Semana del 8/4/12

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Querido DiálogoEcológico: Entiendo que hay varios proyectos de ley en el Congreso en este momento que están tratando de autorizar actividades destructivas, comerciales y recreativas en tierras públicas. ¿Qué se puede hacer para detener este asalto a la tierra que pertenece a todos?

— Astrid Cameron, Nueva York, NY

Sí, más de una docena de proyectos de ley se encuentran en estos momentos bajo consideración en el Congreso con el propósito de abrir más de nuestras tierras públicas a la extracción de recursos y desarrollo. De perforaciones petroleras en el Refugio Ártico Nacional de Fauna a minar en el Gran Cañón o cancelar el reglamento “de no caminos’ de 2001, estos proyectos representan lo que la Wilderness Society llama un “sitio inaudito a los lugares prístinos de América”.

Probablemente la ley más ofensiva es la Ley de Aprobación de Caminos en Las Zonas Vírgenes, propuesta por el Republicano Kevin McCarthy, de California, en la Cámara (H. 1581) y el Republicano John Barrasso de Wyoming en el Senado (S. 1087). Esta ley demanda liberar decenas de millones de acres a través del Oeste norteamericano y más allá de restricciones de desarrollo instituidas por la administración Clinton mediante la iniciativa de 2001 de Conservación de Area sin Caminos (el “reglamento contra caminos”) que designó casi 60 millones de acres de tierras públicas como intocables.

La ley propone liberar áreas que no merecen recibir la designación de “parque natural” —inclusive algunos en la propiedad de las “Areas de Estudio de Zonas Naturales’ de la Oficina de Administración de Tierras (BLM), y muchas áreas todavía inaccesibles dentro de los Bosques Nacionales—de restricciones introducidas bajo la regla “sin caminos”. En vez de esto, dirige que estas áreas sean manejadas según principios enumerados en la Ley de 1960 de Múltiple Uso y Rendimiento Sostenible, que permite desarrollo y extracción de recursos en tierras que no tienen valor significativo de conservación o escénico.

La Wilderness Society está luchando a todo dar contra la nueva legislación, que llama “El Gran Regalo de la Naturaleza”. El grupo indica que la ley socavaría décadas de trabajo de protección de la tierra apoyado por la inmensa mayoría de los norteamericanos. “Da a contaminadores y urbanizadores, que ya tienen acceso al 76 por ciento de todos los bosques y tierras nacionales del BLM, aún más acceso a las zonas naturales evanescentes de América,” afirma el grupo. “Esta ley es un cheque en blanco para que los contaminadores arruinen el aire que respiramos y el agua que bebemos”.

Algunos proyectos semejantes ahora ante el Congreso incluyen la Border Patrol Takeover Act, que propone eliminar las protección al aire y agua limpia en zonas naturales o vírgenes en o cerca de las fronteras de EEUU; la Ley de Motorización de Nuestras Areas Naturales, que permitiría motos, motonieves y vehículos todo terreno en millones de acres salvajes actualmente protegidos contra el ruido y emisiones de tales vehículos; y el proyecto de ley para desmantelar la Ley Nacional de Monumentos, una movida para despojar al presidente de su autoridad para designar nuevos monumentos nacionales por orden ejecutiva.

Los conservacionistas no son los únicos opuestos a abrir más tierras públicas al hacha y el taladro. El sondeo de 2012 “Conservación en el Oeste”, realizado por investigadores del Colorado College, encontró que más del 85 por ciento de votantes en Arizona, Colorado, Montana, Nuevo México, Utah y Wyoming apoyan la conservación y se oponen a más desarrollo en sus tierras públicas. Sin distinción en lo que respecta a sus inclinaciones políticas, la mayoría de los votantes sondeados creen que la conservación ayuda a crear y proteger trabajos en sus estados, y que no se debe permitir a las empresas privadas desarrollar tierras públicas si esto compromete la disertación o acceso de ellas por parte del público.

CONTACTOS: The Wilderness Society, www.wilderness.org; Conservation in the West Poll, www2.coloradocollege.edu/stateoftherockies/conservationinthewestsurvey_e.html.


