Semana del 18/9/11

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Querido DiálogoEcológico: ¿Se eutaniza tantos gatos y perros estos días como se hacía en los años 70 y 80 cuando la cría indiscriminada condujo a una explosión en la población de mascotas?

— Mary H., Knox, TN

La Sociedad Protectora de Animales de EEUU (HSUS), la principal organización sin fines lucrativos dedicada a la protección de los animales, informa que en los años setenta los refugios de animales y perreras eutanizaban anualmente entre 12 y 20 millones de gatos y perros cuando había 67 millones de mascotas en los hogares de EEUU. Según las estadísticas obtenidas de los Asilomar Accords, que sigue las cifras provenientes de los refugios de animales, y la magnitud de la eutanasia, los refugios y perreras de EEUU hoy eliminan de tres a cuatro millones de animales, aunque hay más de 135 millones de gatos y perros en las casas norteamericanas.

“Este enorme descenso en los números de eutanasia—de alrededor del 25 por ciento de perros y gatos eutanizados en norteamerica todos los años a aproximadamente tres por ciento—representa un progreso substancial,” reportea la HSUS. “Haremos todavía un progreso más dramático al trabajar juntos para atacar las raíces de la superpoblación animal”.

Estas cifras son sólo cálculos aproximados ya que no hay un protocolo centralizado para los refugios. Sin embargo, el método de Asilomar Accords está ganando ímpetu como estándar para rastrear con más precisión el trabajo en los refugios y las cifras reales de eutanasia; y también publica estadísticas anuales para unos 150 refugios diferentes de EEUU en su sitio web.

¿Pero, cuáles son exactamente las raíces del problema? En primer lugar está la cría irresponsable—dueños de animales que no esterilizan o castran sus animales— llevando a nacimientos no deseados. Un 35 por ciento de los dueños de animales de EEUU no esterilizan ni castran sus mascotas, a pesar del conocimiento público creciente acerca del problema de la superpoblación de mascotas.

Otro factor es la tasa baja de adopción: Sólo 20 por ciento de los 17 millones de norteamericanos que cada año obtienen un nuevo animal de compañía optan por un animal de refugio; la inmensa mayoría los compran en las tiendas de mascotas, de criadores, o por otros arreglos privados. Y anualmente entre seis y ocho millones de animales favoritos son abandonados en refugios o encargados a grupos de rescate por diferentes razones, dejando estas organizaciones con muchos más animales que los que pueden colocar en casas.

Fuera de estos factores, la HSUS también cita la costumbre generalizada en EEUU de “botar mascotas”, por la cual los propietarios de animales no pierden tiempo en abandonar sus animales favoritos por cualquier número de razones. La mayoría de las mascotas en los refugios no son camadas de perritos y gatitos, sino animales de compañía abandonados por sus propietarios. “Para resolver este problema, tendríamos que lograr un cambio cultural para asegurarnos que cada individuo considere completamente todas las responsabilidades y consecuencias de ser guardián de una mascota antes de adoptar, lo que implica un compromiso para toda la vida con su animal favorito”.

El Consejo Nacional Sobre Estudio de Población Animal y Política es una coalición de once organizaciones prominentes de protección de animales en los EEUU concernidas con el problema de mascotas huérfanas. El Consejo y sus grupos afiliados, inclusive la HSUS, trabajan para promover la adopción responsable de animales de compañía y reducir la superpoblación de mascotas mediante la educación del público, la legislación y el apoyo de programas de esterilización.

En cuanto a lo que la gente puede hacer individualmente, HSUS recomienda esterilizar o castrar sus perros y gatos, adoptar de grupos de rescate o refugios, y tener en cuenta todas las ramificaciones de convertirse en amo de una mascota antes de decidir llevar un gatito o perrito a la casa.

CONTACTOS: HSUS; Asilomar Accords; National Council on Pet Population Study and Policy.


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Querido DiálogoEcológico: Los productos farmacéuticos estuvieron otra vez en las noticias recientemente, cómo contaminan el agua y causan un montón de problemas de salud porque nos deshacemos de ellos tanto sin usarlos como usados al eliminar los desechos del cuerpo. ¿Qué se puede hacer?

— Lucy Abbot, Macon, GA

La contaminación de nuestra agua freática, ríos, lagos, estuarios y bahías por productos farmacéuticos, es un problema creciente. Millones de nosotros estamos tirando al wáter medicinas no usadas y botándolas también a través de nuestros desechos corporales—aunque las plantas de tratamiento de agua residual y sistemas sépticos nunca fueron diseñados para manejar tales contaminantes. Las descargas adicionales de los hospitales y clínicas exacerban el problema. Como resultado, los investigadores han identificado rastros de fármacos en los suministros de agua potable de unos 40 millones de norteamericanos.

Un estudio por todo el país realizado por Estudio Geológico de EEUU en 1999 y 2000 encontró bajos niveles de productos farmacéuticos—inclusive antibióticos, hormonas, anticonceptivos y esteroides—en 80 por ciento de los ríos y canales probados. Según la Citizens Campaign for the Environment [Campaña de Ciudadanos para el Ambiente(CCE)], la consecuencia de la exposición constante, a bajo nivel, de productos farmacéuticos en los ecosistemas y humanos es incierta, aunque “preocupaciones posibles de salud incluyen la disyunción de hormonas, resistencia antibiótica y efectos sinérgicos”. Y los antidepresivos, dicen CCE, “pueden alterar la conducta y funciones reproductoras de peces y moluscos”.

CCE cita un estudio reciente de la Universidad de Stony Brook que muestra que algunas especies de peces en la Bahía de Jamaica de Nueva York han experimentado una “feminización”—la proporción de hembra a macho en la platija del invierno fue de 10 a uno en el área estudiada—probablemente el resultado de productos farmacéuticos botados en el toilette que pueden actuar como “mímicos de hormonas’ y causar tales efectos. El Departamento de Conservación Ambiental de Nueva York está de acuerdo, citando varios otros estudios que subrayan los impactos en la vida acuática. Lo que fastidia al CCE acerca de este problema es que casi todas las fuentes conocidas de drogas en el ambiente primero pasan por plantas de tratamiento de aguas negras donde podrían ser removidas, pero no se requiere que estas instalaciones sean equipadas con dispositivos para filtrar fármacos.

En vista de este problema, la Agencia de Drogas y Alimentos de EEUU (FDA) en 2007 estableció su primera serie de pautas para cómo los consumidores deberían deshacerse de fármacos. Antes que nada, los consumidores deben seguir instrucciones específicas de disposición en la etiqueta de la droga o la información al paciente que acompaña la medicina—y no deben tirar las drogas por el lavabo. Si no hay instrucciones de disposición, la FDA recomienda averiguar con el municipio si existe algún programa para recolectar tales medicamentos caducos o no usados. También, la Brigada Antidroga de EEUU patrocina los Días de Recolección Nacional de Fármacos a través del país en diversos puntos varias veces al año.

“Si no hay instrucciones en la etiqueta de la droga y no existe ningún programa de recolección de drogas en su área, bote las drogas con la basura de la casa, pero primero quítelas de sus contenedores originales y mézclelas con una sustancia indeseable, como poso de café o arenilla higiénica usada de gatos ,” dice la FDA. Esto las hará menos atrayente a los niños, los animales domésticos o las personas que pueden escarbar intencionalmente su basura, dice la agencia, que agrega que un paso final es poner la medicina en una bolsa sellada u otro contenedor para prevenir filtraciones.

CONTACTOS: CCE; National Prescription Drug Take Back Days; FDA’s “How to Dispose of Unused Medicines”.

Animal Rights National Conference 2018