Semana del 25/9/11

© Earth Policy Institute

Querido DiálogoEcológico: Algunos de mis amigos han estado hablando de un libro llamado “Plan B” que propone un esquema para rescatar el ambiente y terminar con la pobreza alrededor del mundo. ¿Se trata de un plan práctico o es sólo una quimera?

— Robin Jackson, Richmond, VA

Lo que comenzó como un libro ha crecido hasta ser un movimiento conocido como “Plan B” que presenta un plan de acción para lograr objetivos mundiales de estabilizar tanto la población como el clima. Según Lester Brown, autor del libro de 2003 Plan B (y tres actualizaciones subsiguientes) y fundador del centro de estudios sin fines lucrativos sobre el ambiente, Earth Policy Institute, el plan está basado en el reemplazo de la economía despilfarradora basada en los combustibles fósiles, y centrada en el automóvil, con un nuevo modelo económico impulsado por fuentes abundantes de energía renovable.

Brown presenta argumentos en favor de sistemas de transporte que son diversos y que intentan maximizar la movilidad, empleando extensamente ferrocarriles ligeros, buses y bicicletas. “Una economía de Plan B reutiliza y recicla materiales al máximo,” dice él. “Los productos al consumidor desde coches a computadoras son diseñados para ser desmontados en sus partes integrales y completamente reciclados”.

Brown propone aún un presupuesto para erradicar la pobreza, educar la juventud del mundo y dar mejor asistencia médica a todo el mundo. “También introduce maneras de restaurar nuestro mundo natural plantando árboles, conservando las capas superficiales del suelo, estabilizando los niveles freáticos, y protegiendo la diversidad biológica,” dice Brown. “Con cada nuevo parque eólico, tejado de calentadores de agua solar, instalación de reciclaje de papel, pista para ciclistas, parque marino, escuela rural, clínica u hospital público, y programa de repoblación forestal, nos movemos más cerca a la economía del Plan B”.

El plan B es un programa integrado con cuatro objetivos interdependientes: reducción de 80 por ciento de las emisiones de bióxido de carbono para 2020; estabilización de la población a ocho mil millones o menos; erradicación de la pobreza, y restauración de los sistemas naturales de la Tierra. Dónde el Plan B realmente da en el blanco es en sus cifras: Brown asigna valores monetarios realísticos a varios aspectos de su plan, y compara estos costos con el gasto actual del sector militar. Es obvio que la restauración del ambiente y la economía parecen una ganga cuando se miden con lo que las naciones desarrolladas del mundo gastan por concepto de “defensa”.

La belleza del Plan B es que es factible con las tecnologías actuales y podría ser logrado fácilmente para 2020 en base a un esfuerzo internacional coordinado. Brown escribió supuestamente la última encarnación del Plan B como un grito de advertencia a los líderes del mundo para empezar a “movilizarse para salvar la civilización” dado que tiempo ya se agota. Luminarias como Bill Clinton, E.O. Wilson y Ted Turner han hablado muy bien del Plan B, y por lo menos una universidad (Cal State en Chico) ha hecho la última versión del libro (Plan B 4.0) lectura requerida para todos los estudiantes del primer año.

Lo que deseen información más reciente acerca de la evolución del modelo de Plan B y su progreso hacia sus objetivos deberían visitar el sitio web del Earth Policy Institute, el centro de estudios fundado por Brown en 2001 y actualmente utilizado como un nodo central en la red creciente de miles de entidades e individuos alrededor del globo que luchan para hacer el Plan B una realidad. Antes de fundar el Earth Policy Institute, Brown era bien conocido en círculos ambientales y de política por su trabajo con el Worldwatch Institute, un centro pionero de estudios ambientales que el creó en 1974.

CONTACTOS: Earth Policy Institute.


Querido DiálogoEcológico: ¿Qué es la “contaminación genética” en lo que respecta a la bioingeniería de animales, peces y plantas, y que sucede si se cruzan con sus primos salvajes?

