Semana del 30/9/12

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Querido DiálogoEcológico: ¿Cuál es el consenso científico con respecto al tiempo extremo que hemos estado teniendo—de tornados monstruos a inundaciones e incendios forestales masivos descontrolados? ¿Hay una conexión clara con el cambio del clima? ¿Y si ése es el caso qué se está haciendo para estar preparados?

— Jason Devine, Summit, PA

El tiempo extremo no demuestra la existencia del calentamiento climático, pero el cambio del clima probablemente lo agudiza—interfiriendo con corrientes de océano, proporcionando calor extra para formar tornados, reforzando las olas de calor, alargando las sequías y causando más precipitación e inundaciones.

“Un clima cambiante lleva a cambios en la frecuencia, intensidad, extensión espacial, duración y el momento de acontecimientos extremos de tiempo y clima, y puede tener como resultado eventos extremos de tiempo y clima,” informa el Panel Intergubernamental Sobre Cambio de Clima (IPCC), un grupo independiente de científicos prominentes de clima convocados por las Naciones Unidas para proporcionar al mundo una opinión científica clara sobre el estado actual del conocimiento sobre el cambio de clima y su potencial de impactos ambientales y socioeconómicos.

Aunque la mayoría de los científicos no disputan el vínculo entre el calentamiento climático y los eventos climatológicos extremos, el público que en una época era escéptico ahora está comenzando a cambiar de opinión—especialmente después de 2011, cuando inundaciones, sequías, olas de calor y tornados causaron estragos en EEUU. Según un sondeo realizado por investigadores del Proyecto de Comunicación Sobre Cambio de Clima, de la Universidad de Yale, cuatro de cinco norteamericanos reportaron haber experimentando personalmente uno o más tipos de tiempo extremo o desastre natural en 2011, mientras que más de un tercio fue dañado personalmente en forma grave o moderada por uno o más de estos acontecimientos. Y una mayoría grande de norteamericanos cree que el calentamiento climático hizo varios extremos de tiempo peores, inclusive temperaturas de verano récord por todo el país, sequías en Tejas y Oklahoma, inundación catastrófica del Río Mississippi, el Huracán Irene y un invierno excepcionalmente tibio.

El IPCC desea que los líderes mundiales usen precaución y preparen a sus ciudadanos para eventos extremos de tiempo que probablemente pasen a ser más frecuentes; a principios de este año el grupo publicó un informe titulado “Manejando los Riesgos de Acontecimientos y Desastres Extremos Para Avanzar Adaptación a los Cambio del Clima”, con el fin de ayudar a las autoridades a formular precisamente esa política. El informe se considera lectura obligatoria en zonas costeras, áridas y otras áreas especialmente vulnerables.

En cuanto al gobierno de EEUU, la Administración Nacional, Oceánica y Atmosférica (NOAA) rastrea el tiempo y las tormentas, mientras que la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA) se ocupa de los impactos del tiempo extremo y otros desastres. Pero los críticos querrían ver al Congreso y la Casa Blanca hacer más para aumentar la preparación de los norteamericanos. “EEUU [en 2011] experimentó un récord sin precedentes de catorce desastres relacionados con el tiempo—cada uno excediendo mil millones de dólares—y muchos más desastres de magnitudes menores,” reporta el Climate Science Watch (CSW), un grupo no comercial. “Sin embargo EEUU no tiene ninguna estrategia nacional de preparación para el cambio del clima; y los esfuerzos Federales para enfrentar los riesgos crecientes han sido socavados por reducciones económicas y otros medidas”. CSW y otros están urgiendo la creación de una nueva agencia a nivel de gabinete llamada Servicio Nacional del Clima, para supervisar tanto la mitigación de la ferocidad de los cambios del clima así como la preparación de la población para acontecimientos climatológicos cada vez más extremos.

CONTACTOS: IPCC report; Yale Project; FEMA; NOAA; Climate Science Watch.


