Semana del 4/12/11

Querido DiálogoEcológico: El torio es un elemento que ocurre naturalmente y que está más disponible, es más eficiente y más seguro para utilizar que el uranio en la generación de energía nuclear. ¿Es esto cierto y, si eso es el caso, por qué no hemos hecho el cambio?

— Jane Westermann, Austin, TX

El torio, un elemento radioactivo que ocurre naturalmente y que se encuentra en abundancia en la corteza terrestre por todas partes del mundo, quizás constituya una mejor fuente de combustible que el uranio para la generación de energía nuclear por una serie de razones. Antes que nada, sólo un tonelada del metal plateado puede producir tanta energía como 200 toneladas de uranio o 3,5 millones de toneladas de carbón, según el premio Nobel Carlo Rubbia de la Organización Europea para la Investigación Nuclear. Otra ventaja es que sale del suelo como un isótopo utilizable 100 por ciento puro. A diferencia del uranio, que contiene sólo 0,7 por ciento de material fisionable, el torio no requiere enriquecimiento para ser utilizado en reactores nucleares. También, el desecho de combustible gastado de la fisión de torio no puede ser reformado para armas nucleares como el plutonio, el desecho de la fisión basada en uranio.

También, los defensores del torio indican que no requiere el equipo para altas temperaturas y mitigación de los reactores basados en uranio. “Las plantas serían mucho más pequeñas y menos caras,” indicó Kirk Sorensen, un ex ingeniero de cohetería con NASA y ahora tecnólogo nuclear principal con la Teledyne Brown Engineering, al diario Telegraph del RU el año pasado. “Usted no necesitaría esas cúpulas inmensas de contención porque no hay agua presurizada en el reactor”. Sin temperaturas altas, los reactores de torio no pueden “fundirse” y dejar escapar radiación.

“Una vez que se empieza a mirar más de cerca, el torio nos deja atónitos”, agrega Sorensen. “Se puede mantener la civilización con el torio por cientos de miles de años, y es en esencia gratis”. La organización Alianza de Energía del Torio informa que hay “suficiente torio solamente en EEUU para alimentar el país a su nivel energético actual por más de 1.000 años”.

Los investigadores nucleares en EEUU contemplaron primero utilizar el torio como un alimentador nuclear de energía en los años cuarenta, pero su falta de viabilidad para hacer armas nucleares lo pusieron en el segundo plano, donde ha permanecido por las últimas seis décadas a pesar de varias tentativas de revitalizar la tecnología para el uso práctico. En Rusia, China e India, reactores de torio representan la próxima generación de energía nuclear. India posee cerca de un cuarto de reservas del torio del mundo. El país está trabajando para desarrollar una red de reactores grandes basada en el torio, y planea satisfacer 30 por ciento de sus necesidades de electricidad con el torio para 2050.

Muchos partidarios de la energía nuclear y ecologistas no ven al torio como el salvador que sus partidarios pintan. Para empezar, el uranio es todavía relativamente fácil de conseguir y económico, y la industria nuclear está ya establecida para usarlo. Cambiar al torio sería caro, y quien sabe que problemas imprevistos podrían surgir con su instalación general. Quizás más importante, algunos analistas creen que poniendo más huevos en la canasta nuclear de la humanidad sin duda demorará aún más la transición a una economía verdaderamente verde que utilice energía renovable limpia del sol, el viento y otras así llamadas fuentes alternativas.

CONTACTOS: CERN; Thorium Energy Alliance; Teledyne Brown Engineering.


Querido DiálogoEcológico: ¿He oído de techos verdes, pero qué son las “paredes verdes”?

— P. Spencer, Alcoa, TN

Las paredes verdes (también conocidas como biomurallas, jardines o paredes verticales vegetales complejas) son estructuras de pared compuestas en parte o llenadas con plantas vivas. Más de solamente atrayentes, las paredes verdes trabajan como los techos verdes filtrando aire y agua, absorbiendo bióxido de carbono y ayudando a disminuir el efecto de “isla de calor” en zonas urbanas, a la vez que reducen costos de aire acondicionado en los edificios que las usan.

El creador reconocido del concepto de jardín vertical, el botánico francés Patrick Blanc, fue un pionero en el uso de técnicas hidropónicas de cultivo—plantas crecen en una solución mineral irrigada de alimentos nutritivos sin la necesidad para un sustrato de tierra—para crear instalaciones verdes de pared en tanto edificios residenciales como dentro de grandes estructuras públicas desde Singapur a San Francisco y puntos en intermedios.

Las instalaciones de Blanc comienzan colocando un marco metálico en una pared o estructura de carga. El marco apoya una placa de 10 milímetro de grueso de PVC, sobre la que se han engrapado dos capas de 3 milímetros de grueso de fieltro poliamídico. “Estas capas imitan musgos que crecen en precipicios y sostienen las raíces de muchas plantas,” dice él, agregando que una red de tubos y válvulas proporciona una solución de alimento nutritivo de minerales disueltos requeridos para el crecimiento de las plantas. “El fieltro es empapado por acción capilar con esta solución de alimento nutritivo, que fluye por la pared a razón de la gravedad”.

“Las raíces de las plantas toman los alimentos nutritivos que necesitan, y el exceso de agua se recoge al fondo de la pared por una alcantarilla antes que ser vuelto a inyectar en la red de tubos: El sistema trabaja en un circuito cerrado”. Las plantas son escogidas por su capacidad de crecer en este tipo de ambiente y dependiendo de la luz disponible.

“Cada jardín vertical es una composición extraordinaria de pared de varios tipos de plantas que tiene que tener en cuenta el ambiente específico del lugar en que se crea,” dice el arquitecto paisajista Michael Hellgren, que fundó Vertical Design en 2004. “Es no sólo la interacción pintoresca entre las plantas en una “pared verde” lo que fascina, sino también la apariencia de la pared misma, que cambia a diario”.

Hellgren, que ha diseñado y ha aplicado paredes verdes grandes en su patria de Suecia así como en España, Portugal e Italia, entre otros lugares, encuentra plantas para sus proyectos en varias zonas climáticas alrededor del mundo. Sus favoritos son los llamados “litofitos’ : plantas que pueden crecer en piedras, ramas y troncos de árboles sin ser arraigadas necesariamente en la tierra. “Entre otras cosas estas plantas que suben tienen la enorme ventaja de sus raíces que actua como excelentes desagües naturales en la pared,” agrega.

Aunque “jardines verticales’ grandes son sin duda impresionantes, los críticos cuestionan la sostenibilidad de tales esfuerzos, dados los insumos de energía requeridos para operar las bombas y otros equipos utilizados para mantener flujos apropiados de alimento nutritivo y aire, y las emisiones causadas por la manufacturación y transporte de materiales especializados. También, las paredes verdes más grandes necesitan más agua que lo que puede proporcionar la lluvia, y así necesariamente no ahorran agua. Pero a medida que el campo madura, los que usan paredes verdes están encontrando cada vez más plantas a escoger que son superiores en lo que respecta a durabilidad—y reduciendo los insumos y maquinaria secundaria para su creación, con la esperanza que algún día muchas de las paredes serán jardines autosostenibles que limpien nuestro aire sucio y el agua sucia de tormentas.

CONTACTOS: Patrick Blanc; Vertical Garden Design.

Animal Rights National Conference 2018