Semana del 26/5/13

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© NOAA George E. Marsh Album

Querido DiálogoEcológico: ¿Podría ser realmente verdad que estamos en medio de la peor sequía en Estados Unidos desde los años treinta?

— Deborah Lynn, Needham, MA

Verdaderamente estamos metidos en lo que muchos consideran la peor sequía en EEUU desde los días del “Dust Bowl” de los años treinta que convirtieron unos 20 millones de hectáreas de tierras de labrantío en zonas casi inutilizables. En esos tiempos, condiciones de sequía combinadas con prácticas pobres de manejo de suelos forzaron a unos 2,5 millones de norteamericanos a abandonar las Grandes Llanuras, infligiendo caos adicional en una economía ya devastada por la Gran Depresión. La falta de pastos nativos de pradera o cosechas de cobertura para mantener el suelo en su lugar significó que grandes franjas de terrenos anteriormente productivos se volvieron polvo y fueron volados en lo que se llamó “ventiscas negras”. Aunque hemos aprendido mucho acerca de cómo mantener la calidad de la tierra desde entonces, condiciones de sequía imponen no obstante un costo my alto a la productividad agrícola, reservas de agua dulce y la economía—especialmente a medida que los efectos del calentamiento climático empiezan a ,ostrales más en serio.

La sequía actual comenzó en 2012, el año más caliente registrado en EEUU con varias semanas seguidas de más de 100 grados en varias regiones. El resultado fue condiciones de sequía para dos tercios del país. Los economistas estiman que el período seco costó a los estadounidenses unos $50 mil millones de dólares en pérdidas agrícolas—ya que cosechas básicas como la soja, el maíz y el trigo han sido devastadas—en adición a la destrucción de los incendios forestales y otras pérdidas financieras. De hecho, esta sequía progresiva ha causado más daño económico en general que el Huracán Sandy. Aunque la precipitación de invierno alivió las condiciones un poco, investigadores federales creen que más de la mitad del país todavía está asolado por la sequía sin ningún fin previsible a la vista y con otro verano seco caliente por llegar. En efecto, California experimentó su enero y febrero más secos registrados, mientras que las temperaturas medias de invierno a través de EEUU continental fueron 1,9 grados Fahrenheit por encima del promedio para el último siglo.

La Dirección Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) predice que probablemente condiciones de sequía continuarán en las secciones centrales y occidentales de EEUU, expandiéndose en California, el Suroeste, el sur de las Montañas Rocosas y Tejas. Se espera ver sequía también en la saliente de Florida a medida que se aproxime el verano. Junto con pérdidas de cosecha, la sequía en expansión promete traer más incendios descontrolados hacia el oeste así como en partes de Minesota e incluso de Iowa.

Aunque no se sienta como si viviéramos en un Dust Bowl, un desierto polvoroso, la sequía nos afecta a todos nosotros, principalmente en el bolsillo. Las cosechas reducidas significan precios medios más altos para artículos alimentarios de todas clases. Igualmente, el costo de proveer agua potable a nuestros hogares está en ascenso también con las reservas de agua dulce pasando a ser cada vez más bienes codiciados. Y nuestros dólares pagan por misiones de emergencia en el caso de incendios descontrolados y otros desastres de tiempo debidos al calentamiento climático.

Pero así como las condiciones de sequía afectan a cada uno de nosotros, nosotros también tenemos la habilidad de ayudar a arreglar la situación reduciendo nuestras propias huellas de carbón. Sólo mediante esfuerzos individuales y colectivos de manejar y volar menos y cambiarnos a combustibles no contaminantes renovables podemos detener la marea del calentamiento climático que o está causando o exacerbando lo que comienza a sentirse como una sequía sin fin.

CONTACTOS: NOAA.


Querido DiálogoEcológico: Me preocupan los ingredientes tóxicos en mis productos de limpieza, especialmente ahora que tengo niños. ¿Dónde puedo encontrar alternativas menos riesgosas?

