Semana del 16/9/12

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Querido DiálogoEcológico: ¿Cuáles son las arenas sanitarias para gatos más ecológicamente puras y menos tóxicas (a personas, gatos y sistemas de sanidad)?

— Sam Barnes, Macon, GA

Tiene sentido que la gente ambientalmente culta que tiene gatos deseara arenas higiénicas hecha a base de productos naturales que no compremeterán potencialmente su salud ni la de sus amadas mascotas. Muchas arenas higiénicas en el mercado contienen cantidades significativas de polvo de sílice que ha sido ligado a problemas respiratorios en gatos e incluso en humanos. Igualmente, los perfumes químicos en muchas arenas higiénicas también pueden ser tóxicos a los felinos.

Otro asunto más es la arcilla de bentonita de sodio en arenas “aglomerables”. El hecho que este tipo de arcilla puede hincharse a 15 veces su volumen original cuando un gato orine o defeque en el lo hace un excelente sustrato de arena higiénica, ya que las concentraciones de desechos pueden ser extraídas y los vacíos rellenados sin cambiar todo el lecho de arena higiénica. Pero cuando los gatos ingieren este material el puede causar trastornos gastrointestinales que pueden conducir a veces a la muerte. También, la arcilla comúnmente utilizada puede ser derivada de la minería a cielo abierto ambientalmente destructiva.

Pero gracias a la mayor preocupación por la salud de gatos y el ambiente, hay ahora muchas opciones más verdes. A saber, Yesterday’s News es hecha de periódicos reciclados y es supuestamente tres veces más absorbente que la arcilla. No es tóxica y no contiene perfumes, pero sus fabricantes dicen que es aun capaz de combatir olores, y es 99,7 por ciento libre de polvo. También viene en envase reciclable de papel. a

Astillas de madera y aserrín también hacen sustratos buenos de arena higiénica. La arenilla Cedarific Natural Cat Litter de NEPCO es una mezcla de trocitos de madera dura y cedro con ningún polvo de arcilla ni sílice. Aparte de ser económico, es fácil de manejar, tiene un olor agradable, y es biodegradable y compostable. Otras alternativas de madera/serrín incluyen Feline Pine, que es hecho de pastillas de pino sin polvo, y Better Way Cat Litter, que combina arcilla con trocitos de cedro para el control natural del olor. Aun otra gran elección es el Purr & Simple Cat Litter, de Eco-Shell, hecha de una mezcla propietaria de material fibroso de cosechas anualmente renovables de nueces de árbol.

Por su parte la SwheatScoop Natural Wheat Litter mantiene olores a raya usando el poder de enzimas naturales en cosechas renovables de trigo; muestra poco polvo y deja menos huellas, aparte de ser biodegradable y compostable. Mientras tanto, World’s Best Cat Litter es hecha de meollo entero de maíz. Y Benevo Cat Litter es hecha de elote no genéticamente modificado y otros derivados vegetales.

Los dueños frugales eco-conscientes de felinos quizás debieran considerar hacer su propia arena higiénica mediante materiales comunes caseros que de otro modo acabarían en la corriente de desechos. El serrín ordinario hace una gran arena higiénica, pero no controla el olor tan bien como otros sustratos y quizás es difícil de encontrar en áreas urbanas. El sitio treehugger.com ofrece instrucciones sobre cómo convertir periódicos viejos en arena higiénica; el proceso es un poco complicado pero puede ahorrar dinero y extender la vida del papel prensa desechado.

La arena higiénica hecha de materiales naturales también se puede convertir en abono como manera de reducir desechos y crear tierra enriquecida para el jardín. El Blog Glenbrook North Zero Waste en Vancouver, CB, proporciona instrucciones sobre cómo obtener abono sano de arena higiénica derivada de madera, serrín o productos vegetales.

CONTACTOS: Yesterday’s News; NEPCO; Treehugger’s “Make Your Own Newspaper Cat Litter”; Glenbrook North Zero Waste Blog’s “How to Compost Your Cat’s Litter”.


