Semana del 20/1/13

© Cortesía White Roof Project

— Susan Pierson, Sumter, SC

Sí, cualquiera lo puede hacer—y los beneficios pueden ser significativos, especialmente para aquellos que viven en climas más calientes que gastan mucha energía manteniéndose frescos. Pero los techos de la mayor parte del mundo, incluyendo 90 por ciento de los edificios en EEUU, son de color oscuro.

Los techos oscuros absorben más calor de los rayos solares que los techos claros, y por consiguiente se pone mucho más caliente. Un techo negro expuesto a pleno sol puede aumentar su temperatura hasta 90°F (50°C), significando que el aire acondicionado adentro tiene que trabajar mucho más duro para compensar la carga agregado de calor.

Pero un techo blanco o reflector aumenta las temperaturas sólo 10 a 25°F (5–14°C} sobre la temperatura del aire ambiente durante el día. Esto se traduce a un ahorro de hasta el 15 por ciento en el uso de energía de aire acondicionado en un año para una residencia típica de un sólo piso, según el Departamento de Energía de EEUU (DOE). El resultado de este ahorro de energía no es sólo ahorros para el consumidor—ahorros anuales en las cuentas de electricidad del 20-40 por ciento no son raros para bungalows en el “Cinturón de Sol de Norteamérica—pero emisiones también reducidas de contaminación atmosférica y gas invernadero engendrados en la producción de electricidad.

Un techo blanco también ayuda a mantener más frescos edificios y casas sin aire acondicionado durante el verano. Y también ayuda a mitigar el “efecto urbano de isla de calor” por el cual una ciudad puede ser de 6-8°F más calurosos que sus áreas circundantes en los días tibios del verano.

El Proyecto de Techos Blancos (no comercial) promueve el concepto a través de EEUU y el año pasado pintó unos 30 edificios, ayudando a cientos de familias rebajar sus cuentas de energía en el proceso.

“Un proyecto de techo blanco cuesta poco, es de fácil implementación, alivia las redes de electricidad, reduce smog, y crea cambios palpables para individuos, nuestras comunidades, e incluso globalmente,” reporta el grupo, que espera expandir su trabajo a través del país apreciablemente en 2013 y expandirse internacionalmente en 2014.

Los Proyectos de Techos Blancos regalan instrucciones (a través de un “Paquete gratis de bricolaje telecargable”) para ayudar a los dueños de casa y gente que traban por sí misma a pintar sus propios techos de blanco sin emplear un pintor o techador profesional. La cosa es sencilla: se requiere materiales de pintura, un par de latas de pintura blanca elastomérica altamente reflectora, y un plan para cómo cubrir todas las superficies pertinentes apropiadamente y sin peligro. Los que emplearían más bien a alguna persona para subir al tejado y lidiar con las escaleras y la pintura pueden emplear cualquier pintor o a techador local.

Aunque los techos verdes pueden ser preferibles desde una perspectiva estrictamente ambiental ya que contienen plantas que filtran contaminantes y reducen escorrentía, los techos blancos pueden proporcionar verdaderamente gran beneficio ambiental por el costo de un par de tarros de pintura blanca especial. En realidad, pintar el techo de blanco quizás sea la mejor mejora en materia de eficiencia en energía que usted puede introducir a su edificio o la casa.

CONTACTOS: White Roof Project; DOE Cool Roof Fact Sheet.

© Project Noah


Querido DiálogoEcológico: ¿Que son exactamente los “científicos ciudadanos’ y cómo puedo llegar yo a ser uno?

— Eric Wilson, Barre, MA

Los “científicos ciudadanos’ son ciudadanos que ayudan a científicos e investigadores haciendo observaciones y/o reuniendo y registrando datos. El término fue popularizado primero por la Sociedad Nacional Audubon como parte de su Recuento Anual de Pájaros durante la Navidad (CBC), durante el cual voluntarios a través del país se movilizan para contar pájaros locales. Los datos agregados han estado ayudando a Audubon a evaluar la salud de poblaciones de pájaros de EEUU y planear sus iniciativas de conservación desde que la tradición empezó en 1900.

Miles de miembros de Audubon todavía toman parte en el CBC, aunque más probablemente los ciudadanos científicos de hoy son miembros del Proyecto Noah, una herramienta app que permite a cualquier persona compartir observaciones de fauna a través de sus dispositivos móviles conectados con Internet. A través del poder de lo que se llama “crowdsourcing” (“trabajo masivo” o por multitudes, o asignar una tarea general a un grupo no definido de personas), ha llegado a ser una de las comunidades más populares en línea para la exploración de la naturaleza y su documentación. Misiones locales creadas por los participantes permiten a miembros observar especies específicas de fauna basadas en sus propios intereses, usando el acceso a los esfuerzos y entusiasmo de otros miembros de Proyecto Noah en tal proceso. Y por supuesto, tanto individuos como pequeños grupos o clases pueden investigar otras misiones para ayudar a través de del sitio web de Noah o una aplicación móvil.

Algunos otros ejemplos de ciencia ciudadana ambientalmente orientada incluyen BugGuide.net, una comunidad en línea de naturalistas aficionados y profesionales que comparten observaciones sobre insectos y colaboran en investigaciones relacionadas, y en Citclops, un proyecto financiado por la Unión Europea donde personas ordinarias ayudan a los científicos a reunir datos para valorar el estatus ambiental de cuerpos de agua a través de ese continente.

Científicos ciudadanos neófitos que buscan tipos diferentes de proyectos pueden hojear las ofrendas de Zooniverse, un pórtico web de ciencia ciudadano que creció a base del proyecto en línea de Galaxy Zoo

(por multitudes), y por el cual astrónomos amateurs ayudan a clasificar la morfología de las galaxias. Más de 700.000 voluntarios han contribuido hasta ahora a varios proyectos de Zooniverse. Muchos proyectos de Zooniverse están ligados al espacio y la astronomía, pero científicos ciudadanos con simpatías ambientalistas pueden encontrar una abundancia de oportunidades para hacer su contribución. Por ejemplo, analizando las bitácoras de buques de guerra para modelar mejor el clima del planeta, clasificar las llamadas submarinas de orcas puestas en peligro para ayudar a identificar y rastrear las familias, o identificar animales africanos “agarrados’ en millones de imágenes de “cámaras trampa”.

Según Zooniverse, realizar investigaciones utilizando ciudadanos científicos tiene varias ventajas. Una es la capacidad de enfrentar aglomeraciones inmensas de datos de modo que los investigadores puedan acceder al equivalente de muchos años-persona de clasificaciones en meramente días, semanas o meses. Otro es el hecho que tantas múltiples interacciones independientes con los conjuntos de datos ayudan a identificar errores cuantitativos y también sirven como grandes regímenes de instrucción para integrar enfoques de Aprendizaje Automático a problemas de clasificación.

“Aunque el objetivo primario de nuestros proyectos es producir investigación académica, por su misma naturaleza son también proyectos de involucración ciudadana,” afirma Zooniverse. “Dado que implica a nuestros voluntarios directamente en el proceso de investigación, la ciencia ciudadana es una herramienta poderosa para tanto la educación formal como informal”.

CONTACTOS: Audubon CBC; Project Noah; BugGuide.net; Zooniverse.

Animal Rights National Conference 2018