Semana del 8/7/12

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Querido DiálogoEcológico: ¿Hay algún riesgo ambiental de todos esos escombros del maremoto japonés que están comenzando a llegar a la costa oeste de EEUU?

— Bailey Thigerson, Seattle, WA

El gobierno japonés calcula que unas 1,5 millones de toneladas de escombros están flotando en el Océano Pacífico a consecuencia del terremoto, maremoto y desastre nuclear de japón en marzo de 2011. Nadie sabe exactamente cuánto de estos escombros tocarán las costas norteamericanas o acabarán siendo absorbidos por la columna de agua o atrapados en corrientes circulares oceánicas, pero las autoridades costeras desde California a Alaska están preparando planes de respuesta.

Una amenaza cierta son las especies invasoras. Los científicos con el Centro Hatfield de Ciencias Marinas de la Universidad Estatal de Oregón confirmaron la presencia de docenas de especies nativas de las aguas costeras japonesas—inclusive percebes, estrellas de mar, pilluelos, anémonas, anfipodos, gusanos, mejillones, lapas, caracoles, tunicates solitarios y algas—que estaban en un muelle flotante grande en Japón que tocó tierra en la Playa Agata cerca de Newport, Oregón en junio 2012. Según los investigadores, la dársena de 23 metros de largo tenía unos 6 kilos de organismos por pie cuadrado, y aproximadamente 100 toneladas de materia viva en total. Aunque no hay evidencia a la fecha que algo en estos escombros flotantes se haya establecido en las costas de EEUU, los investigadores, adoptando una posición de cautela, continúan vigilando la situación.

Por supuesto, lo que más preocupa a los investigadores es que el muelle puede ser sólo la punta del iceberg, por así decirlo, con respecto a lo que quizás llegue a tocar tierra. “Creo que la dársena es un precursor de todo el material más pesado que viene más tarde, y entre ese material más pesado habrán muchos barriles llenos de sustancias químicas que nosotros no podremos identificar,” dice Chris Pallister, presidente del Gulf of Alaska Keeper, un ente no comercial,

dedicado a la limpieza de escombros marinos del litoral de Alaska. Le preocupa que el asalto violento de escombros será “mucho peor que cualquier escape de petróleo… o cualquier otro desastre ambiental que hemos encarado en la costa Oeste” a consecuencia de la tremenda cantidad y variedad de escombros y el gran alcance geográfico que probablemente puedan afectar.

Funcionarios en EEUU con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) creen que los escombros japoneses del maremoto ya se han esparcido a través de un área del Océano Pacífico aproximadamente tres veces el tamaño de los EEUU contiguos. Aunque parte de los escombros ya han tocado tierra en EEUU, la mayoría de ellos tardarán varios meses más para completar el cruce a través del Pacífico. El oceanógrafo basado en Seattle Curtis Ebbesmeyer, que ha estado rastreando corrientes circulares inmensas de basura en el océano por dos décadas y opera el sitio web Beachcombers’ Alert, piensa que la mayoría de los escombros del maremoto alcanzarán las costas de EEUU hacia octubre de 2012.

Otra preocupación: Los investigadores están “horrorizados’ de encontrar niveles perceptibles de radioactividad del desastre nuclear de Fukushima en el atún rojo, un pez predilecto para sushi de la costa de California. Aunque se vió que los niveles de cesio radioactivo eran unas 10 veces más altos que la cantidad medida en el atún de California en años anteriores, esto está todavía por debajo de los límites considerados como seguros tanto en Japón como EEUU. Los investigadores continúan estudiando más muestras de tejidos de atún rojo para ver si los niveles elevados de radiación persisten, y también estudian los niveles de radiación en otras especies migratorias de larga distancia, inclusive tortugas de mar, tiburones y aves marinas.

CONTACTOS: Hatfield Marine Science Center; NOAA; Beachcombers’ Alert.


Querido DiálogoEcológico: Vi recientemente un artículo que alababa las virtudes del gas natural como un combustible para autos abundante, económico y producido en el país. ¿Será este el combustible automotriz del futuro y cuán verde es?

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— Jason Kincaide, Nuevo Bedford, MA

Es difícil decir cuál del número creciente de opciones de combustible propulsará los coches del futuro. Pero el gas natural, dada su abundancia doméstica, precio bajo y huella menor de carbón, es ciertamente un contendiente, por lo menos en lo que concierne a los investigadores del Laboratorio [Federal] Nacional de Argonne. Algunos de los mismos ingenieros de allí que desarrollaron las baterías utilizadas ahora en coches eléctricos han sido encargados de mejorar las tecnologías de motores a gas natural, gracias a la demanda de consumo anticipado de vehículos propulsados por algo más barato y más verde que la gasolina pero sin los problemas de otros combustibles alternativos.

“Nuestra conclusión es que el gas natural como combustible de transporte tiene abundancia adecuada y ventajas de costo que lo hacen una opción fuerte en la tecnología como un factor revolucionario en la seguridad de energía de EEUU,” declaró Mike Duoba, un ingeniero con el Centro de Investigación y Desarrollo de Tecnología del Transporte de Argonne, en las afueras de Chicago, al blog Talking Points Memo. “En función de costos para consumidores y uso, el caso para hacer un cambio de los combustibles actuales al gas natural comprimido (CNG) es mucho más decisivo que para otros combustibles alternativos como el etanol y la electricidad”.

Dada esta promesa—además de un anuncio en febrero de 2012 del Departamento de Energía de un concurso de $30 millones creado para identificar maneras de “utilizar nuestros suministros abundantes de gas natural doméstico para vehículos”—Duoba y su colega han estado expandiendo el análisis de sistemas vehiculares y las pruebas e investigaciones de motores con respecto al CNG como una manera de alejarse de fuentes extranjeras de combustible.

Su objetivo es mejorar la eficiencia del proceso de combustión del CNG para que pueda operar en una nueva línea de motores que pueden usar igualmente gasolina o CNG, dando a los consumidores más flexibilidad de elección sin ninguna pérdida. Duoba piensa que tal vehículo sería bastante atrayente a los consumidores, especialmente en vista de las ventas no muy impresionantes de la última serie de vehículos eléctricos de los fabricantes más prominentes de automóviles.

“Por lo menos por un tiempo, comparado a baterías enchufables de vehículo, el almacenamiento tipo CNG ofrece peso menor, almacenamiento más alto de energía y costos más bajos—así como más rápida recarga y repostero. Y aunque los vehículos tipo CNG generarían emisiones de sus tubos de escape, el equipo de Argonne cree que su huella general de emisiones sería más pequeña que la de un vehículo eléctrico que se alimenta de una red eléctrica basada en combustibles fósiles.

Pero para Duoba la atracción del CNG se radica más en reducir la dependencia de EEUU en fuentes extranjeras de petróleo que en salvar el planeta. “Varias tecnologías han tenido éxito en reducir el impacto ambiental (criterio contaminación) a través de las décadas,” señaló Duoba. “En el grado que tal consumo de petróleo extranjero no ha sido reducido a niveles aceptables, esto podría verse como una motivación principal”.

Pero el CNG encara el mismo enorme obstáculo para llegar a ser aceptado ampliamente como cualquier otro desafiante a la gasolina como rey de la carretera: una falta de estaciones de servicio. Sea lo que sea que destrone finalmente a la gasolina, sin duda deberá tener un sistema para recargar combustible que rivalice la comodidad que esperamos de nuestras gasolineras en prácticamente cada esquina.

CONTACTOS: Argonne Center.

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