Semana del 7/11/10

Querido DiãlogoEcolñgico: Las prendas interiores de lana Merino se recomiendan como menos dañinas al ambiente que otras lanas o fibras sintéticas. éCuãl es la realidad sobre esto?

—Stella Cooley, Bangor, MI

Desde los años setenta, atletas profesionales a la vez que deportitas y contratistas aficionados se han convertido en entusiastas de las prendas a base de “fibras” sintéticas que dejan escapar la humedad proveniente del sudor se secan rãpidamente y seréan fãciles de cuidar. Pero tales prendas tienen también sus problemas: Tienden a ponerse hediondas cuando se mezclan con los olores de las personas y, como tantas maravillas tecnolñgicas modernas, se derivan del petrñleo. Las prendas de vestir de lana merino funcionan tan bien o mejor que las sintéticas—pero sin el estigma olfativo o aumento de la huella de carbñn.

El primo suave y flexible de la lana tradicional que usaban nuestros abuelos, la lana Merino estã revolucionando la ropa de deportes, y ayudando a los fabricantes y consumidores a reducir su impacto en el ambiente. Esta fibra natural, derivado de la oveja Merino en Nueva Zelanda, es suave en la piel, captura el sudor efectivamente, se seca rãpidamente, es naturalmente resistente al olor—y es ademãs lavable a mãquina. Y puesto que la lana Merino puede ser fãcilmente hilada en grosores diferentes, se utiliza en una gran variedad de tipos de ropa (ropa interior, camisas, abrigos) haciéndola la elecciñn natural para los que quieren usar varias capas de ropa.

Algunos de los léderes en la revoluciñn de ropa interior de lana Merino incluyen Ibex Outdoor Clothing, SmartWool y Patagonia, todas las cuales se abastecen de lana mediante Zque, una certificaciñn de Nueva Zelanda para productores Merinos que observa un cñdigo estricto de sostenibilidad y estãndares éticos de tratamiento. Las haciendas cualificadas deben alimentar sus rebaños pasto natural y agua de manantial y mantener una proporciñn baja de “animal-por-hectãrea”. Mãs de 170 haciendas Merinas han sido certificadas en Nueva Zelanda por Zque como productores “éticos de lana”.

La lana Merino, derivada de la oveja Merino en Nueva Zelanda y producida bajo un regimen estricto de normas éticas y de sostenibilidad, está revolucionando la ropa de calle, a la vez que ayuda a los fabricantes y consumidores a reducir su impacto en el ambiente.© Rae Allen, courtesy Flickr

Descontento con las capas sintéticas que lo hacéan “sudar como un gorila,” el entusiasta de esqué de fondo John Fernsell se asociñ con el ganadero de ovejas y montañero Peter Helmetag para fundar Ibex en 1997. “Todo parecéa lo mismo y no funcionaba,” dice Fernsell. “Todo era Gore-Tex o vellñn de poliéster”. El düo se dedicñ a encontrar una opciñn mejor. Con su funcionalidad inherente, estilo, comodidad y sostenibilidad, la lana Merino emergiñ como el vencedor. Hoy Ibex vende varios cortes diferentes de prendas interiores de lana Merino, inclusive una lénea de ropa interior para hombres y mujeres, calzoncillos largos para hombres y mujeres, y calzoncillos de varones.

SmartWool, mejor conocido por sus calcetines Merinos, también fabrica prendas interiores de lana Merino sumamente admirada, como el Microweight Boxer Brief y tres calzoncillos largos para hombres y mujeres de diversos pesos. Patagonia también vende una lénea completa de ropa interior y chaquetas y abrigos Merino. Ademãs, muchas mãs compañéas se han subido al carro Merino, asé que los consumidores interesados en esta lana ahora tienen mãs estilos y variedades que nunca para eligir. Estos productos estãn disponibles directamente de los sitios web de los fabricantes o por detallistas de ropa de deportes, inclusive el REI.

Aunque la ropa interior Merino tiene mucho a su favor, es todavéa relativamente cara en comparaciñn con las alternativas. Pero los conversos a la ropa Merino insisten que el material resistente dura mucho mãs que el sintético o la ropa de algodñn sin sacrificar la comodidad o el estilo. La lana vieja ãspera ha progresado verdaderamente.

CONTACTOS: Ibex Outdoor Clothing; Patagonia; SmartWool; Zque; REI.


Querido DiãlogoEcolñgico: éQué estã haciendo el ejército de EEUU para reducir su huella de carbñn y generalmente verdear sus operaciones?

