Semana del 19/12/10

Una fabrica en China en las riberas del río Yangtsé.
© High Contrast

Querido DiálogoEcológico: Comprendo que China está a punto de alcanzar a EE.UU. como el contaminador más grande del calentamiento climático del mundo. ¿Qué está haciendo China para enfrentar este asunto así como sus otros impactos ambientales como una nación tan populosa?

— Sophie N., Andover, MA

Realmente, China pasó a EE.UU. como el emisor más grande del mundo de gases invernadero ya en 2006 y en la actualidad produce aproximadamente 17 por ciento de la emisión total de dióxido de carbono del mundo. Según la agencia de noticias China Daily , la contaminación del aire y agua, en combinación con el uso frecuente de aditivos alimenticios y pesticidas, hacen al cáncer el principal agente de mortalidad en China. Mientras tanto, datos del Banco Mundial muestran que, basado en los estándares de calidad de aire de la Unión Europea, sólo un uno por ciento de los 560 millones habitantes urbanos del país respiran aire considerado como sano. Pero muchos chinos insisten que todos estos problemas ambientales forman parte del costo de convertirse en una superpotencia mundial, y líderes de gobierno vacilan aun en lo que respecta a imponer restricciones en el desarrollo económico.

No obstante, China está comenzando a tomar medidas. En diciembre 2009 en la Conferencia de Copenhague sobre cuestiones globales de clima, China anunció que tenía planes para decelerar los aumentos de emisión de gases invernaderos en relación al crecimiento económico de un 40-50 por ciento entre 2005 y 2020, y utilizar combustibles renovables para el 15 por ciento de su energía. China también se comprometió a aumentar la cobertura forestal en 40 millones de hectáreas para 2020 (los bosques absorben mucho dióxido de carbono).

Pero aún con tales medidas, los analistas dicen que la emisión de dióxido de carbono de China todavía aumentará un abismante 90 por ciento en la próxima década, asumiendo un crecimiento económico de ocho por ciento. Aunque los negociadores internacionales estuvieron satisfechos de al fin conseguir un compromiso de los chinos, las medidas son una respuesta extremadamente inadecuada a las reducciones rápidas y obligatorias que muchos científicos dicen son necesarias para evitar el cambio potencialmente catastrófico del clima.

Con respecto a otros tipos de contaminación, China es un signatario de la Convención de Estocolmo, que gobierna el control y la retirada progresiva de los principales contaminantes orgánicos persistentes (POPs), inclusive muchos pesticidas, PCBs y otras sustancias químicas. China se ha comprometido a eliminar la producción, importación y uso de contaminantes incluidos en el tratado, y establecerá un inventario de sitios POPs contaminados y planes de remediación para 2015.

Otros grandes pasos ecológicos de China incluye la prohibición en 2008 por todo el país de bolsas de compras plásticas. Antes de la prohibición, China utilizaba 37 millones de barriles de petróleo crudo para hacer anualmente las bolsas que sin duda retornarían algún día como basura a hostigar a las personas, la fauna, los cuerpos de tierra y agua. China también ha firmado un convenio internacional patrocinado por las Naciones Unidas y la Dirección Global del Ambiente para eliminar gradualmente ampolletas incandescentes en la década próxima a favor de variedades más eficientes. China fabrica el 70 por ciento del suministro mundial de bombillas, así que el cambio podría tener un impacto grande en el uso de energía para la iluminación alrededor del mundo.

China tampoco se queda atrás en lo que respecta a tecnologías verdes industriales y ahora produce más paneles solares y turbinas de viento que cualquier otro país. Y el gobierno chino cometió recientemente $216 mil millones en subvenciones para desarrollar aún más el sector verde de tecnología de la nación. Un informe reciente por el Pew Environment Group (sin fines lucrativos) encontró que en 2009 China gastó el doble de EE.UU. para financiar los llamado “mercados verdes,” y casi el 50 por ciento de los gastos mundiales en conjunto.

CONTACTOS: Copenhagen Accord; Stockholm Convention; Global Environment Facility; Pew Environment Group.


