Semana del 6/5/12

© Wichary, Flickr

Querido DiálogoEcológico:¿Por qué está Greenpeace incómoda con algunas compañías técnológicas por la llamada “computación de nube sucia”? ¿Pueden explicar?

— Jeremy Wilkins, Waco, TX

Compañías tecnológicas prominentes como Google, Apple y Microsoft están ahora ofreciendo cantidades inauditas de almacenamiento de datos y acceso a “aplicaciones’ en servidores inmensos conectados a la Internet, ahorrando a consumidores y negocios el jaleo de instalar y operar programas y almacenar información en sus propias computadoras locales.

Esta tendencia naciente, apodada “computación en la nube,” significa que estos proveedores han tenido que escalar su consumo de energía considerablemente, ya que son cada vez más responsables de proporcionar el poderío de computación necesario requerido por los dos mil millones de usuarios de la Internet mundial. Sin duda, compartir tales recursos en servidores centralizados es más eficiente que ver a cada individuo y negocio operar sus propias versiones separadamente. En efecto, la firma de investigaciones Verdantix calcula que si las compañías descargasen datos y servicios en servidores de nube ellas podrían ahorrar $12 mil millones de sus cuentas de electricidad y reducir 85 millones de toneladas métricas de emisiones de gas invernadero dentro de la próxima década. Pero para conseguir estos ahorros de gas invernadero, las compañías que ofrecen computación en la nube deben hacer cuidadosas elecciones de energía.

Greenpeace ha estado estudiando la sostenibilidad entre las compañías tecnológicas por más de una década, y recientemente entregó un informe, “¿Cuán Verde es Su Nube”? evaluando la huella verde del movimiento hacia la computación en nube. Según el análisis, algunos de los mayores jugadores (Google, Facebook y Yahoo) se han esforzado mucho para asegurar que cantidades significativas de la energía que necesitan provenga de fuentes limpias y verdes como el viento y solar. Pero Greenpeace castiga a otros (Apple, Amazon y Microsoft) por depender de las llamadas fuentes más “sucias’ de electricidad, como carbón y nuclear, para operar sus inmensos centros de datos.

“Cuando la gente alrededor del mundo comparte su música o fotos en la nube, ellos quieren saber que la nube está conectada a energía limpia y segura,” dice Gary Cook, un alto analista con Greenpeace. “Sin embargo compañías sumamente innovadoras y rentables como Apple, Amazon y Microsoft construyen centros de datos alimentados por carbón y actúan como si sus clientes ni sabrán ni les importará. Están equivocados”.

El informe de Greenpeace evalúa 14 empresas técnicas prominentes y las cadenas de suministro de electricidad en uso a través de más de 80 centros de datos diferentes que potencian los servicios de nube. Algunos de los centros de datos más grandes están en edificios tan grandes que son visibles del espacio y utilizan tanta energía como 250.000 casas europeas. Si la nube fuese su propio país, dice Greenpeace, sería No. 5 en el mundo en consumo de electricidad.

“Compañías como Google, Yahoo y Facebook están comenzando a dirigir el sector por una senda de energía ecológica vía innovaciones en la eficiencia de energía, priorizando acceso a energía renovable cuando eligen donde construir sus centros de datos, y exigen mejores opciones de energía de las empresas de electricidad y el gobierno, reporta Greenpeace. Pero desgraciadamente la mayoría de la industria no marcha a este ritmo. En vista de esto, Greenpeace está urgiendo a todas las compañías técnicas con servicios de nube que desarrollen política de localización basadas en acceso a fuentes de energía ecológica, invertir en o comprar directamente energía renovable, ser transparente acerca de su uso de energía, y compartir soluciones innovadoras de modo que el sector en general pueda mejorar, y demandar que los gobiernos y empresas de servicios aumenten el porcentaje de energía limpia y verde disponible en la red.

CONTACTOS: Verdantix; Greenpeace.