Querido DiálogoEcológico: Siempre he sospechado que los perfumes y colonias no deben ser demasiado sanos simplemente porque el olor de muchos de ellos me molesta. ¿Es esto correcto? ¿Hay información disponible sobre el asunto?

— Lucinda Barry, Minneapolis, MN

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¡Ahhh. .. el dulce olor de los productos petroquímicos! El Environmental Working Group (EWG) [Grupo de trabajo Ambiental] reporta que, aunque muchos perfumes populares, rocíos de colonias y cuerpo contienen cantidades ínfimas de esencias naturales, ellos también contienen típicamente una docena o más de sustancias químicas sintéticas potencialmente peligrosas, algunas de las cuales son derivadas del petróleo. Para proteger sus secretos comerciales, se permite a los fabricantes ocultar los ingredientes de perfumes, así que los consumidores no pueden depender de las etiquetas para saber los peligros que puedan acechar dentro de esa nueva botella de perfume.

“Una rosa puede ser una rosa,” reporta EWG. “Pero ese fragancia rosa en su perfume puede ser algo más, enteramente confeccionado de cualquiera de los 3.100 ingredientes que la industria de perfumes mantiene en su inventario, y cuyas fórmulas casi siempre se ocultan a los consumidores”.

La Campaña de Cosméticos Seguros, una coalición de más de 100 grupos que buscan transparencia acerca de sustancias químicas en cosméticos, comisionó pruebas independientes de laboratorio que revelaron 38 sustancias químicas secretas en 17 perfumes prominentes. ¿Los principales delincuentes? American Eagle Seventy Seven encabezó la lista con 24, seguido por Chanel Coco con 18 y Britney Spears Curious y Giorgio Armani Acqua Di Gio, cada uno con 17.

“El producto medio de perfume probado contenía 14 sustancias químicas secretas no mencionadas en la etiqueta,” indica EWG, que analizó los datos de la Campaña. “Entre ellos hay sustancias químicas asociadas con perturbaciones hormonales y reacciones alérgicas, y muchas sustancias que no han sido evaluadas por concepto de seguridad en productos personales de cuidado”. EWG agrega que parte de los ingredientes no revelados son sustancias químicas “con propiedades peligrosas preocupantes o con propensión a acumularse en tejidos humanos”. Ejemplos incluyen el falato de dietilo, una sustancia química encontrada en el 97 por ciento de los norteamericanos y ligada a daño del semen en diversos estudios epidemiológicos humanos, y la acetona de almizcle que se concentra en el tejido graso humano y la leche materna.

EWG explica que los ingredientes no clasificados en la “mezcla oculta de perfumes’ deben ser listados en la etiqueta, así que los fabricantes revelan algunas sustancias químicas pero “amontonan otros en la categoría genérica de “fragancia”.” EWG culpa en parte al gobierno de EEUU, indicando que la Agencia de Alimentos y Drogas (FDA) “no ha evaluado la seguridad de la inmensa mayoría” de sustancias químicas secretas utilizadas en productos tipo aerosol como perfumes. “El secreto de los perfumes es legal debido a una laguna legal gigante en la Ley Federal de Empaquetamiento y Etiquetado Honesto, de 1973, que ordena a las compañías listear ingredientes de cosméticos en las etiquetas de productos pero exime explícitamente el perfume,” reporta EWG. Como tal, la industria de cosméticos ha mantenido el público en la oscuridad acerca de los ingredientes de perfume, “aún ésos que representan peligros potenciales para la salud o se acumulan en los cuerpos de personas”.

Para más información, eche un vistazo al informe de EWG para mayo de 2010, “No Tan Sexy”, disponible en el sitio web del grupo. También, la base de datos SkinDeep de EWG sirve como una fuente evolucionante de información sobre ingredientes (y sus peligros para la salud) en miles de cosméticos y productos relacionados, ampliamente disponibles en el comercio.

CONTACTOS: Campaign for Safe Cosmetics; EWG’s “Not So Sexy”; Skin Deep.

Animal Rights National Conference 2018