Querido DiálogoEcológico: ¿Están los anfibios del mundo todavía en declinación y qué se está haciendo para ayudarlos?

— Chris W., Stamford, CT

Una rana arboricola de ojos rojos.
© Thinkstock
Desafortunadamente sí, los anfibios están todavía en grandes aprietos alrededor del mundo. Una evaluación mundial recientemente actualizada de la población por la Unión Internacional Para la Conservación de la Naturaleza que no persigue fines lucrativos (IUCN) encontró que el 32 por ciento de más de 6.000 especies anfibias que sobrevivían en el planeta ha disminuido a niveles peligrosamente bajos—y meritan el estatus de vulnerable, en peligro o críticamente en peligro en la “Lista Roja” del grupo de fauna en alto riesgo.

Quizás aún más alarmante es que más de 160 especies anfibias—algunas de las cuales habían estado en la tierra cientos de millones de años—ha pasado a ser extintas sólo en los últimos 25 años. Ya que las especies anfibias son especialmente sensibles al cambio ambiental, ellos son a menudo los primeros animales que disminuyen en áreas que están comenzando a experimentar degradación ambiental, y como tal se les considera como indicadores importantes de la salud de los ecosistemas más amplios que las rodean.

Los científicos se ven en apuros para escoger una causa mayor de tales descensos dramáticos, pero por lo menos un culpable clave es un patógeno micótico llamado “chytid de rana” (dendrobatidis de Batrachochytrium). Según el grupo no comercial Amphibian Ark (Arca Anfibia), el quítido (chytid) de rana causa cambios en la capa exterior sensible de la piel de anfibios, haciendo procesos esenciales de vida—como la absorción de agua, oxígeno y electrolitos—difícil o imposible. Antes de 1999 los investigadores todavía no habían identificado esta variante del hongo de chytid, ni mucho menos el papel que jugaba en diezmar poblaciones anfibias. Es especialmente peligroso porque ninguno de los anfibios del mundo parece ser inmune—inclusive esas especies que sobreviven una infestación todavía llevan y transmiten el parásito.

El Chytid de rana no es el único factor en los problemas recientes de los anfibios. Según el sitio web AmphibiaWeb, la destrucción de hábitat, y su modificación y fragmentación (con el bosque van las ranas), así como especies depredadoras introducidas, exposición aumentada a la radiación UV-B (probablemente causada por erosión de la capa de ozono protectora de la Tierra), varias formas de contaminación de aire y agua, y de pesca furtiva, todo esto se combina para elevar las probabilidades contra los anfibios. Es probable también que el cambio de clima inducido por los seres humanos juegue un papel en el descenso, con temperaturas globales crecientes que crean condiciones óptimas para el crecimiento y extensión del patógeno de chytid de rana a la vez que se desplazan los anfibios de zonas de hábitat anteriormente hospitalarias.

La IUCN y sus aliados Conservation International y NatureServe han hecho público un Plan de Acción de Conservación de Anfibios, que resume maneras en las cuales instituciones internacionales, los gobiernos de naciones, corporaciones, e incluso personas ordinarias puedan participar en ayudar a salvar nuestras ranas y sus parientes. Según el plan, la reducción de contaminación y el encogimiento de nuestra huella de carbón es un primer paso importante. Igualmente, la preservación de más hábitats de anfibios—especialmente en Iberoamérica, que tiene la mayoría de las especies anfibias amenazadas, y el Caribe, donde más de 80 por ciento de los anfibios están en peligro—será clave para la supervivencia de nuestras ranas, sapos, salamandras y caecilianos (sapitos sin extremidades). Los programas de criar en cautividad en diversos zoológicos y laboratorios alrededor del mundo, las reintroducciones de la especie en hábitats anteriormente abandonados, y la eliminación de especies perjudiciales no nativas también deben jugar un rol en la preservación de muchas de estas especies, que, una vez idas, nunca reaparecerán.

CONTACTOS: Amphibian Ark; AmphibiaWeb; International Union for the Conservation of Nature (IUCN); Conservation International; NatureServe.

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