Querido DiálogoEcológico: Entiendo que hay otra Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro, Brasil en junio 2012, 20 años después que la última en la misma ciudad. ¿Cuál es la agenda esta vez?

— Janet Grayson, Albuquerque, NM

© Artyom © Sharbatyan
Según las Naciones Unidas, la llamada Conferencia “Rio+20″ —oficialmente la Conferencia de la ONU Sobre Desarrollo Sostenible—es una nueva tentativa en un nuevo milenio para “colocar las bases de un mundo de prosperidad, paz y sostenibilidad”. El acontecimiento tendrá lugar el 20-22 de junio, el vigésimo aniversario de la Conferencia de las Naciones Unidas Sobre Desarrollo Sostenible (UNCSD)de 1992—la “Cumbre de la Tierra de Rio” —y aniversario décimo de la Cumbre Mundial de 2002 de desarrollo sostenible en Johannesburgo.

Los principales ítems en la agenda revisarán el progreso y las dificultades asociadas con avanzar hacia la sostenibilidad, evaluando respuestas a los desafíos nacientes siendo encarados por nuestras sociedades, y fortificando compromisos políticos con respecto al desarrollo sostenible. Los temas fundamentales incluyen maneras de apalancar la economía verde para fomentar desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza, y establecer una armazón institucional efectiva para futuras iniciativas globales de desarrollo sostenible. Los delegados de más de 200 naciones y miles de asistentes de los sectores privado y no comercial enfocarán temas como ciudades sostenibles, trabajos decentes, la seguridad alimentaria y agricultura sostenible, energía, océanos, y preparación para desastres.

Al Instituto de Recursos Mundiales (WRI), un centro de estudios basado en Washington, DC, dedicado a asuntos de sostenibilidad, la cumbre Rio + 20 es importante ya que fuerza a las naciones del mundo a “reexaminar el progreso y reafirmar un compromiso global con respecto a políticas diseñadas para fomentar un crecimiento económico inclusivo y que respeta la capacidad limitada de explotación del planeta”. WRI agrega que entre una recesión global, un abismo cada vez más grande entre ricos y pobres, y competencia elevada para energía, alimento y otros recursos naturales, la conferencia no podría ser más oportuna pero “desafortunadamente, no ha surgido ninguna visión clara para Rio + 20, y las esperanzas. ..siguen siendo modestas”.

Pero los participantes a la conferencia se están preparando de todos modos. El Stakeholder Forum for a Sustainable Future (SFSF) –[Foro de Partes Afectadas Para un Futuro Sostenible], una red de participantes no gubernamentales, está desarrollando la Iniciativa de Transición Global 2012, que presentará recomendaciones específicas seleccionadas de organizaciones y líderes de opinión alrededor del mundo.

“Un objetivo de la iniciativa es lograr un resultado de Rio + 20 que catalice una “Transición Global” a una economía que optimice el bienestar, opere dentro de límites ambientales y sea capaz de enfrentar y adaptarse al cambio ambiental global,” reportea el SFSF. “La iniciativa de Transición Global 2012 propondrá objetivos precisos y accesibles, objetivos y políticas que trazarán una ruta clara hacia la “ecologización” de la economía global, y el logro de la justicia social y económica”.

Los participantes a Rio + 20 esperan que este acontecimiento sea recordado como una ocasión histórica cuando las naciones del mundo se alinearon detrás de la causa de evitar una catástrofe ambiental global. Pero el resultado más probable es unos pocos acuerdos no obligatorios que pronto serán olvidados por las partes constituyentes, por la prensa, e incluso por muchos de los países que participan. Desde el Protocolo de Montreal de 1987 para eliminar progresivamente sustancias químicas que agotan el ozono no han podido las naciones del mundo ponerse de acuerdo sobre como enfrentar problemas específicos del medio ambiente. Y sin ningún acuerdo obligatorio a ser presentado, es probable que Rio + 20 no deslumbrará a nadie.

CONTACTOS: UNCSD; SFSF; WRI.

Animal Rights National Conference 2018