— R. Ahearn, Rome, NY

© Punch Stock
Los organismos genéticamente modificados son ésos que han sido alterados por los científicos para incluir genes de otros organismos (conocidos como transgenes) que pueden impartir beneficios específicos. Por ejemplo las semillas de cosecha que han incorporado genes que resisten los efectos de herbicidas pueden permitir a los agricultores rociar sus campos liberalmente con herbicidas para matar malezas indeseables sin temor de matar sus cosechas comerciales a razón de esto.

La contaminación genética es el escape al medio natural de estos genes modificados, creando el riesgo que ellos quizás se cruzaran con plantas o animales salvajes y se esparcieran en forma incontrolable. Indica el autor Jeremy Rifkin en su famoso libro de 1998, El Siglo Biotecnológico: “Algunos de estos escapes…podrían causar estragos en la bioesfera del planeta, esparciendo contaminación genética deestabilizante e inclusive mortal a través de todo el mundo”.

Para llevar hasta su conclusión lógica el ejemplo anterior de la semilla de cosecha: Si plantas genéticamente diseñadas para resistir los herbicidas se cruzaran con sus primos salvajes, podría llevar a la creación de súper-malezas invulnerables a cualquier intento de control. Las malas hierbas podrían, en cambio, desalojar las especies nativas y llevarlas a la extinción, causando una pérdida general de diversidad genética. Según Greenpeace, la diversidad genética de las cosechas es un “elemento esencial para la seguridad global de alimentos’ y una falta de ello puede vincularse a muchas de las grandes epidemias de cosechas en la historia humana, inclusive el tizón de la hoja de maíz en el sur de EEUU en 1970. Citan al famoso botánico Jack Harlan que aseguró que la diversidad genética es todo lo que “se interpone entre nosotros y el hambre catastrófico a una escala difícil de imaginar”.

Para seguir la pista de este problema creciente de contaminación genética, Greenpeace Internacional, junto con GeneWatch RU, lanzó el Registro de Contaminación GM en 2005 (el “GM” significa Modificación Genética). Esta base de datos en línea gratis detalla incidentes públicamente documentados de contaminación que ha surgido de la liberación intencional o accidental de organismos genéticamente modificados en el ambiente así como de cualquier efecto secundario agrícola negativo. El público en general, diversos grupos de presión y autoridades gubernamentales utilizan el registro para ver dónde, cuando y cómo ha ocurrido la contaminación. Sólo hasta ahora en 2011 se ha reportado al registro más de una docena de casos de contaminación—de Australia, Asia, Europa y U. S.

La contaminación genética en lo que respecta a cosechas es sólo parte del problema. Una compañía canadiense, AquaBounty, busca en estos momentos aprobación de la Agencia de Alimento & Drogas de EEUU para vender salmón genéticamente modificado del Atlántico en EEUU. Estos peces tienen un gene de hormona de crecimiento del salmón Chinook (Salmón Rey, nativo del Pacífico del norte) y un gene de proteína anticongelante de otro pez, el “ocean pout” (nativo del noroeste Atlántico). El salmón transgénico resultante produce hormonas de crecimiento color salmón transgénicas de productos todo año de largotodo el año—no sólo durante los meses más tibios como otros peces—y como tal alcanza la madurez más rápidamente que sus contrapartes no genéticamente modificados.

“Hay ansiedad acerca del impacto que podría tener el salmón GM sobre el salmón salvaje si el primero se escapase a ríos o el Océano Atlántico, porque podría sobrepasar al salmón salvaje en la competencia por alimentos, o cruzarse con ellos produciendo progenitura que podría ser menos capaz de sobrevivir,” señala GeneWatch RU. “Esto podría tener efectos bastante negativos en poblaciones de salmón salvaje en declinación o en peligro”.

CONTACTOS: GeneWatch UK; Greenpeace International; GM Contamination Register; AquaBounty.

Animal Rights National Conference 2018