Semana del 22/4/12

Querido DiálogoEcológico: ¿Hay preocupaciones de salud o ambientales con las ampolletas LED, que luego podrían reemplazar a las fluorescentes compactas como el tipo de bombilla preferido desde un punto de vista ecológico?

— Mari-Louise, por correo electrónico

En verdad, la iluminación por LED (diodos emisores de luz) parece ser la onda del futuro en este momento, dado el contenido de mercurio y problemas de calidad con la reina actual de bombillas verdes, las fluorescentes compactas (CFL). Las LEDs utilizan bastante menos energía que inclusive las CFLs, y no contienen mercurio. Y están pasando a ser económicamente competitivas con las CFLs ya que rinden iluminación de calidad superior y ahorros con la cuentas futuras de electricidad.

Pero las LEDs tienen un lado poco admirable. Un estudio publicado a fines de 2010 en la revista Environmental Science and Technology encontró que las LEDs contienen plomo, arsénico y una docena de otras sustancias potencialmente peligrosas. Las LEDs se anuncian como la próxima generación de iluminación,” dice Oladele Ogunseitan, uno de los investigadores detrás del estudio y presidente del Departamento de Salud Pública & Prevención de Enfermedades de la Universidad de California (UC)-Irvine. “Pero a medida que tratamos de encontrar mejores productos que no agotan recursos energéticos ni contribuyen al calentamiento climático, tenemos que estar atentos con los peligros de toxicidad….”

Ogunseitan y otros investigadores de UC-Irvine probaron varios tipos de LEDs, inclusive aquellos utilizados como luces de Navidad, semáforos, faros de coches y luces de frenos. ¿Qué encontraron ellos? Algunos de los peores “delincuentes’ eran las LEDs rojas de baja-intensidad, que se vió contenían hasta ocho veces la cantidad de plomo, una neurotoxina conocida, permitida por la ley estatal de California y que, según investigadores, “exhibe potenciales significativos de cáncer y no cáncer debido al contenido alto de arsénico y plomo”. Mientras tanto, las LEDs blancas contienen menos plomo, pero todavía abrigan cantidades grandes de níquel, otro metal pesado que causa reacciones alérgicas en veinte por ciento de la población. Y el cobre encontrado en algunos LEDs puede representar una amenaza ambiental si se acumula en ríos y lagos donde puede envenenar la vida acuática.

Ogunseitan agrega que si bien es cierto que romper un sólo LED y aspirar sus vapores no es probable que cauce cáncer, nuestros cuerpos no necesitan más sustancias tóxicas en el ambiente, ya que los efectos combinados podrían ser un detonador de enfermedades. Si se rompe cualquier LED en casa, Ogunseitan recomienda barrerlos usando guantes y máscara, y deshacerse de los escombros — e incluso la escoba — como desecho peligroso. Además, las cuadrillas de emergencia mandadas a limpiar choques de coches o semáforos rotos (los LEDs se utilizan extensamente para luces de automóviles y de tráfico) deben usar ropa protectora y manejar los desechos como materiales peligrosos. Los LEDs actualmente no se consideran tóxicos por la ley y pueden ser botados en basureros normales.

Según Ogunseitan, los fabricantes de LEDs podrían reducir fácilmente las concentraciones de metales pesados en sus productos o incluso diseñarlos de nuevo con materiales verdaderamente más seguros, especialmente si el estado o los reguladores federales los requirieran hacerlo. “Cada día que pasa sin que tengamos una ley que prohiba reemplazar un producto peligroso con otro producto peligroso, nosotros ponemos las vidas de muchas personas en peligro,” concluye él. “Y es un riesgo evitable”.

Por supuesto, todos nosotros necesitamos alguna clase de iluminación en nuestras vidas y, a pesar de sus desperfectos, los LEDs todavía pueden ser la mejor elección con respecto a la calidad de luz, uso de energía y huella ambiental. Dicho eso, los investigadores están trabajando para descubrir nuevas tecnologías de iluminación que podrían convertir a las opciones “ecológicas’ de hoy en las opciones obsoletas de mañana.

CONTACTOS: UC-Irvine study.


Querido DiálogoEcológico: ¿Qué es la “deriva de pesticidas’ y debería preocuparme?