— Betsy E., Hartford, CT

© Earth Friendly Products

Es verdad que muchos limpiadores de casa contienen sustancias potencialmente tóxicas, así que los padres deben hacer lo posible para mantenerlos fuera del alcance de niños o, mejor todavía, reemplazarlos con alternativas más seguras.

“Utilizamos una serie amplia de olores, jabones, detergentes, descolorantes, suavizadores, estropajos, ceras y limpiadores especializados para cuartos de baño, vidrio, desaguaderos y hornos para mantener nuestras casas resplendentes y perfumadas”, reporta la Asociación Orgánica de Consumidores. “Pero [muchos de éstos] contribuyen a la contaminación atmosférica interior, son tóxicos si son ingeridos y pueden ser perjudiciales si se inhalan o tocan”. El grupo agrega que productos de limpieza de casa son responsables de casi 10 por ciento de todas las exposiciones tóxicas reportadas a centros de control de veneno de EEUU, con más de la mitad de los casos implicando niños menores de seis años de edad.

Según la Washington Toxics Coalition [Coalición Washington Sobre Sustancias Tóxicas], los principales ofensores incluyen limpiadores corrosivos de desaguadero, y limpiadores de horno, lavabos, e inodoros. Contacto con estas sustancias químicas puede causar quemaduras severas en los ojos y piel y puede dañar la garganta y el esófago si se ingieren. El cloro y el amoniaco en algunas puede causar problemas semejantes, y los gases peligrosos que se escapan puede resultar mortales cuando se combinan. Otros ingredientes a evitar por muchas razones incluyen dietanolamina (DEA), trietanolamina (TE), alcoholes etoxilados, dioxano 1,4, celosolva butílica (alias éter monobutil de glicol etilénico), y p-nonilfenol.

Mientras tanto, las fragancias añadidas a muchos productos de limpieza pueden causar irritación respiratoria, dolores de cabeza y otros síntomas en personas con sensibilidades químicas, alergias o asma. Y puesto que las fórmulas de perfume son consideradas secretos comerciales, no se requiere que los fabricantes revelen los ingredientes constituyentes, dejando a consumidores aún cultos en la oscuridad con respecto a qué clase de sustancias químicas peligrosas puedan estar siendo esparcidas alrededor de la casa, irónicamente, para hacer que los productos de limpieza no huelan tan fuerte a materias químicas.

Hay afortunadamente hoy muchas alternativas más seguras disponibles, pero decidir cuáles son realmente más sanas o sólo diseñadas para parecerlo así no es tan fácil. Ahí es donde entra el Grupo de trabajo Ambiental (EWG). La “Guía de Limpieza Sana” del grupo evalúa y revisa más de 2.100 productos caseros de limpieza en base a criterios de salud y seguridad ambiental. EWG lista los principales productos en cada categoría de limpieza—de lavaplatos y detergentes de ropa sucia a limpieza de cocina y baño, y cuidado de pisos y muebles—y también ofrece un “descodificador de etiqueta” que ayuda a los consumidores a aprender cómo detectar problemas en etiquetas de producto y listas de ingredientes. Algunas de las marcas que reúnen notas más altas de EWG en más de una categoría incluyen Ecover, Earth Friendly Products, Seventh Generation and Green Shield. Busque éstos en línea así como en Whole Foods u otros mercados con selecciones grandes de productos sanos o naturales.

EWG también mantiene un Hall de la Vergüenza donde lista productos de limpieza que engañan a los consumidores en sus etiquetas, o que contienen ingredientes peligrosos (o prohibidos en el extranjero pero todavía disponibles en los EEUU). EWG presenta toda esta información gratis en su sitio web, pero un donativo de $5 le conseguirá una tarjeta de cartera repleta de datos y sugerencias sobre cómo leer etiquetas de productos de limpiado y pasar a ser un consumidor más listo.

CONTACTOS: Organic Consumers Association; Washington Toxics Coalition; EWG’s Guide to Healthy Cleaning.