Semana del 2/10/11

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Querido DiálogoEcológico: ¿Sé que los osos polares están perdiendo cobertura de hielo debido al cambio del clima, pero en qué otras maneras está el calentamiento climático afectando la fauna alrededor del globo?

— Hanna Bond, Hartford, CT

Aunque quizás sean los mejores ejemplos conocidos, los osos polares ciertamente no son la única especie de fauna que ya sufre las consecuencias del calentamiento climático. Con el hielo marino del que dependen como plataformas de caza y lugares para descansar durante nadadas largas fundiéndose rápidamente, los osos polares fueron añadidos a la lista federal de especies amenazadas en 2008. Esta decisión contenciosa de la lista fue significativa en que representó la primera vez que el gobierno federal reconoció que el calentamiento climático no sólo tenía un efecto notable en el ambiente sino también podría ser culpado por la decadencia de especies específicas. Los ecologistas afirmaron que la inclusión en la lista fue razón suficiente para restringir nuestras emisiones de carbón en forma drástica, pero por supuesto eso todavía no sucede.

Aunque todos los organismos del planeta son afectados en uno u otro sentido por el cambio del clima, algunos están en más peligro que otros. “Las especies de población pequeña, gamas restringidas, y capacidad limitada de desplazarse a hábitats diferentes correrán más riesgo,” indica la National Audubon Society. “Asimismo, los hábitats y ecosistemas diferentes serán impactados en forma distinta, con aquellos en zonas costeras, de alta latitud, y regiones a gran altura más vulnerables”.

Audubon, cuyo foco de trabajo es principalmente los pájaros, publicó recientemente un reporte basado en 40 años de datos que encontró que 60 por ciento de las 305 especies aviarías de Norteamérica durante el invierno han estado en movimiento en las décadas recientes—cambiando sus territorios naturales hacia el norte un promedio de 56 km, a medida que los hábitats cambian gracias a las temperaturas más altas. El Brant (un pájaro costero), el Pato de cuello anillado (un ave acuática), y el Jilguero norteamericano (un pájaro de tierra), todos se han movido aproximadamente 320 km al norte en las últimas cuatro décadas. Aunque es dudoso que todos los pájaros encontrarán hábitats convenientes hacia el norte—podríamos haber pavimentado esas zonas para ese entonces—el futuro se perfila aún más cruel para esas especies no dispuestas ni capaces de abandonar sus viejos cuarteles. También, Audubon indica que los períodos de reproducción (poner huevo, florecimiento, desove) a través de muchas diferentes especies interdependientes ocurre ahora más temprano que nunca “interrumpiendo a veces ciclos delicados que aseguran que ciertos insectos y otros alimentos estén disponibles para los animales jóvenes”.

Otro grupo prominente de conservación, los Defenders of Wildlife, detalla cómo una lista larga de otra fauna norteamericana está ahora en declive serio a consecuencia del calentamiento climático. El lobo gris, la trucha, el salmón, el zorro polar, el carnero de desierto, la tortuga de desierto, la mariposa harlequín, sapo dorado, la foca hawaiana monje, la langosta, el manatí, tortuga pintada, el pingüino, la salamandra, y el sapo occidental son sólo algunas de las especies en la lista de Defenders que han sido impactadas negativamente por nuestro uso derrochador de hidrocarburos. Mientras tanto, la Wildlife Conservation Society [Sociedad de Conservación de Fauna] agrega el delfín de Irrawaddy del sudeste de Asia, el buey almizclero del Artico, la tortuga transatlántica carey, y otros a la lista de las especies que “están sientiendo el calor” del calentamiento climático.

Aunque puede parecer inútil dado la dimensión del problema, todo el mundo todavía puede adoptar medidas para formar parte de la solución. Cambie sus bombillas incandescentes por compactas fluorescentes o, aún mejor, la nueva generación de bombillas LED. Use la bicicleta, camine y use transportes públicos más; maneje su coche menos. Teletrabaje cuando pueda. Trate de conseguir localmente tanto de su alimento y otros bienes como pueda para reducir fletes transcontinentales que producen mucho carbón. Si no lo hace por usted mismo, hágalo por los osos polares, las tortugas, los zorros y los sapos.

