Semana del 4/11/12

© U.S. Fish & Wildlife Service

Querido DiálogoEcológico: He oído el término “desierto submarino” recientemente. ¿A qué se refiere?

— Melissa Cook, por correo electrónico

El “desierto submarino” es un término usado para describir a veces las llamadas Reservas Marinas, un tipo de Area Marina Protegida (AMP) donde no se permite ni perforaciones petroleras u operaciones de minería y la pesca es altamente restringida o prohibida del todo. Las Reservas Marinas, que ocurren tanto en aguas tropicales como templadas, tienen típicamente cantidades grandes de biodiversidad y son importantes a proteger porque son clave para la reconstrucción de poblaciones agotadas de peces y revitalización de ecosistemas más amplios océanicos.

“La investigación ha mostrado que las áreas océanicas protegidas dan refugio a más peces, peces más grandes, hábitats más sano y vida más diversa que las áreas sin protección,” informa el Consejo de Defensa de Recursos Naturales (NRDC). “Y estos refugios tienen un “efecto de derrame,” a medida que la vida marina abundante comienza a repoblar aguas fuera de las fronteras de la reserva. NRDC agrega que las Reservas Marinas llegarán a ser aún más importantes a medida que el océano se estrese a razón de cambios climáticos y acidificación, un bajar progresivo del pH de los mares causado por la absorción de emisiones de bióxido de carbono.

Aunque el área realmente cubierta por las Reservas Marinas es pequeña, su contribución a la biodiversidad marina es importante. La 223 Reservas Marinas de EEUU comprenden sólo 3,1 por ciento de sus aguas y sólo ocho por ciento de las AMPs del mundo. Un 95 por ciento de las Reservas Marinas de EEUU están ubicadas en las 140.000 millas cuadrada del Monumento Nacional Marino en Hawái—establecido en 2006 por el Presidente George W. Bush—con el resto esparcido a través de muchas aguas océanicas, estuarinas y de los Grandes Lagos más pequeñas.

“Aunque raro, áreas de pesca vedada, también llamadas reservas de marina, son utilizadas a veces para proteger zonas de desovado o viveros, o para proteger hábitats de agua profundas ecológicamente importantes,” informa la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), que administra los programas de Areas Marinas Protegidas nacionales de EEUU. “Algunas son utilizadas como zonas de investigación y vigilancia para servir como punto de referencia que permita comparaciones por los directores y científicos entre áreas tranquilas de control con aquellas impactadas por actividades humanas”.

Actualmente se maneja federalmente 54 Reservas Marinas como parte de los sistemas de parques, refugios de fauna o sistemas de santuario marinos nacionales. Otros 141 son manejados por agencias estatales, 19 son manejados a nivel territorial, y nueve son manejados por asociaciones público/privadas. NOAA informa que se está viendo esfuerzos para integrar las Reservas Marinas a planes existentes de administración costera y océanica en muchos estados, incluyendo en los cayos de Florida, donde la Reserva Ecológica Tortugas prohíbe capturar vida marina y prohíbe descargas de navíos, y en las Channel Islands de California y por partes de la costa de Oregón, donde designaciones de Reserva Marina han sido efectivas en la recuperación de las poblaciones de peces.

La designación de Reserva Marina puede ser un término de EEUU, pero Australia, Nueva Zelanda y el R.U. todos tienen sus propias formas de Reservas Marinas, y países en el sudeste de Asia, y en Africa y Europa trabajan para establecer protecciones semejantes. Mientras tanto, el grupo ambiental internacional Greenpeace quiere establecer reservas marinas en aguas internacionales no sujetas a las reglas y regulaciones de ningún país.

CONTACTOS: NRDC; NOAA’s National Marine Protected Areas Center; Greenpeace.


Querido DiálogoEcológico: Estoy en el mercado para un nuevo par de esquís. ¿Hay ahora esquís hechos con materiales y procesos que sean más suaves con al ambiente?

© unofficialsquaw.com, courtesy Flickr
— Scott Paxton, Rutland, VT

Sí, en efecto los fabricantes de esquíes (y de snowboards) pueden estar entre las industrias deportivas “más verdes’ de hoy, dada la importancia que dan los aficionados a reprimir nuestras emisiones de carbón—el calentamiento climático es malo para esquiar y usar snowboards—y preservar nuestras zonas rurales alpinas.

Quizás el cambio verde más grande en la industria ha sido la adopción de bambú como material central para tanto esquís como snowboards. El bambú crece rápidamente y no requiere muchos (o en absoluto) abonos o pesticidas, así que puede ser producido sosteniblemente. Es también rígido y duro de romper. Aunque la mayoría de los esquís y snowboards en el mercado todavía utilizan maderas duras más tradicionales como haya, abedul o el álamo temblón en sus centros, el bambú se está perfilando fuerte. Algunos de los fabricantes prominentes de esquí que están en la vanguardia con el bambú incluyen K2, Salomon, Kingswood, High Society, Boomtown, Obsidian, Locomotiv, Liberty, y Blue House.

El bambú no es la única innovación verde en esquís hoy. Los Movement Skis basados en Suiza utilizan madera certificada por el Forest Stewardship Council (FSC). Y los Grown Skis de Alemania reciclarán sus esquís viejos para hacer muebles y usar los pedacitos de madera restantes para fabricar nuevos pares de esquís de madera obtenida sosteniblemente.

Otro fabricante alemán, Völkl, evita la fibra de vidrio enteramente en sus esquís Amaruq Eco. En vez de esto el centro de madera es envuelto con flancos de madera y el revestimiento exterior. Y en vez de utilizar epoxi para pegar las cosas, Völkl utiliza resina orgánica de madera y enseguida protege las superficies de la madera de los esquís con una aplicación de petróleo de linaza. Los bordes metálicos emplean 60 por ciento acero reciclado.

La sostenibilidad es también la nueva “norma” con las snowboards. La firma Arbor Collective de California utiliza bambú, y chapa natural de madera y álamo, respectivamente, en sus tres líneas, todos obtenidos sosteniblemente. Las capas protectoras superiores son hechas de un bioplástico de semilla de ricino con bordes de acero reciclado.

Salomon, uno de los líderes de la industria, ha servido de pionero utilizando bambú en sus centros de snowboard como parte de su programa Iniciativas Verdes para Mañana. El abrazo del bambú por la compañía le ha ayudado a reducir apreciablemente las resinas tóxicas de fibra de vidrio, reduciendo a la vez el contenido plástico de sus snowboards aproximadamente 25 por ciento.

El snowboard Eco Nico de Burton utiliza madera certificada por FSC para su capa interior, una hoja superior sin laca, bordes de acero 90 por ciento reciclado, paneles laterales reciclados 100 por ciento y una base reciclada 50 por ciento. La snowboard K2 Sports Fastplant utiliza bambú para su parte interior, y se cree virtualmente irrompible por la compañía. Otro fabricante, Gnu, basado en Washington, utiliza álamos temblones sosteniblemente cosechados para sus centros de snowboard.

Muchos otros fabricantes de esquí y snowboard se han unido también a la parada verde. En verdad, el momento nunca ha sido mejor para actuar correctamente en la compra de equipos de invierno.

CONTACTOS: Grown Skis; Movement Skis; Lucky Snowboards; Gnu Snowboards; Burton Snowboards; K2 Sports; Arbor Collective; Salomon.

Animal Rights National Conference 2018