—Anthony Gomez, Nueva York, NY

Las fuerzas armadas norteamericanas generan unas 750.000 toneladas de desechos tóxicos cada año­más que la totalidad de las cinco compañías químicas más grandes de EE.UU. Aunque esta contaminación ocurre globalmente en docenas de países, hay decenas de miles de "lugares peligrosos" en alrededor de 8.500 recintos militares aquí mismo en suelo estadounidense.© Photodisc

Como el contaminador mãs grande de mundo, el ejército de EEUU tiene su trabajo claramente delineado en lo que respecta a “verdear” sus operaciones. fuera para ello cuando viene al greening sus operaciones. Segün el grupo no lucrativo Project Censored, las fuerzas norteamericanas generan unas 750.000 toneladas de desecho tñxico anualmente—mãs que la totalidad de las cinco mãs grandes compañéas quémicas de Estados Unidos. Aunque esta contaminaciñn ocurre globalmente en bases de EEUU en docenas de paéses, hay decenas de miles de “lugares de peligro” tñxicos en unas 8.500 propiedades militares aqué mismo en el suelo de Norte América.

“No sñlo es el ejército que emite material tñxico directamente al aire y agua,” reporta Project Censored, “estã envenenando la tierra de comunidades vecinas, teniendo como resultado tasas mãs altas de cãncer, enfermedades renales, mãs defectos de nacimiento, peso bajo de nacimiento y aborto”. El Military Toxics Project, un organismo sin fines lucrativos trabaja con el gobierno de EEUU para identificar sitios de problema y educar a los vecinos acerca de los riesgos.

Mientras tanto, el ejército de EEUU maneja 25 millones de acres de tierra que proporciona hãbitat a unas 300 especies amenazadas o en peligro de extinciñn. El ejército ha dañado poblaciones animales en peligro a causa de pruebas de bombas (y fue demandado por ello), informa Project Censored, y las pruebas de tecnologéa submarina de baja frecuencia de sonar ha sido implicada en las muertes de ballenas varadas a través de todo el mundo. A pesar de estar ligado a tales problemas, el Departamento de Defensa de EEUU (DoD) ha buscado repetidas veces exenciones de Congreso con respecto a conformidad con leyes federales, incluyendo la Ley de Tratados Sobre Pãjaros Migratorios, la Ley de Protecciñn a la Fauna, la Ley de Especies en Peligro de Extinciñn, la Ley de Aire Limpio, y la Ley Sobre Polética Nacional Ambiental.

No estã claro si el ejército de EEUU estã prestando atenciñn a las créticas con respecto a su manejo de la poluciñn y especies en peligro de extinciñn, pero estã concernido indudablemente acerca del cambio del clima, ya que sus efectos en el ambiente podréan llevar a guerras sobre recursos naturales y migraciones masivas de personas. Y reducir nuestra dependencia en fuentes extranjeras potencialmente hostiles de petrñleo es un imperativo nacional de seguridad a corto plazo también. Una directiva reciente de la administraciñn de Obama manda al DoD a extraer 20 por ciento de su energéa de fuentes renovables para el año 2020. Nikihl Sonnad del sitio web GreenFuelSpot informa qu

e el Ejército y Fuerza Aérea planean incluir series de paneles solares en varias bases en estados occidentales con bastante sol. La Fuerza Aérea también estã construyendo las plantas mãs grandes de energéa de biomasa de la naciñn en Florida y Georgia, y la Marina construye tres plantas enormes de energéa geotérmica y financia investigaciñn para extraer energéa de la marea del océano.

Parte del programa de D&I del ejército en renovables estã destinado para aplicaciones de campo de batalla. Equipar tropas con la capacidad de producir su propia electricidad en el campo de operaciones de fuentes solares y de viento no sñlo hacen procurar petrñleo menos urgente pero también deberéa servir para reducir bajas a causa de operaciones de transporte de combustible. Mãs de 1.000 tropas norteamericanas han perdido sus vidas solamente en años recientes en medio de operaciones de entrega de combustible (en parte porque los combatientes enemigos a menudo usan los camiones de combustible como objetivos de ataque), dice Sonnad.

Elisabeth Rosenthal reportea en The New York Times que “hay gran esperanza que parte de la tecnologéa de energéa renovable siendo desarrollada para la batalla cambiarã de rol y servirã fines en la vida civil”. Agrega que las fuerzas armadas tienen suficiente poder adquisitivo como para crear verdaderos mercados en el mundo no militar.

CONTACTOS: Project Censored; U.S. DoD; Military Toxics Project; GreenFuelSpot.

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Animal Rights National Conference 2018