— Nicole Kehoe, Burlington, VT

Si vive cerca de un centro agrícola grande o de un paisaje que sea “manicureado” con frecuencia, la “deriva de pesticida” —la dispersión de rocío y polvo de aplicaciones de plaguicidas—podría ser un problema serio para usted y los suyos. En efecto, la deriva de pesticida es una amenaza insidiosa a la salud humana así como a la fauna y ecosistemas en y alrededor de zonas agrícolas e incluso residenciales donde se utiliza fuertes sustancias químicas para prevenir pestes. El riesgo más grande de la deriva de pesticidas se presenta a los que viven, trabajan o asisten a la escuela cerca de granjas más grandes que emplean equipos de alto rocío o aviones fumigadores para aplicar sustancias químicas a cosechas y campos. Los niños son especialmente vulnerables a estos pesticidas en el aire, dado que sus cuerpos jóvenes todavía están creciendo y desarrollandose.

“Cuando se rocían los pesticidas estos pueden desplazarse y depositarse en campos de recreo, porches, ropa recién lavada, juguetes, piscinas, muebles y otras cosas,” reportea la organización no comercial Pesticide Action Network (PAN). “Algunos de los pesticidas más tóxicos en uso en EEUU hoy son también los más dispuestos a la deriva, y sin embargo esta ruta común de exposición sigue siendo en gran parte invisible”.

“Aún la persona más cuidadosa y responsable que usa pesticidas no puede controlar lo que sucede con las gotitas de insecticida una vez que éstas se sueltan del avión o tractor,” agrega el grupo. “Y cuando las condiciones están precisas, las gotitas pueden acabar depositándose en el patio de cualquier cristiano, en las cosechas de otro granjero, o en la piel de alguien que pueda encontrarse en el lugar de impacto en el momento equivocado”. PAN cita estudios que muestran que más de 95 por ciento de los pesticidas aplicados caen fuera de su objetivo inicial, alcanzando en vez de éste personas y fauna en las cercanías, las vías navegables, y la tierra y el aire. Aparte de esto la “deriva de rocío,” también advierte PAN, llamada “deriva de volatilization” —en la cual los pesticidas se evaporan de las cosechas mismas o de la tierra por varios días después de una aplicación.

Gracias en gran parte a la agitación de PAN y otros grupos, la Agencia de Protección del Medio Ambiente de EEUU (EPA) ha dado pasos gigantes para proteger más de nosotros contra la deriva de pesticida. A fines de 2009 la agencia puso en vigencia nuevas normas que ordenan a los fabricantes de pesticidas incluir etiquetas en sus productos indicando cómo minimizar el rocío y la deriva de polvo fuera de objetivo. Todo pesticida de rocío fabricado o etiquetado a partir de enero de 2012 y en venta en EEUU debe mostrar esta advertencia en su etiqueta: “No aplique este producto de manera que tenga como resultado deriva de rocío (o polvo) que dañe a personas o cualquier otro organismo o localidad que no sea su objetivo”.

La EPA también está realizando y monitoreando nuevas investigaciones sobre la ciencia de deriva de pesticidas para comprender mejor cómo funciona de modo que los reglamentos puedan perfeccionarse para mejor mitigar su impacto. El Proyecto de Tecnología de Reducción de Deriva de la agencia trabaja con tres universidades prominentes para probar una gran variedad de bozales, capuchas, escudos y otras soluciones con el objeto de minimizar la deriva en la aplicación aérea y terrestre de pesticidas.

Aunque los pesticidas de rocío están ahora etiquetados y 28 estados tienen regulaciones sobre deriva de rocío en sus códigos, la deriva de insecticida continúa siendo un problema dondequiera se cultiven cosechas. Si la deriva de pesticidas es un problema donde usted vive, trabaja, estudia o juega, póngase en contacto con PAN. El grupo puede mandarle un “Cazador de Deriva” —un dispositivo que captura muestras de aire que entonces pueden ser analizadas por pesticidas. “Permite gente que labora en la agricultura y miembros de la comunidad documentar y

enfocar atención a exposiciones químicas que de otro modo seguirían siendo invisibles”, dice PAN.

CONTACTOS: PAN; EPA.

Animal Rights National Conference 2018