Semana del 9/9/12

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© Fuse/Thinkstock

Querido DiálogoEcológico: ¿Me imagino que han oído esto antes, ¿pero qué está de moda ahora en el departamento ecológico de filtros solares?

— Elaine Mayer, Ocean City, MD

La mayoría de nosotros asumimos que todo lo que debemos hacer para prevenir quemaduras de sol y cáncer de la piel de la exposición al sol es cubrirnos con cualquiera de los bronceadores extensamente disponibles en el mercado hoy. Pero la organización sin fines lucrativos Environmental Working Group (EWG) indica que esto puede que no sea el caso, y que los consumidores deben tener cuidado acerca de qué bronceadores se fían para sí mismos y, aún más importante, para sus niños.

Según EWG, algunos investigadores han discernido un riesgo aumentado de cáncer de piel melanoma entre usuarios de bloqueador. “Nadie sabe la causa, pero los científicos especulan que los usuarios de bloqueadores se exponen al sol más largo y absorben más radiación en términos generales,” reporta EWG. Los científicos también sospechan, dice EWG, que los radicales libres, que se liberan a medida que las sustancias químicas de los bloqueadores se descomponen con el sol, pueden estar jugando un papel.

La mayoría de los bloqueadores eliminan parte de los rayos ultravioleta B (UVB) del sol que llevan a quemaduras visibles de sol, pero muchos no protegen contra los rayos potencialmente más dañinos ultravioleta A (UVA) que penetran más profundo en la piel y pueden facilitar el desarrollo de cáncer de piel más tarde, no importa cuán alto sea el factor de Protección contra Quemadura Solar (SPF) que el bloqueador pueda tener. También, EWG advierte que muchos ingredientes comunes de bloqueador engendran radicales libres que pueden dañar el ADN del cuerpo y células cutáneas, acelerando el envejecimiento de la piel y potencialmente causando cáncer de la piel en el proceso.

Pero simplemente porque algunos bloqueadores no protegen 100% contra el daño solar y la exposición excesiva al sol es poco sana no significa que permanecer puertas adentro todo el tiempo sea una solución viable. Conseguir un poco de sol es bueno, ya que el cuerpo lo convierte en Vitamina D, un elemento nutritivo esencial que facilita la buena salud y previene una gran variedad de enfermedades.

¿Entonces qué puede hacer un amante del sol? La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) recomienda usar ropa protectora, buscar la sombra, y calcular el juego al aire libre para evitar el sol más potente. IARC agrega que el bloqueador todavía tiene su lugar en nuestras vidas para aumentar otras tácticas de reducción a la exposición solar.

¿Pero cuáles bloqueadores satisfacen los estándares rigurosos de EWG? La elección principal está entre bronceadores químicos que se descomponen rápidamente, penetran profundo en la piel y pueden trastornar los sistemas hormonales del cuerpo, y variedades minerales que pueden contener partículas a nano escala. con potencial de daño e irritación.

Según EWG, los bloqueadores minerales son la mejor opción, puesto que protegen contra tanto los rayos UVB como UVA, duran más largo y no contienen muchas sustancias peligrosas. Algunas opciones basadas en minerales prominentes vienen —entre otros— de Alba Botanica, Beyond Coastal, ECO Logical Skin Care, Karen’s Botanicals, Kiss My Face, Poofy Organics y Solar Sense.

Para los que no quieren bronceadores basados en minerales, que pueden ser yesosos y dejar una película blanquiza hasta que se laven, EWG recomienda bronceadores con avobenzona (tres por ciento para mejor protección de UVA) y sin el notorio disruptor de hormonas oxybenzona. Alguna opciones sin mineral están disponibles de fabricantes como Bull Frog, Ocean Potion, Sunbow y Vichy.

CONTACTOS: EWG’s Sunscreens 2012; IARC.

© Hemera collection

Querido DiálogoEcológico: ¿Qué son los “biocarburantes” y por qué hay organizaciones como Friends of the Earth que hacen campaña contra ellos?

— Bill Wilson, Boise, ID

Los biocarburantes, también conocidos como biocombustibles (por ejemplo, etanol, biodiesel), son combustibles derivados de plantas en vez de petróleo u otros hidrocarburos. Lo que los hace atrayentes a ecologistas y otros, por lo menos teóricamente, es el hecho que pueden ser una fuente de energía carbón-neutral.

Las plantas aceptan y almacenan bióxido de carbono (CO2) durante el proceso de fotosíntesis. Cuando las plantas mueren, por causas naturales o cuando los humanos las cosechan, este CO2 almacenado se devuelve a la atmósfera en un ciclo antiquísimo que no contribuye gas invernadero adicional en el sistema. Pero cuando extraemos y quemamos el petróleo y otros hidrocarburos, tomamos CO2 que de otro modo habría quedado encerrado a grandes profundidades debajo de la superficie terrestre y lo soltamos en la atmósfera, sobrecargando en esencia el equilibrio de carbón del planeta y llevando a más calentamiento climático.

Pero a este punto, en general el proceso de producir biocarburantes está muy lejos de ser carbón neutral, en vista de los hidrocarburos gastados para cultivar, cosechar y procesar las cosechas (abonos a base de petróleo y pesticidas, gasóleo para operar tractores, etc…) y enseguida su distribución (a través de camiones que arrojan carbón, trenes, buques y aviones). Por supuesto, cultivar tales cosechas orgánicamente y procesar y distribuir todo esto sin hidrocarburos ayudaría a eliminar la distancia entre la realidad de hoy y el sueño de la neutralidad de carbón.

Otro obstáculo mayor para los biocarburantes es el hecho que cultivar cosechas a través de millones de acres para fines de combustible en vez de alimentos dejaría muchas bocas hambrientas en EEUU y otras partes. Los investigadores esperan vencer este enigma cultivando biocarburantes en menos superficie- y “cosechas” de intenso insumo como hierba de mijo, caña de azúcar, astillas de madera o aún algas. El último “feedstock” (insumo) es bastante promisorio especialmente porque puede ser cultivado en entornos agrícolas no tradicionales inclusive laboratorios interiores y plataformas océanicas de alta mar. Pero dejando de lado el factor de originalidad, producir pequeñas cantidades de combustible de tales cosechas experimentales cuesta centenares de veces más que suministrar petróleo a las gasolineras, así que los investigadores enfrentan un largo camino antes de que los biocarburantes obtenidos de estas cosechas nuevas puedan hacer

su marca en el mercado general.

Dado los problemas con la producción doméstica de biocarburantes, los suministradores miran cada vez más a fuentes en el extranjero, intercambiando en esencia un conjunto de productores extranjeros de combustible por otro. Pero según Friends of the Earth International (FOEI), “La acaparación de tierra por multinacionales y agrinegocios grandes en detrimento de sustentos locales, bosques y otros ecosistemas, con flagrantes violaciones de derechos humanos, han sido presenciados en muchos países donde se producen biocarburantes”. FOEI agrega: “La producción de biocarburantes…engendra daño ambiental grave y erosiona la capacidad de las personas de controlar la producción, comercio y consumo de alimentos, puesto que cada vez más tierra se dedica a cosechas de energía”.

Tan sólo cinco años atrás los ecologistas alababan a los biocarburantes como una alternativa viable a hidrocarburos frente al creciente calentamiento global y la rápida alza del crudo. Pero a medida que la industria de biocarburantes comienza a crecer, muchos se preguntan si proseguir esta alternativa tan problemática es realmente una buena idea, especialmente ya que existen ahora tecnologías más prometedoras en otros sectores de la industria de combustibles renovables.

CONTACTOS: Friends of the Earth International.