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Querido DiálogoEcológico: Leí que un sólo niño nacido en EEUU tiene un efecto más grande en el ambiente que una docena de niños nacidos en un país en desarrollo. ¿Pueden explicar por qué?

— Josh C., por correo electrónico

Es bien sabido que los norteamericanos consumen mucho más recursos naturales y viven mucho menos sosteniblemente que la gente de cualquier otro país grande del mundo. “Un niño nacido en Estados Unidos creará trece veces el daño ecológico en el curso de su vida que un niño nacido en Brasil,” informa Dave Tilford del Sierra Club, agregando que el norteamericano medio usará tantos recursos como 35 nativos de India y consumirá 53 veces más bienes y servicios que alguien de China.

Tilford cita una letanía de estadísticas deprimentes que muestran en forma elocuente cuán derrochadores han sido los norteamericanos en el uso y abuso de recursos naturales. Por ejemplo, entre 1900 y 1989 la población de EEUU se triplicó mientras que su uso de materias primas creció 17 veces. “Con menos del 5 por ciento de la población mundial, EEUU utiliza la tercera parte del papel del mundo, un cuarto del petróleo del mundo, el 23 por ciento del carbón, el 27 por ciento del aluminio, y el 19 por ciento del cobre,” indica él. “Nuestro uso per cápita de energía, metales, minerales, productos forestales, de pesca, granos, carne, e incluso agua dulce eclipsa el de personas que viven en el mundo subdesarrollado”.

Agrega que EEUU se sitúa alto en la mayoría de las categorías de consumo por un margen considerable, aún entre otras naciones industriales. A saber, el consumo norteamericano de hidrocarburos es doble del residente medio de Gran Bretaña y dos veces y media la del japonés medio. Mientras tanto, los norteamericanos representan sólo cinco por ciento de la población mundial pero crean la mitad del desecho sólido del globo.

El amor de los norteamericanos por el automóvil privado constituye una parte grande de su ranking pobre. El análisis anual Greendex de la The National Geographic Society sobre hábitos globales de consumo encuentra que los norteamericanos son la gente con menos probabilidad de utilizar transportes públicos—sólo un siete por ciento usa las opciones de tránsito público para la rutina de ir al trabajo. Igualmente, sólo uno de cada tres norteamericanos camina o usa bicicletas a sus destinos, en comparación con tres cuartos de los chinos. Aunque China está llegando a ser el líder del mundo en el consumo total de algunos bienes (carbón, cobre, etc.), EEUU sigue siendo el líder per cápita de consumo para la mayoría de los recursos.

En términos generales, el Greendex de National Geographic encontró que los consumidores norteamericanos ocupan el último lugar de 17 países examinados con respecto a conducta sostenible. Además, el estudio encontró que los consumidores de EEUU son los menos probables de sentirse culpables acerca del impacto que tienen en el ambiente, pero están al tope de la lista en creer que las elecciones individuales podrían hacer una diferencia.

Paradójicamente, aquellos con la huella ambiental más ligera son también los más probables de sentirse tanto culpables como marginados. “En lo que puede ser una desconexión mayor entre percepción y conducta, el estudio también muestra que los consumidores que se sienten más culpables acerca de su impacto—los de China, India y Brasil—en realidad están en la vanguardia de la humanidad en materia de elecciones de consumo sostenibles,” dice Terry Garcia de National Geographic, que coordina el estudio anual de Greendex. “Eso a pesar de que los consumidores chinos e indios también están entre los menos seguros de que el comportamiento individual puede ayudar al ambiente”.

Los lectores pueden descubrir que rango ocupan en estas materias tomando una encuesta en el sitio web Greendex de National Geographic. Pero aférrese bien: si es un norteamericano típico, quizás no le guste lo que aprenda acerca de su perfil ecológico.

CONTACTOS: Sierra Club’s “Sustainable Consumption”; National Geographic Society’s Greendex.

Animal Rights National Conference 2018