Semana del 27/5/12

© U.S. Coast Guard

Querido DiálogoEcológico: He visto bastantes anuncios celebratorios en televisión, muchos patrocinados por British Petroleum (BP), instándome a ir de vacaciones en el Golfo de México. ¿Pero han vuelto las cosas realmente “a la normalidad?”

— Paul Shea, Dublín, OH

El Golfo de México puede estar abierto para el comercio y ansioso de atraer turistas, pero todavía no está claro si los ecosistemas marinos y costeros son sanos dos años después de la explosión del aparejo de perforación de BP a 40 millas de la costa de Luisiana, dejando escapar al final 205,8 millones de galones de petróleo en la columna de agua.

Cinco meses después del desastre de abril de 2010 la administración de Obama publicó un plan detallado de recuperación, invocando una inversión de hasta $21 mil millones—cuya mayor parte vendría de las penas civiles de BP—para la limpieza y restauración a largo plazo del ecosistema. Con mucho de este trabajo ya bien en marcha—diseñado para complementar los poderes reconstituyentes de la Naturaleza—algunos observadores se pronuncian contentos con los resultados hasta este momento.

“La recuperación natural es mucho más grande que lo que se esperaba cuando sucedió la tragedia,” dice James Morris, un biólogo con la Universidad de Carolina del Sur y miembro del comité del Consejo Nacional de Investigaciones encargado por el Congreso de evaluar los efectos del derrame en el ecosistema del Golfo. “Los temores de la mayoría de las personas—que habría un desplome catastrófico del ecosistema en el Golfo—nunca se realizó”.

“Las pesquerías se han recuperado en forma abismante,” reportea Morris. “Una de las conclusiones interesantes fue que después de la fuga de petróleo, las poblaciones de pez cebo se desplomaron, y las poblaciones de peces de rapiña explotaron. La razón fue que no había presión pesquera en los principales animales de rapiña porque la gente dejó de pescar después del derrame. De esta manera las poblaciones de peces de rapiña se expandieron enormemente, y diezmaron su presa habitual”.

No todos comparten una visión tan color de rosa. El grupo ambiental internacional Greenpeace indica: “A través de la cadena alimenticia, las señales de alerta se están acumulando. Los delfines están enfermos y a menudo agonizantes. Peces importante de forraje están plagados de daños en las agallas y en su desarrollo. Especies de agua profunda como el pargo han sido afectadas con lesiones y sus arrecifes están perdiendo biodiversidad. Las comunidades costeras luchan con cambios en las pesquerías que constituyen su sustento. Los arrecifes de ostras fuertemente afectados no se recuperan y peces de deporte como la trucha moteada han desaparecido de algunos de sus lugares tradicionales”.

Sin embargo otros observadores afirman que dos años no son suficiente tiempo como para decir si los ecosistemas de la región serán dañados severamente a largo plazo. “Realmente no sabemos los efectos que tuvo el derrame de la plataforma Deepwater Horizon en aguas profundas porque sabemos poco acerca de los procesos de los ecosistemas allí,” reportea Gary Cherr, director del Laboratorio Marino Bodega de la UC Davis y autor principal de un papel recientemente publicado en la revista Bioscience. Cherr y su equipo de investigadores, inclusive prominentes oceanógrafos, ecotoxicologistas, y ecólogos, concluyen que los científicos necesitan más tiempo para estudiar cómo contener el daño de tales accidentes, especialmente dada la tendencia de buscar nuevas fuentes de petróleo en regiones costa afuera alrededor de EEUU y ultramar.

“El mar profundo no es una zona muerta. No es un desierto. Hay mucha vida allí,” agrega Cherr. “Desafortunadamente hasta que sucede un desastre no tratamos de recolectar los impactos. Y eso es difícil de hacer cuando se carece de un entendimiento completo—o aún parcial—del ecosistema”.

CONTACTOS: James Morris; Greenpeace; Bioscience paper.


© iStockPhoto
Querido DiálogoEcológico: El plomo fue eliminado gradualmente hace mucho tiempo de la gasolina de automóvil, pero se ve todavía en el combustible de aviación y es la fuente más grande de emisiones de plomo ahora en EEUU. ¿Qué se está haciendo?

