Semana del 2/12/12

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Querido DiálogoEcológico: ¿Qué fue la Proposición 37 en California que concierne el marcar alimentos genéticamente modificados y que acaba de ser rechazada en ese estado?

— Peter Tremaine, Euclid, OH

Muchos partidarios de alimentos sanos se desanimaron en el Día de las Elecciones cuando los californianos rechazaron la Proposición 37, que habría requerido etiquetar alimentos genéticamente modificados (GM) a través del estado. Los alimentos GM han tenido genes de otras plantas o animales insertados en su código genético para optimizar uno u otro rasgo, como resistencia a pestes, mejor sabor o un período más largo de conservación, y son polémicas porque los científicos no saben las ramificaciones de mezclar códigos genéticos a una escala tan amplia.

Aunque anduvo cerca, los oponentes del llamado “Ley de Derecho de California de Saber Alimentos Genéticamente Modificados’ prevalecieron, con 53,1 por ciento del voto. La proposición demandaba que los fabricantes de alimentos etiquetasen los comestibles con ingredientes GM al frente o parte trasera del envase con la frase “producido parcialmente con ingeniería genética” —y no marcar o anunciar tales alimentos como “naturales”. Los defensores desarrollaron la proposición en vez de requerir acción federal para etiquetar alimentos GM…como existe en 50 otros países.

Los defensores del proyecto de ley recaudaron unos $9 millones y ganaron un 46,9 por ciento del voto, indicando que más de cuatro millones de californianos temen los efectos potenciales de alimentos GM y están a favor de más transparencia de parte de la industria de alimentos. Pero tales esfuerzos no fueron suficiente para vencer el marketing agresivo de las llamadas Grandes Compañías de Alimento, inclusive Monsanto, Coca Cola, ConAgra, Nestlé y Kraft, que pusieron unos $45 millones en la campaña “no a la 37”.

Los partidarios de la proposición están protestando que se hizo juego sucio. La abogado de la salud Michele Simon reporta que algunas de las compañías implicadas en derrotar la ley usaron mentiras, tácticas de susto, tergiversación y trucos sucios para “proteger sus ganancias y mantener a los votantes de California desinformados acerca de sus opciones alimentarias”.

“La campaña del NO listó cuatro organizaciones en el documento oficial estatal enviado a votantes, concluyendo que “los ‘alimentos biotecnológicos son sanos,” dice ella. “Uno de ellos, el Consejo Norteamericano Sobre Ciencia y Salud, es un frente industrial bien conocido que sólo suena legítimo. Otro, la Academia de Nutrición y Dietética, realmente no tiene posición y se quejó de ser listado…” Los otros dos grupos, la Academia Nacional de Ciencias y la Organización Mundial de la Salud, tienen posiciones más complejas que sencillamente “sano”.

Simon también critica a las Grandes Compañías de Alimento por sus quejas exageradas acerca de los altos costos de los alimentos, “los pleitos de extorsión” y “las exenciones para intereses especiales’ si la se ley aprobase: “Aunque cada una de estas aseveraciones puede ser desacreditada fácilmente, siendo bastante sobrepasados en materia de publicidad hace la competencia mucha más dura, especialmente cuando todo lo que uno puede decir realmente es, ‘eso no es verdad’.”

La batalla sobre el etiquetado de GM en California puede haber terminado por ahora, pero la guerra sigue furiosa nacionalmente. Just Label It (Sencillamente Póngale la Etiqueta), una organización sin fines lucrativos creada por el magnate de Stonyfield Farm Gary Hirshberg, está tratando de persuadir a la Administración de Alimentos y Drogas de EEUU (FDA) a que requiera el etiquetado de alimentos GM por toda la nación. Los lectores pueden ayudar firmando la petición en línea de la campaña. Aparte de eso, Just Label It recomienda comer verduras más frescas y alimentos sin procesar (la inmensa mayoría de alimentos procesados en EEUU contienen maíz o soja GM) y buscar la etiqueta Orgánica de USDA, que elimina cualquier alimento que contenga ingredientes GM.

CONTACTOS: Yes on 37; Just Label It.


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Querido DiálogoEcológico: ¿Qué son los “Bonos de Victoria de Energía Renovable”?

— Max Blanchard, Wilmington, DE

Green America (América Verde) una organización sin fines lucrativos que promueve el consumismo ético, creó el concepto de “Bonos de Victoria de Energía Renovable” como una manera de dar a los norteamericanos la oportunidad de invertir en energía ecológica y campos relacionados en una manera semejante a cómo el gobierno federal recaudó miles de millones de dólares para el esfuerzo de la guerra durante la Segunda Guerra Mundial más de medio siglo atrás. En esos tiempos, cuatro de cinco casas norteamericanas compraron los Bonos originales de la Victoria, recaudando $185 mil millones (más de $2 trillones en dólares de hoy) para apoyar el esfuerzo bélico.

Green America primero ofreció la nueva interpretación de la idea de Bonos de la Victoria en 2009 como algo que personas en ambos lados del espectro político podrían apoyar. El grupo ha estado presionando a las autoridades y a los legisladores federales para que consideren los beneficios de la idea desde entonces. Nueva legislación, la ley de Bonos de la Victoria de Energía Renovable de 2012, introducido en la Cámara de Representantes este agosto pasado por el Demócrata de California Bob Filner y otros 10 copatrocinadores, pone a Green America un paso más cerca de convertir su visión en realidad. Más de 40 otros grupos no comerciales e instituciones verdes de inversión se han aliado también con Green America (América Verde) para apoyar la legislación.

Si el proyecto se hace ley, el nuevo programa de Bonos de Victoria engendraría unos 1,7 millones de nuevos trabajos en y alrededor del sector renovable de energía a través de los Estados Unidos, y extendería el amenazado Crédito Tributario de la Producción y otros estímulos de energía renovables federales por una década. La belleza del plan es que permite a los norteamericanos ordinarios favorecer la energía más ecológica y limpia con una inversión mínima y un retorno garantizado—sin requerir ninguna asignación o gastos presupuestarios directos por el gobierno federal. Los compradores podrán participar en el proyecto con sólo $25, y recibirán el precio de compra (de los bonos) más interés en 10 años. Además, los proyectos apoyados por los Bonos de Victoria de Energía Ecológica crearán empleos y rentas de negocio que atraerán fondos públicos al reducir simultáneamente los costos de salud y del medio ambiente por todo el país.

El proyecto de ley fue referido a comité y podría potencialmente pasar a un voto general antes de fin de año. América Verde está pidiendo a los ciudadanos que llamen a sus representantes en el Congreso para que apoyen H. 6275. Otra manera de apoyar el esfuerzo ahora es prometer comprar los bonos (a través de cleanenergyvictorybonds.org) después que se apruebe la legislación.

Otra manera más de ayudar es diseminar información acerca de la ley y lo bueno que puede venir de su pasaje. “Todos los que se enteran acerca de esta estrategia la adoran, porque los bonos avanzan objetivos que tanto Republicanos como Demócratas pueden apoyar,” reporta América Verde, instando al público a tuitiar, bloguear y hablar de la campaña y la legislación—además de instalar un lazo a cleanenergyvictorybonds.org en sus páginas de Facebook—de modo que los norteamericanos más conscientes se enteren y abracen el concepto.

CONTACTOS: Green America Clean Energy Victory Bonds; H.R. 6275.