Querido DiálogoEcológico: Leí por ahí que nuestros varios sistemas para reunir, distribuir y tratar el agua consumen mucha energía y, como tal, contribuyen apreciablemente al calentamiento climático. ¿Cómo es qué sucede esto y qué podemos hacer para corregir tales problemas?

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— Marina Shaw, Monroe, CT

Es verdad que la recolección, distribución y tratamiento de agua potable y aguas residuales en EEUU agotan cantidades significativas de energía y sueltan unas 116 mil millones de libras de bióxido de carbono (CO2) al año—una contaminación equivalente al calentamiento climático producido por 10 millones de coches en las carreteras—según la Agencia de Protección del Medio Ambiente de EEUU (EPA). A través del país, alrededor del cuatro por ciento de la generación de energía se utiliza para el abastecimiento de agua y su tratamiento, pero en ciertas partes más secas del país ese número es mucho más alto. Por ejemplo, en California el sector del agua es el usuario más grande de energía del estado, consumiendo un 19 por ciento de la electricidad total consumida allí.

La clave a evitar emergencias de agua es utilizar menos. “Reducir el consumo de agua ahorra energía porque menos agua debe ser tratada y bombeada a los usuarios finales,” indica el Consejo de de Defensa de Recursos Naturales (NRDC). “Además, cuando se reduce el uso de energía, se ahorra agua porque se necesita menos para la operación de centrales eléctricas”. Algunas centrales termoeléctricas, por ejemplo, utilizan cada día unos 100 mil millones de galones de agua dulce, que significa 25 galones para producir cada kilovatio-hora de electricidad.

Otra manera de reducir despilfarros es reparar las tuberías de agua viejas a través de EEUU. La Oficina de Presupuesto del Congreso calcula que muchos sistemas de agua potable a través del país pierden hasta 20 por ciento del agua potable tratada cada año debido a escapes en sus redes de tuberías. Coordinar los esfuerzos para reparar estos sistemas ayudaría mucho a preservar nuestros acuíferos.

El desecho del agua también puede ser reducido apreciablemente si nuevos edificios y urbanizaciones integran el concepto “diseño de bajo impacto” en las etapas de planificación, por lo cual la arquitectura del paisaje que rodea las estructuras principales se diseña para imitar la hidrología natural del sitio, incluyendo plantas nativas estratégicamente colocadas, barriles de lluvia, techos verdes, estacionamientos porosos, caminos, etc. La idea es retener la lluvia donde las plantas y la tierra puedan filtrar contaminantes en forma natural o donde pueda ser reutilizada en “aplicaciones de agua grises’ (como para la irrigación de paisajes o agua para tirar la cadena). Las partes especialmente resecas del país pueden reciclar y volver a emplear las aguas negras en una escala más grande para evitar la importación costosa de más agua dulce.

Mucha agua también se malgasta en la agricultura. Los granjeros pueden ayudar adoptando muchas medidas de eficiencia a su disposición, en su mayor parte en el reino de tecnologías eficientes de irrigación. “Yendo de la irrigación por inundación al regadío por goteo, por ejemplo, puede aumentar la eficiencia de uso de agua hasta 40 por ciento,” indica NRDC, agregando que cambios aún pequeños pueden significar una ganancia del 10-15 por ciento en la eficiencia del uso de agua en las granjas.

Y todos pueden ayudar cerrando la llave durante el cepilleo de dientes o el afeitado y limitando la duración de duchas y la cantidad de regadío de céspedes que hacemos. Más allá de estas cosas, los dueños de casa y de negocios deben considerar invertir en llaves de agua y enseres fijos que satisfagan los estándares “WaterSense” más rigurosos de eficiencia de agua de la EPA (busque etiquetas a este efecto). Para merecer la etiqueta, las instalaciones fijas deben ser por lo menos 20 por ciento más eficientes que los estándares actuales, funcionando tan bien o mejor que sus contrapartes menos eficientes. El precio de instalaciones fijas tipo WaterSense puede ser ligeramente más alto, pero la mayoría de los consumidores recuperarán la diferencia rápidamente si reemplazan las llaves e inodoros ineficaces más viejos por unidades modernas.

CONTACTOS: NRDC; EPA WaterSense.

Animal Rights National Conference 2018