— L. Eber, Rye, NY

Sí, el combustible de aviación emergió como la fuente más grande de emisiones de plomo en EEUU una vez que fue eliminado progresivamente de la gasolina de automóviles en los años setenta. Aunque los aviones a chorro (jets), que comprenden la mayoría de la aviación comercial, no utilizan combustible emplomado, los aviones de motor a pistón más pequeños utilizan suficiente combustible emplomado de aviación (apodado “avgas”) como para representar la mitad de la contaminación de plomo en los cielos norteamericanos, haciéndolo así un verdadero problema de calidad de aire.

Algunos de los efectos de salud derivados de la exposición repetida al plomo incluyen daño al sistema central nervioso, a los riñones y los glóbulos rojos, y a función disminuida en el sistema cardiovascular e inmunológico. Niveles más bajos de coeficiente intelectual e incapacidades de aprendizaje también pueden resultar de la exposición al plomo, especialmente en niños, cuyos jóvenes cuerpos son más sensibles que los de adultos. Y los científicos del Programa Nacional de Toxicología han concluido que el plomo y los compuestos de plomo “son razonablemente considerados como cancerígenos humanos”.

La Agencia de Protección del Medio Ambiente de EEUU (EPA) reconoce el plomo como neurotoxina y en 2008 puso en vigencia nuevos estrictos estándares sobre cuánto plomo se puede consider como aceptable en nuestro aire. En 2010 la agencia identificó 16 regiones de EEUU que no satisfacen las normas de aire limpio para el plomo en el aire; todas ellas contenían o estaban cerca de aeropuertos donde el avgas emplomado es la norma. Pero la EPA todavía no ha restringido el plomo en el avgas, aunque avgas sin plomo está disponible.

Un estudio de 2011 de la Universidad de Duke encontró que los niños que viven en un radio de 500 metros de un aeropuerto donde se usa avgas emplomado tienen niveles más altos de plomo en la sangre que otros niños, y se ven también elevados niveles de plomo en la sangre en niños hasta a un kilómetro de distancia. La EPA estima que 16 millones de norteamericanos viven cerca de uno de los 22.000 aeropuertos donde se utiliza el avgas emplomado rutinariamente—y tres millones de niños van a escuelas cerca de estos aeropuertos.

Friends of the Earth (FoE), un grupo ecologista prominente, entabló un juicio contra la EPA a fines de 2011, demandando que responda a una petición originalmente sometida en 2006 pidiendo reglamentos sobre las emisiones de plomo de la aviación general de acuerdo a la Ley de Aire Limpio. La petición original solicitaba que la EPA promulgara una determinación oficial calificando a las emisiones de avión que utilizan avgas emplomado como un peligro a la salud pública. “La EPA ha concluido repetidas veces que el plomo es muy tóxico a los seres humanos, la fauna y el ambiente y causa efectos de salud incluso en dosis bajas,” dice Marcie Keever, director legal de FoE. “La continua demora por parte de EPA de hacer lo que la ley requiere y encarar esta polución nos deja sin ninguna opción excepto llevar este problema crítico de salud a los tribunales”.

Según FoE, el 70 por ciento de los aviones pequeños ya podrían estar utilizando avgas sin plomo sin necesidad de modernización. El grupo dice que un plan serio de la EPA de prohibir el avgas emplomado podría estimular inversión en tecnologías para reemplazar los motores en el resto del pequeño mercado de aviones que depende del avgas emplomado.

Algunos miembros de la comunidad aérea están haciendo lo que pueden para ayudar. El Club del Combustible de la Aviación, cuyo objetivo es hacer el combustible de aviación más económico para aviadores aficionados, está trabajando para asegurar que el avgas sin plomo esté disponible en muchos aeropuertos a través del país. Los grupos ecologistas están contentos con este acontecimiento, pero quieren que el gobierno de EEUU instituya restricciones obligatorias con respecto al uso de plomo en el combustible de aviación.

CONTACTOS: 2011 Duke Study, ehp03.niehs.nih.gov/article/info%3Adoi%2F10.1289%2Fehp.1003231; Friends of the Earth, www.foe.org; Aviation Fuel Club, www.aviationfuelclub.org.


