esta explosión de apoyo resonará con los reguladores de la FDA cuando llegue la fecha de decidir si los EEUU se unirá a casi 50 otros países — inclusive Corea del Sur, Brasil, China, y la Unión Europea—en requerir el etiquetado GM en todas partes.

CONTACTOS: Just Label It; FDA; Center for Food Safety; Organic Voices.


Querido DiálogoEcológico: Cuba empezó recientemente a explorar por petróleo bastante cerca de las costas de EEUU y espera llegar a ser un exportador mayor. ¿Qué ramificaciones tiene esto para el ambiente?

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— Betsy Shaw, Troy, NY

Cuba empezó recientemente a taladrar pozos de petróleo exploratorios a 30 millas de su costa septentrional—y sólo a 60 millas al sur de los Cayos de Florida. A principios de este año la plataforma petrolífera Scarabeo 9 terminó un viaje muy lento y largo por mar del astillero que la construyó en China a aguas territoriales de Cuba cerca de la capital de La Habana (el embargo comercial de 50 años de EEUU contra Cuba prohibe que tales equipos transiten de o a través de Estados Unidos).

Los geólogos estiman que las formaciones rocosas cerca de la costa septentrional de Cuba podrían rendir de cinco a 20 mil millones de barriles de petróleo. Y a los expertos norteamericanos de política exterior les preocupa que la inexperiencia de Cuba en perforación costa afuera podría llevar a un derrame en aguas delicadas no muy distinto del desastre de petróleo de BP en 2010. También les preocupa que Cuba podría esgrimir mayor poder político y económico si llegase a ser una exportadora neta de petróleo.

Aunque se entiende que Cuba está utilizando los equipos más modernos y trabaja con contratistas internacionales experimentados en la perforación, algunos grupos ambientalistas de EEUU todavía están nerviosos: “Una fuga de petróleo mayor en aguas cubanas podría devastar tanto la Cuba costera como Estados Unidos,” informa el Fondo Ambiental de Defensa (FED). “Están en riesgo los $60 mil millones de dólares de turismo de Florida y las industrias pesqueras—así como el santuario marino Dry Tortugas y corales de agua profunda en el Atlántico del sudeste”.

Hoy Cuba importa la mitad de los 200.000 barriles de petróleo que consume cada día de su vecino aliado al sur, Venezuela. La otra mitad del petróleo de Cuba viene de sus propias dos instalaciones existentes tierra adentro. Encontrar reservas importantes mar afuera podría terminar su dependencia en Venezuela y convertir a Cuba en un exportador de petróleo, posiblemente descongelando aún las relaciones con un EEUU siempre con hambre de petróleo. En efecto, si el hallazgo es suficientemente grande, empresas de petróleo de EEUU podrían desear participar, y quién sabe cómo eso afectaría la prohibición de EEUU sobre comercio con Cuba.

Dadas las implicaciones ambientales y políticas de la incursión de Cuba en la exploración costa afuera, el EDF (FED) lideró una delegación a la nación isleña en septiembre de 2011. El objetivo de la delegación, que incluyó al copresidente de la comisión sobre el derrame de petróleo BP y administrador anterior de la EPA William Reilly, fue evaluar los planes de Cuba y compartir lecciones aprendidas acerca de los riesgos de perforaciones costa afuera con funcionarios cubanos. “El viaje puso en relieve la falta de diálogo entre Estados Unidos y Cuba sobre cómo prepararse y responder a un derrame de petróleo en aguas cubanas,” dice Lee Hunt de la Asociación Internacional de Contratistas para Perforaciones (IADC), uno de los organizadores del viaje. El FED, la IADC y otros querrían ver a la administración de Obama iniciar negociaciones directas con Cuba para asegurar que se pongan en vigencia estándares suficientes ecológicos y de seguridad.

“Es una cuestión política sensible porque si hubiese un derrame, quizás se prohibiese a la tecnología de EEUU desplegarse rápidamente debido a la larga prohibición de EEUU contra Cuba,” informa el FED. “Estados Unidos tiene más de 5.000 pozos en sus aguas territoriales en el Golfo. Pero ninguno es tan cercano a la costa de Florida como los sitios propuestos por La Habana”.

Pero con los ensayos de perforación ya en marcha, Cuba no está esperando la opinión de EEUU. Sin duda, si los pozos exploratorios tienen gran éxito, el petróleo cubano podría llegar a ser una cuestión política de gran envergadura.

CONTACTOS: EDF; International Association of Drilling Contractors.

Animal Rights National Conference 2018