Semana del 31/7/11

© Roger Smith/Flickr

Querido DiálogoEcológico: He estado oyendo cada vez más alusiones a la necesidad de limpiar nuestras prácticas agrícolas por razones que pertenecen a la salud, la calidad de los alimentos, y aún el calentamiento climático. ¿Cuáles son los mayores problemas ambientales asociados hoy con la agricultura?

— Tony Grayson, Newark, NJ

Lo que asombra a muchos ambientalistas hasta hoy es cómo la adopción extensa de pesticidas, herbicidas y abonos químicos sintéticos para uso en la agricultura se bautizó como “Revolución Verde,” cuando de hecho este cambio paradigmático después de la Segunda Guerra Mundial en la manera que producimos alimentos ha infligido un caos inaudito en el ambiente, la calidad de los alimentos y la salud humana.

El rendimiento agrícola ciertamente ha aumentado a consecuencia de estos cambios, pero con la inmensa mayoría de las granjas del mundo ahora dependiendo de sustancias químicas sintéticas derivadas del petróleo para cutivar cosechas y para impulsar la maquinaria productiva—la agricultura moderna ha pasado a ser inmensamente tóxica a la atmósfera y está acelerando el calentamiento climático. El Panel Intergubernamental Sobre Cambio Climático (IPCC) informa que el uso de tierras para fines agrícolas contribuye 12 por ciento de las emisiones globales de gas invernadero; aquí en EEUU casi 20 por ciento de nuestras emisiones de bióxido de carbono proviene de fuentes agrícolas.

El uso intensivo de sustancias químicas no es bueno para nuestra nutrición, tampoco. Las tierras agrícolas, agotadas y sobretrabajadas producen frutas y verduras con menos nutrientes y minerales que los producidos por los agricultores décadas atrás. Y muchos de los alimentos que comemos contienen sustancias químicas que acaban en las sangre.

Más allá de su efecto en los alimentos que ingerimos, la agricultura moderna engendra cantidades considerables de nitrógeno, fósforo y otros abonos que se escurren a nuestros riachuelos, ríos y océanos, comprometiendo no sólo la calidad de nuestra agua potable y la salud de muchos ecosistemas ribereños, sino también causando inmensas zonas muertas sin oxígeno en los océanos como en el litoral del Golfo de México.

Otro problema más con la agricultura moderna es la cantidad de desecho animal engendrado y concentrado en áreas pequeñas, lo que crea condiciones antihigiénicas y potencialmente peligrosas tanto para animales y seres humanos. Y el vasto uso de antibióticos en animales de granja para mantener diversas enfermedades a raya tiene como resultado el desarrollo de cepas más fuertes de bacterias que resisten los antibióticos utilizados por los seres humanos para combatir infecciones y enfermedades.

También, muchos se preocupan ahora del impacto potencial del uso generalizado de la ingeniería genética, por la cual se manipula genes en plantas, animales y microorganismos para seleccionar ciertos rasgos específicos. Estos organismos genéticamente modificados, señala Greenpeace, “pueden diseminarse por la naturaleza y cruzarse con organismos naturales,” contaminando así el medio natural en forma impredecible y difícil de controlar.

La buena noticia es que la demanda rápidamente creciente de los consumidores por alimentos más sanos está forzando a la industria agropecuaria a darse cuenta que no puede seguir actuando como de costumbre. La agricultura biológica, que evita abonos y pesticidas químicos en favor de selecciones más naturales, es bastante prometedora en lo que respecta a la “ecologización” de nuestros sistemas agrícolas. Según el Ministerio de Agricultura de EEUU, la superficie en hectáreas de cultivo orgánico promedió aumentos de 15 por ciento entre 2002 y 2008, aunque la tierra certificada como orgánica para cultivos y pastos sólo representó aproximadamente 0,6 por ciento de las tierras de labrantío totales de EEUU en 2008. Todavía hay mucho que hacer.

CONTACTOS: IPCC; USDA.


Querido DiálogoEcológico: ¿Por qué no pueden plásticos de todas clases, en vez de ser clasificados inicialmente, ser simplemente derretidos para ser separados después? Debe ser una tarea monumental y propensa al error separar carretadas de plásticos.

© Dan LaMee/Flickr
— L. Schand, a través de correo electrónico

La razón por la que los plásticos no son típicamente fundidos y después separados es un asunto tanto de física como de economía. Cuando cualquiera de los siete tipos comunes de resinas plásticas se funden juntos, tienden a separarse y enseguida sedimentarse en capas. El plástico mezclado resultante es estructuralmente débil y difícil de manipular. Aunque el plástico estratificado podría ser teóricamente fundido otra vez y separado en sus resinas constituyentes, la energía requerida para hacerlo haría el costo de tal proceso prohibitivo.

En consecuencia, las instalaciones de reciclaje clasifican sus plásticos primero y a continuación los funden sólo con otros artículos hechos del mismo tipo de resina. Aunque este proceso emplea mucha mano de obra, los números de reciclaje en el fondo de muchos artículos plásticos facilitan la clasificación. Muchas operaciones de reciclaje no sólo impiden que cantidades grandes de desecho entren en los vertederos sino son también provechosas cuando se manejan correctamente.

Los fabricantes de artículos plásticos escogen resinas específicas para aplicaciones diferentes. El reciclaje de artículos del mismo tipo significa que el polímero recuperado puede utilizarse para crear nuevos artículos como si se estuviera usando “antepasados’ plásticos vírgenes. Los siete tipos comunes de plástico son: #1 Tereftalato de polietileno (PET o PETE); #2 polietileno de alta densidad (HDPE); #3 cloruro de Polivinilo (PVC); #4 polietileno de baja densidad (LDPE); #5 Polipropileno (PP); #6 Poliestireno (PS); y #7 Otro/Mezclado (O). Un factor que complica las cosas es tratar de reciclar plásticos sin marca y los estampados en relieve con un #7 (representando resinas mezcladas, también conocido como policarbonato). Según Earth911, una fuente prominente en línea para encontrar recicladores de diferentes tipos a través de Estados Unidos, a veces los plásticos #7 pueden ser reducidos a resina no renovable; en otros casos las operaciones de reciclado sencillamente envían los plásticos sin marca y #7 a los basurales locales.

Pero aunque las operaciones de reciclaje han desarrollado sistemas relativamente eficientes para generar resinas recuperadas, muchos ecologistas todavía recomiendan que los consumidores eviten los plásticos tanto como sea posible. “Simplemente reciclar estos productos no anula el daño ambiental causado cuando el recurso es extraído o cuando se fabrica el producto,” reporta EcoCycle, un reciclador sin fines lucrativos basado en Colorado con una reputación internacional como innovador en la conservación de recursos. El grupo agrega que durante el medio siglo pasado, el uso de empaques desechables—especialmente de plástico—ha aumentado más de 10.000 por ciento.

Hablando de este tema, los productos (o empaques) hechos de metal, vidrio o inclusive madera reutilizables son preferibles a artículos equivalentes hechos de plástico. Para empezar, un artículo de metal, vidrio o madera puede ser reutilizado por otra persona o reciclado mucho más eficientemente que plástico cuando llega al fin de su vida útil. Los productos de madera y otros artículos manufacturados de material vegetal—incluso los artículos de “plástico de ácido poliáctico (PLA)” hechos de desechos agrícolas basados en plantas—pueden convertirse en abono junto con sus desechos de patio y sobras de comida, ya sea en su traspatio o, si su pueblo o ciudad lo ofrecen, por su sistema municipal de recolección. ¡Feliz Reducir, Reusar, y Reciclar!

CONTACTOS: Earth911; EcoCycle.