Querido DiálogoEcológico: El plomo fue eliminado gradualmente hace mucho tiempo de la gasolina de automóvil, pero se ve todavía en el combustible de aviación y es la fuente más grande de emisiones de plomo ahora en EEUU. ¿Qué se está haciendo? — L. Eber, Rye, NY

Sí, el combustible de aviación emergió como la fuente más grande de emisiones de plomo en EEUU una vez que fue eliminado progresivamente de la gasolina de automóviles en los años setenta. Aunque los aviones a chorro (jets), que comprenden la mayoría de la aviación comercial, no utilizan combustible emplomado, los aviones de motor a pistón más pequeños utilizan suficiente combustible emplomado de aviación (apodado “avgas”) como para representar la mitad de la contaminación de plomo en los cielos norteamericanos, haciéndolo así un verdadero problema de calidad de aire.

Algunos de los efectos de salud derivados de la exposición repetida al plomo incluyen daño al sistema central nervioso, a los riñones y los glóbulos rojos, y a función disminuida en el sistema cardiovascular e inmunológico. Niveles más bajos de coeficiente intelectual e incapacidades de aprendizaje también pueden resultar de la exposición al plomo, especialmente en niños, cuyos jóvenes cuerpos son más sensibles que los de adultos. Y los científicos del Programa Nacional de Toxicología han concluido que el plomo y los compuestos de plomo “son razonablemente considerados como cancerígenos humanos”.

La Agencia de Protección del Medio Ambiente de EEUU (EPA) reconoce el plomo como neurotoxina y en 2008 puso en vigencia nuevos estrictos estándares sobre cuánto plomo se puede consider como aceptable en nuestro aire. En 2010 la agencia identificó 16 regiones de EEUU que no satisfacen las normas de aire limpio para el plomo en el aire; todas ellas contenían o estaban cerca de aeropuertos donde el avgas emplomado es la norma. Pero la EPA todavía no ha restringido el plomo en el avgas, aunque avgas sin plomo está disponible.

Un estudio de 2011 de la Universidad de Duke encontró que los niños que viven en un radio de 500 metros de un aeropuerto donde se usa avgas emplomado tienen niveles más altos de plomo en la sangre que otros niños, y se ven también elevados niveles de plomo en la sangre en niños hasta a un kilómetro de distancia. La EPA estima que 16 millones de norteamericanos viven cerca de uno de los 22.000 aeropuertos donde se utiliza el avgas emplomado rutinariamente—y tres millones de niños van a escuelas cerca de estos aeropuertos.

Friends of the Earth (FoE), un grupo ecologista prominente, entabló un juicio contra la EPA a fines de 2011, demandando que responda a una petición originalmente sometida en 2006 pidiendo reglamentos sobre las emisiones de plomo de la aviación general de acuerdo a la Ley de Aire Limpio. La petición original solicitaba que la EPA promulgara una determinación oficial calificando a las emisiones de avión que utilizan avgas emplomado como un peligro a la salud pública. “La EPA ha concluido repetidas veces que el plomo es muy tóxico a los seres humanos, la fauna y el ambiente y causa efectos de salud incluso en dosis bajas,” dice Marcie Keever, director legal de FoE. “La continua demora por parte de EPA de hacer lo que la ley requiere y encarar esta polución nos deja sin ninguna opción excepto llevar este problema crítico de salud a los tribunales”.

Según FoE, el 70 por ciento de los aviones pequeños ya podrían estar utilizando avgas sin plomo sin necesidad de modernización. El grupo dice que un plan serio de la EPA de prohibir el avgas emplomado podría estimular inversión en tecnologías para reemplazar los motores en el resto del pequeño mercado de aviones que depende del avgas emplomado.

Algunos miembros de la comunidad aérea están haciendo lo que pueden para ayudar. El Club del Combustible de la Aviación, cuyo objetivo es hacer el combustible de aviación más económico para aviadores aficionados, está trabajando para asegurar que el avgas sin plomo esté disponible en muchos aeropuertos a través del país. Los grupos ecologistas están contentos con este acontecimiento, pero quieren que el gobierno de EEUU instituya restricciones obligatorias con respecto al uso de plomo en el combustible de aviación.

CONTACTOS: 2011 Duke Study; Friends of the Earth; Aviation Fuel Club.

Animal Rights National Conference 2018