CONTACTOS: National Audubon Society; Defenders of Wildlife; Wildlife Conservation Society.


Querido DiálogoEcológico: Las compañías de transportes de carga como FedEx, UPS y todo esos camiones semitráilers en las carreteras probablemente engendran mucha contaminación y calentamiento climático. ¿Se está haciendo algo para solucionar esto?

— Michael Brown, Washington, DC

Las compañías de flete que operan en EEUU y más allá de sus fronteras engendran cantidades enormes de contaminación. Aunque las tecnologías de transporte y combustible han conseguido llegar a ser más eficientes en los últimos años, la demanda de transporte de carga ha crecido considerablemente durante las dos últimas décadas. Hoy, en EEUU solamente, por ejemplo, el flete es responsable de cerca de un cuarto de todas las emisiones de gas invernadero relacionadas con el transporte.

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La mayoría de los camiones de flete, locomotoras y buques usan motores diesel, que son fuentes mayores de emisiones de óxidos de nitrógeno, materia particulada y bióxido de carbono (CO2). La exposición repetida al smog de óxido de nitrógeno y materias particuladas ha sido ligada a una gran variedad de problemas humanos de salud, y todos sabemos lo que las emisiones de CO2 están haciendo a la atmósfera del planeta y los ecosistemas en función del calentamiento climático.

Según un análisis de 2005 hecho por la Administración Federal de Carreteras (FHA) perteneciente a la Secretaría de Transporte, los camiones pesados son los peores delincuentes, representando el 77,8 por ciento de las emisiones totales de gas invernadero por concepto de flete en EEUU. Los navíos, trenes, y aviones contribuyen 10,8, 8,7 y 2,8 por ciento respectivamente.

Además de emplear su espacio de carga completamente y mantener los equipos bien afinados, los expedidores pueden reducir emisiones a través de operaciones y procedimientos más bien diseñados. Los programas de computadora desarrollados por el Roadnet de UPS ayudan a los gerentes de logística a refinar las rutas de sus flotas, evitando toneladas de emisiones y ahorrando millones de dólares en el proceso.

Las nuevas normas de emisiones de la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA) proponen reducir el óxido de nitrógeno y la contaminación particulada de parte de las compañías de flete hasta 60 por ciento para el 2020. Son un paso en la dirección correcta, pero el fracaso del Congreso de pasar legislación federal sustantiva que limite las emisiones de CO2 significa que un sector creciente de la industria fletera continuará tirando cada vez más gases invernaderos a la atmósfera.

Un informe recientemente publicado por la Comisión Para la Cooperación Ambiental (CEC) del Tratado Trilateral de Libre Comercio de América del Norte

(TLCAN) elabora una visión de cómo hacer fletes—la segunda mayor fuente de emisiones de gas invernadero en Norteamérica después de la generación de electricidad—en forma más eficiente y menos contaminante a través de México, EEUU y Canadá.

El informe identifica algunas tendencias espantosas. Por ejemplo, las emisiones de vehículos de flete crecieron un 74 por ciento entre 1990 y 2008—un 40 por ciento más que el crecimiento de las emisiones de vehículos de pasajeros en el mismo lapso. También, mientras se espera que las emisiones por vehículos ligeros caigan 12 por ciento para 2030, se proyecta que las emisiones de camión de flete crezcan un 20 por ciento. Para comenzar a redirigir el sector de fletes, la CEC recomienda que los tres países miembros del TLCAN se comprometan a usar combustibles con menos carbón, poniendo un precio a las emisiones de carbón y reemplazando la infraestructura en mal estado. Estas soluciones no serán baratas, pero la CEC asegura que ahorrarán dinero a largo plazo y limpiarán la industria de transporte de cargas norteamericana en su totalidad.

CONTACTOS: FHA’s “Assessing the Effects of Freight Movement on Air Quality at the National and Regional Level”; Roadnet Technologies; Commission for Environmental Cooperation.

Animal Rights National Conference 2018